viernes, 14 de mayo de 2010

De nuevo el gran juego. Qué juego tan diver.

Tenemos nuevos movimientos en las últimas semanas, puede que meses. No se si comenté como China había hecho una advertencia a principios de año (quizás en Febrero) a propósito de Irán. Y en dicha advertencia me pareció sorprendente que se nombrara a Thailandia. Y meses después ahí tenemos el caos en el país thai, amenazando con cambiar el regimen títere imperial proyanki por aún no se sabe qué. Según Sarcha ahí también estaría metido el GRU pero claro, no lo tengo del todo claro.

Desde luego no es el único frente. El golpe de estado contra el presidente de Kirgistán, ya se sabe, aquel que salío de la revolución de tulipanes, versión local de la revolución de colores que en primera instancia colocó la base de Manás en manos de la OTAN. Después claro, se encontró el pobre con que tener de vecinos a Rusia y China era demasiado y entre los movimientos para el cierre de la base acabó haciendo negocios. La restricción en la base no acabó con la presencia norteamericana auque limitara la de la OTAN (los soldaditos españoles que estaban allí en plan logísticos se encontraron con tener que irse de la noche a la mañana). Pero supongo que eso no bastaba así que esta vez sí, el GRU y el FSB y toda esa gente pues echó al presidente de los negocietes (eso del negocio del combustible no debió de gustar tampoco a los norteamericanos).

Por supuesto vemos otros movimientos, el más sonado el ascenso de Yanukovich y la renovación de las bases navales de Crimea por 25 años. Al menos los rusos dan a cambio rebajas sobre el precio del gas y no como los norteamericanos que además de no dar nada meten a esos países en la vorágine del 'libre movimiento de capitales'.

Pero no son los únicos movimientos. Vemos a un Lula en Brasil firmando con Rusia acuerdos para pagos monetarios en monedas propias desplazando al rey dólar. Algo muy de moda. Lo malo para el dólar y la máquina de imprimir es que cada vez son más y más y aunque los intercambios comerciales son 50 veces menores que los de capitales financieros, son la base para mantener el sistema dólar. De la misma manera que los capitales financieros tardán un golpe de click en moverse, un decreto que los limite no debería suponer grandes quebrantos en la economía real de un país.

Pero hay más claro. Los contactos cada vez más estrechos de Rusia y Turquía a todos los niveles, el status quo iraní, el avance maoísta en Nepal, el mantenimiento de la colaboración China con Sri Lanka y Pakistán, el enfado cada vez mayor de Hatoyama y el Japón con la cuestión de las bases...

Sólo hay algo sobre lo que aún no me queda claro que pasará: si finalmente el nuevo parlamento irakí (parlamento ilegal según los convencionalismos de la ONU sobre países ocupados), pueda o no pueda aprovar una ley para repartir los pozos petroleros entre las multinacionales. Ya lo veremos.

De momento, lo único que estoy viendo es la pérdida completa de posiciones a muchos niveles por parte del modelo actual occidental. La UE tiene una posibilidad, desacoplarse ahora de USA o caer con ellos. Pera dado como funciona la UE y la corrupción existente en ella, dudo mucho que vayan a hacer algo más que atender al teléfono al emperador de turno de Washington y plegarse a lo que se mande.

martes, 11 de mayo de 2010

Las cagarrutas de El País

Hacía tiempo que no leía El País. No desde luego por habermelo comprado pero sí que uno de esos ejemplares cayó en mis manos el domingo. Y veo que es lo mismo de siempre. Los mismos topicazos de siempre como si dichos mil veces pudieran convertirse en realidad. El número 1 es desde luego la inquina por Hugo Chávez. Realizando una disección de Lula ponían como cosas malas, malísimas, eso de apoyar a ese 'dictador come niños' venezolano. Lo último por supuesto, el boicot apoyado por Brasil para que el presidente pseudogolpista de Honduras no apareciera en la cumbre UE-Latim. Eso debe de poner de los nervios en el diario atlantista. No importa que se haya considerado que los cuatro países más peligrosos para un periodista en estos momentos, sean Honduras, México, Colombia y Pakistán. Que cosas, todos amigotes de los amigotes de El País. Desaparecen periodistas y sindicalistas en Honduras pero no importa, es 'nuestro hijo de puta'.
Pero había muchas más lindezas aparte de las consabidas de tachar a Hugo o al barbudo iraní, de todo menos de guapos. Por ejemplo el deseo de poner en labios de Lula (obra de ese dechado del bilderbergarismo que es Cebrían), eso de que la ONU puede ir hacia el gobierno global. Ese es que no vio en su cadena de propaganda CNN+ lo que pasaba en la plaza Stigmata. Claro que hace falta eso de cubrirlo con un velo pidiendo que así como ahora no, que una reforma es necesaria. Estos globalizadores ya se sabe, conspirando hasta en la sopa.
Había otras dos cosillas que me llamaron la atención. El poner una foto del principe Filipón de sidrelandia parlamentando con el loco psicópata de Shakasvili, ese de esa república asíatica que en agosto del 2008 fue tan tonto como para hecharle un pulso a Rusia y que aún continua en el poder a pesar de todo. Eso de las fotos como si poner a semejante sujeto junto al principito pudiera servir como para hacer ver que es un sujeto digno. Otro hijo puta pero de los 'nuestros' claro. Estos trucos no se son muy tontos o muy ingenuos pero felipón debería vigilar un poquito más si quiere tener alguna posibilidad de sucesión.
Por último la entrevista inicial de otro felipón, esta vez el perrito faldero de Franco desde sudesnes. Ese mismo Franco que decía que los socialista (refiriendose al PSOE claro), trabajaban para ellos. Pues claro. Pues eso, el expresidente del gobierno en una entrevista divulgando eso mismo de la deuda privada, del endeudamiento, lo de la expansión desmedida del mercado de capitales financieros como causa inicial de la crisis. Muy bonito. Eso sí, casi tres años tarde. Pero claro, si lo hubiera dicho hace un par de años habría quedado feo. O mejor dicho, hubiera sonado como si eso de soltar dinero público no tuviera mucho sentido. Como se demuestra ahora no lo tiene. Pero entonces era feo decirlo, no fuera a ser que Botines se enfadara. Claro que ahora sí se puede decir porque toca seguir eso de reducción del déficit, de acollar la política fiscal, de preparar para sacrificar a los pobres a la griega. Quizás dentro de tres años comente que el endeudamiento fue producto de la reducción de las rentas del trabajo sobre el total de rentas, la caída de ingresos reales y de capacidad de consumo. Pero claro, eso ahora, cuando hay que recortar salarios, también queda feo. Serán esas cosas de la estética de la globalización y la hipocresía de los corruptos.

lunes, 15 de febrero de 2010

¿Quien está ganando el Gran Juego?

A pesar de los enormes esfuerzos y de las ventajas en determinadas zonas por parte de los Usa, hay indicios más que razonables de que la alternativa es demasiado fuerte.

De momento el pivote esencial debería pasar por Irán. Dentro de la política norteamericana se mueven dos corrientes relacionadas con Irán. El lobie sionista-belicista encabezado pro Hillary Clinton, busca el enfrentamiento directo inmediato. Brezinsky, más cercano en este tema a las posturas de Obama busca una conversión del régimen iraní mediante apoyo a la minoritaria pero ruidosa oposición, trabajando desde el interior y espoleando descontentos internos de todo tipo. El objetivo según él mismo, sería el cambio radical de Irán con respecto a los Usa, pasando de posiciones más cercanas a Rusia y sobre todo a China a una apertura completa a los intereses comerciales y geopolíticos norteamericanos. De momento no parece que eso preocupe demasiado a los cimientos del régimen. A pesar de que el desgaste de muchos años puede que demande de algunas reformas importantes, no hay que olvidar el apoyo al régimen desde las bases populares y provincianas que unen conservadurismo religioso con las reformas en políticas sociales.

Pero Irán solo es una pieza. Hemos visto como el interés número uno de Rusia, Ucrania, se volcaba hacia lo que puede parecer un cambio radical aunque aun incalculable de hasta dónde puede llegar. Pero si es cierto que una fusión más completa de Rusia-Ucrania-Bielorrusia-Kazajistán, pondrían las bases de un bloque importante a nivel demográfico y de recursos realmente importante. Si se espera a por ejemplo llegar a acuerdos para una unión aduanera más amplia o temas de seguridad conjunta. Desde luego Ucrania es la joya que le falta a Rusia para catapultarse a primer nivel. Sin olvidar su papel como exportadora numero uno de recursos naturales y su papel todavía a la cabeza de tecnología nuclear, espacial, aeronáutica…

Por una parte el tema ucraniano pero también, sin hacer mucho ruido, el tema Turkmeno. Asjabad, ha terminado por repartir sus inmensas reservas de gas entre Rusia, China e Irán. No hay espacio para las compañías occidentales. Mientras el terruño privado de aliev, no parece ya tan dado a una incondicionalidad en sus relaciones con Occidente. Y mientras Rusia se convierte en el primer socio comercial de Turquía que a la vez no ve con buenos ojos ni su rechazo por parte de la UE, ni los juegos de Israel. A pesar de todo, Turquía sigue siendo un socio fiable de la Otan pero la corriente interesante subterránea, podría tener otra dirección a muy largo plazo.

Eso nos deja con una de las piezas claves, la India. De momento basculando entre una alianza estratégica con Rusia para el suministro y desarrollo de armamento o centrales nucleares (todo un golpe que a pesar de la permisividad de entrar en la puja de las empresas norteamericanas, los primeros contratos hayan sido para Moscú), y la apertura hacia occidente con el apoyo a las políticas de destrucción de estados en afganistan-pakistan o la desconfianza mas cacareada que real, hacia China.
Una de las cuestiones donde parece que se puede establecer una confrontación de intereses entres Rusia, la Otan, India y China podría ser el cuerno de África, donde todos podrían estar buscando el establecimiento de bases militares importantes en torno al Yemen (Adén y Socotora).

La expansión de China por el Índico es silenciosa pero se incrementa. Las bases navales chinas en Birmania serán aumentadas con bases en Ceilán, que debe a China el aplastar el movimiento Tamil, y en Paquistán.

Paquistán es otro de los pivotes importantes, con su relación con Afganistán y los Usa, su enemistad india y sus relaciones con China.
En todo caso otro de los puntos importantes, como la confección de la red de oleoductos y gaseoductos parece que tiene inevitablemente dirección Oeste-Este y no la dirección hacia el corredor del Cáucaso o dirección sur que gustaría a los Occidentales.

Otro de los objetivos norteamericanos como es la pacificación iraquí, tampoco parece en el camino correcto. El gobierno de Maliki de momento aguanta en espera de la renovación de elecciones y porque hay fuerzas más importantes que se compensan mutuamente. Pero por ejemplo, los intentos de aumentar significativamente la producción de petróleo se ha visto saboteado por la resistencia de los propios trabajadores internos iraquíes, por los sabotajes de la insurgencia o incluso por la indefensión política que supone que una ley real de reparto de los campos sigue estando bloqueada en el Parlamento y las asignaciones recientes solo están basadas en contratos de mejora de la explotación.

En todo caso, los planes para aumentar significativamente la producción puede que de momento tengan que esperar un tiempo importante.

El Gran Juego se sigue jugando y por todo lo alto.

viernes, 12 de febrero de 2010

Innovación: Traduciendo a su lenguaje

La innovación debería tener un lenguaje propio. Un lenguaje diferente del económico-productivo. En el lenguaje de la producción hablamos de productos, costes unitarios, unidades de ventas… En el lenguaje de la innovación deberíamos hablar de necesidades, usos, adaptaciones. El producto de venta material, debería descomponerse en variables etéreas referidas a los conceptos que entraña y conlleva el objeto. El porqué de su valor en el mercado, diferente de su precio. La utilidad que conlleva el producto y que hace que se venda y tenga una demanda. En cierta manera este lenguaje ya esta implementado en el márquetin.

Al descomponer un producto en sus utilidades, podemos apreciar varias cuestiones. En primer lugar las necesidades que cubre, pero también el porqué de su forma real. A veces nos encontramos con respuestas que no conllevan una utilidad real al cliente sino que pueden venir dadas por ejemplo por las necesidades de la producción por alguna limitación física no resuelta o por cuestiones ajenas al diseño.

De lo que se trata es de definir un diseño de concepto de producto. Si bien pueden entrar factores de variables físicas como colores, materiales… estos deberían considerar su ponderación general en el diseño conceptual del producto según la utilidad general.

Normalmente los productos, aunque no siempre, suelen tener una o pocas utilidades por las cuales son definidos. Después pueden por ejemplo sumar necesidades de adaptación, bien a un tipo de cliente más concreto, a un medio, (utilidad, usuario objetivo y contexto) a un canal de distribución o de uso… y después otras utilidades secundarias o incluso innecesarias para el concepto como utilidades de fabricación. Puede haber una amalgama de conceptos relacionados con las utilidades reales, el márquetin de ventas, el diseño visual, la adaptación de uso, la información añadida en el objeto, factores humanos, factores de fabricación, factores de desarrollo del proyecto de diseño, factores de negocio…

Por supuesto existen variables dentro del uso que definen la calidad del producto como su facilidad de uso, su eficacia en su función, su bajo coste, su facilidad para aprender su manejo… En este caso se tratan de parámetros de calidad de la utilidad o utilidades del producto. Aunque en muchos casos se puede tratar de parámetros subjetivos o bien de parámetros binarios de si cumple o no el uso al que ha sido destinado.

La innovación en el producto, debe ir destinada a mejorar las utilidades, de cara al usuario y al contexto de uso, reducir o eliminar lo que resulta innecesario o molesto, combinar nuevas necesidades o rediseñar el concepto inicial por nuevas adaptaciones. En general el uso de las herramientas SCaMPER (sustituir, combinar, adaptar, modificar, proponer, eliminar, reordenar), puede ser una buena herramienta para tomar ideas en el proceso creativo tanto en el diseño de nuevo producto como en el rediseño.

Es interesante observar hasta ahora que el proceso tiene que ver con áreas importantes de ventas y márquetin así como con estrategias de posicionamiento de la empresa en relación a la competencia o a la propia empresa. Aunque depende mucho de que es lo que deseamos encontrar con nuestra innovación. No es lo mismo una innovación pequeña en una adaptación al mercado que la innovación buscando un nuevo producto que incluso cree una nueva necesidad. Aunque muchas veces solo busquemos una innovación que bien sea sustitutiva de una existente o bien complementaria.
Es importante en este punto considerar la cadena de valor añadido para cada necesidad o uso y aunque no es fácil cuantificarlo de una manera correcta, se deben considerar el valor de cada una de las necesidades del concepto (considerando por ejemplo que las adaptaciones debidas al sistema productivo tendrían un valor de utilidad nulo o incluso negativo en el concepto por más que puede ser interesante para la reducción de costes de producción).

El lenguaje de las Necesidades humanas

Las necesidades humanas tienen que ver con la sensación de carencia de algo. En este caso también se puede aplicar la probabilidad de obtener lo necesario combinando con el daño que produciría no tenerlo. El daño puede ser paliado si por ejemplo hay sustitutivos. También resulta interesante el concepto del tiempo necesario para cubrir esa necesidad.

Las necesidades pueden ser primarias o secundarias, en función de si es necesario para sobrevivir o si solo aumentan el confort o bienestar (en este caso son mas subjetivas y pueden variar según la sociedad)
Pueden ser necesidades individuales o comunales, y dentro de las individuales pueden ser naturales o sociales.

Para Maslow la pirámide de necesidades se va llenando a medida que vamos completando necesidades;

Necesidades supervivencia – Seguridad – De aceptación social – autoestima y reputación – autorrealización

Se supone que a medida que subimos en la pirámide hay menos gente. A la vez se supone que en una sociedad debe garantizar al menos la primera y buena parte de la segunda escala y para que una sociedad sea civilizada debe ordenar en la mayoría de las personas la ordenación social adecuada. En los últimos escalones, si las necesidades se deben de cubrir con objetos materiales, como objetos de lujo que demuestren el éxito social de la persona o bien proyectos complejos que suponen la reafirmación de un sueño (en muchos casos puede ser una autorrealización de toda la sociedad como poner un hombre en la Luna), suponen una combinación de escasez y de lujo que tiende a considerar productos caros para un mercado estrecho.

La necesidad de sistematizar la innovación

Se necesita conceptuar en necesidades y utilidades nuestros productos. La propia empresa suele conceptualizar su posicionamiento en cuanto a lo que hace (empresas de comunicaciones que ‘comunican entre personas’, empresas eléctricas que dan seguridad energética… algo así como el panfleto estratégico de orientación de la empresa. Pues sí partimos de ahí no solo desde un punto de vista de márquetin podemos iniciar nuestra andadura sistematizando también la empresa como algo que cubre un tipo determinado de necesidades.

Se necesita márquetin y disección de lo que hacemos y para quien lo hacemos, en qué circunstancias se usa y toda la información útil para ir averiguando más de lo que hacemos. Pero también de lo que dejamos de hacer, que es donde puede estar lo interesante. Si sabemos que nuestros clientes son unos determinados, podemos pensar cómo podemos llegar a otros de otro tipo o porqué no llegamos a ellos y eso pone nuestra mente a pensar: canales de distribución, precios, adaptaciones culturales, adaptaciones especiales, adaptaciones a otros entornos… o puede que simplificar nuestro producto, hacerlo más fácil de usar, más consistente…
Vista de esta manera podemos ir cruzando ideas, construyendo y reconstruyendo, sumando y restando pero partiendo desde la capacidad para diseccionar nuestro producto por necesidades que cubre, inconvenientes, tipologías de nuestros clientes, entornos de uso…

Nos encontraremos entonces con un abanico importante de soluciones nuevas. El problema no vendrá entonces de encontrar ideas sino de seleccionar cuales son las que nos pueden servir. Este sería tema para un nuevo artículo. Pero lo importante es considerar que podemos sistematizar de alguna manera el concepto de asociar ideas para que surjan a la vez nuevas ideas. Pero el proceso no puede quedarse ahí. La gracia esta que después de diseccionar, rejuntar, y plantearse cosas para que surjan cosas nuevas y de montar de nuevo un sistema para ir reordenándolo todo, buscando huecos o espacios nuevos en nuestro mapa de necesidades (ndimensional con otros ejes de variables en clientes y entornos como mínimo), destrozarlo todo de nuevo y volver a empezar. El replanteamiento continuo, incluso de nuestros sistemas de innovación es la base de la propia innovación.

martes, 19 de enero de 2010

Equilibrios extraños en los mercados

Tengo la sensación de que las cosas se están decidiendo en los mercados. Una de las cuestiones interesantes a medio y largo plazo era la cuestión de la deuda norteamericana. Como decía xinhuan la reducción en los déficits por cuenta corriente deja al resto del mundo con menor número de dólares para comprar deuda. Y es que el ciclo ha cambiado. En el expansivo el déficit era producido para conseguir ese retorno de dólares producidos por los déficits, ahora, es al revés. El déficit publico debería reducirse pero es imposible considerando las escasas partidas que cubre (y más teniendo en cuenta la decisión de mantener guerras y gastos militares en un keynesianismo militar absurdo). Lo cual lleva a que seria el ahorro interno quien debería sostener los bonos pero en un país sin ahorro complicado. Y más si parece que la alternativa a la renta fija, las bolsas, siguen boyantes con la sospecha de ser sostenidas por la fed u otros compradores no normales de estos activos. Incongruentemente Obama (o quien sea) parece que apuesta por las bolsas en contra de los bonos que debe colocar de forma masiva. Y en un entorno donde todo el mundo está colocando deuda soberana o intentándolo.

En todo caso todo está relacionado. Por una parte las tensiones entre las emisiones de bonos, los déficits por cuenta corriente, el dólar índex… Pero también las cuestiones relacionadas con emisiones demasiado incolocables de deuda k pueden arrastrar los tipos hacia arriba. No hay que olvidar que la inflación (la real y no la oficial) empieza a dispararse mientras la M3 de activos monetarios entra en deflación y la M1 y M2 drenándose. De nuevo equilibrios extraños.

Lo que hemos visto estos días de apreciación del dólar tiene que ver con esta caída de los precios de la deuda, que al girar han conseguido despreciar de nuevo el dólar pero que hay signos de que no podrá mantenerse mucho mas (vigilar el treasury30 en 116 16/32) pero que a no todos interesa y por ejemplo la campaña de terror contra el euro supone que se busca una subida de tipos en no demasiado tiempo (antes de finalizar el año o quizas mucho antes?).

Hay demasiados equilibrios sostenidos de forma rara como para considerar que a medio plazo no puedan salir por algún lado y desbalancearlo todo.

domingo, 3 de enero de 2010

Economía, innovación y empleo

Continuando con el artículo anterior indagaremos un poco más sobre el papel de la innovación en la economía y el empleo.

Supongamos un hotel que decide cambiar buena parte de su personal de limpieza por robots. Puede que no todo el personal sea sustituible pero puede que si una mayoría de un 70%-80%. Suponemos robots que puedan entrar en una habitación, limpiar el suelo (como esos con forma de disco), adecentar el baño y recolocar o suplir jaboncitos, toallitas, el mueble bar… Puede que no puedan realizar todas las labores y que tengan problemas en situaciones no contempladas, pero no creo que sea muy complicado implementarlos mediante sensores de posición, de reconocimiento de formas y objetos y algunas programaciones de las funciones más simples y monótonas. Sería algo más complicado por ejemplo, hacer la cama, pero puede que encontremos una serie de operaciones simples que puedan ser implementadas sin demasiada complicación.
Mediante esta solución, nuestro hotel ha prescindido de un 75% del personal de limpieza y ha contratado alguien que se encarga del control y mantenimiento del sistema robotizado de limpieza. Puede que el sueldo de este nuevo puesto de trabajo sea superior al de un empleado normal de limpieza pero los costes ordinarios generales son mucho más bajos. Por supuesto que aquí hay que hacer las cuentas necesarias para que los números cuadren incluyendo costos fijos, mantenimiento, inversión y sustitución a largo plazo. Suponemos que en unos pocos años el cambio puede ser amortizado. Puede que dentro de la cultura empresarial del hotel haya otros cambios en la gestión y se encuentren nuevos retos o dificultades, pero a medio plazo encontramos una reducción de costes.

Recopilemos lo que se hace:
- Reducción de mano de obra barata
- Aumento de trabajadores más caros pero en mucha menor cantidad.
- Reducción de costes que no supone cambios importantes en el producto final ofertado.
- Inversión en productos de empresas tecnológicas que a la vez han supuesto carga de trabajo para la implementación del producto comprado.

Resumiendo, cambiamos mano de obra barata por mano de obra tecnológica cara pero en menor número.

Pero además nótese que la renta de trabajo final (tanto en la directa contratada por el hotel como en la de la empresa que realiza el producto y que se traduce en costes de inversión para el hotel) debe ser inferior a la inicial puesto que si no, la inversión no sería rentable.

Lo interesante es que en el total de este semiuniverso la renta de trabajo ha disminuido. Y que depende de lo que se produce en las decisiones del hotel con respecto a la ganancia en la disminución de coste. El hotel puede cargar esta disminución de costes a beneficios o bien reducir los precios o invertir en aumentar el servicio. En el primer caso, la reducción de renta de trabajo va a parar al aumento de renta de capital. En el segundo caso la reducción de renta de trabajo es compensada por la disminución de renta de capital en un proceso deflacionista que podría ser sano dependiendo del escenario global. En el tercer caso, todo dependería de si el aumento de servicios ofrecido por el hotel estaría relacionado con un aumento de renta de trabajo en ese servicio (por ejemplo ofrecer un masajista gratis que tendría sueldo equivalente a la reducción laboral en el servicio de limpieza).
El aumento en las rentas de capital también podría traducirse en un aumento posterior en la inversión en otros conceptos, en el propio hotel o incluso en consumo para sus accionistas.

Sin embargo nótese que la decisión de cómo distribuir la mejora de costes es decisión de la empresa por más que se podría influir por medio de incentivos o castigos fiscales.

En todo caso, considerar que las señoras de la limpieza forman parte de un colectivo de mano de obra barata no cualificada. Podría ser que dicha mano de obra fuera tan barata que fuera un incentivo a la contra para la inversión. Es posible que en ese caso, economías con fuerte diferencial de rentas de trabajo entre rentas bajas y altas, tengan menos incentivos para la inversión en tecnología de reducción de costes. (Aunque políticas de reducción de costes por medio de innovación no tienen que repercutir únicamente en costes laborales, se puede invertir por ejemplo en mejoras de rendimiento energético o de costes de otros servicios no laborales).
En el caso de que no haya demanda de este tipo de mano de obra es posible que no se pueda recolocar y por lo tanto pasamos a considerar una disminución de rentas laborales ya que esta mano de obra pasaría al paro.

El problema en todos los casos relacionado con la disminución de rentas laborales está en su incidencia total en el consumo final. Por lo tanto una disminución de rentas laborales en nuestro hotel puede terminar en suponer una disminución general en la demanda hotelera y la reducción de los márgenes finales. En este caso el entorno económico es importante. Si nos encontramos en una economía expansiva, la reducción de rentas de trabajo en mano de obra barata puede compensarse por la creación de otro tipo de empleo. Pero para la colocación de nuestras estimadas señoras de la limpieza es necesario que se mantenga el total de mano de obra barata o que disminuya lo suficientemente poco como para ser compensado por otros factores como jubilaciones de generaciones menos formadas, mejoras de formación…

En el caso de una economía en estancamiento, lo más probable es que la decisión empresarial sería trasladar la disminución de costos a una disminución de precios. Con lo que si una expansión de dicha política se produce en general podremos ver un aumento del paro. En principio debería ser compensado por una disminución en las demandas de salarios laborales que alimentarían una deflación controlada pero cuyo resultado sería que la mano de obra barata se abarataría hasta compensar las ventajas de coste que podría suponer la inversión en innovación pero que puede que pararía la espiral de despidos en el sector de mano de obra barata.

El problema se concentra entonces en la incapacidad de la mano de obra barata para ser flexible hacia tareas de mayor productividad. O bien en la incapacidad de las propias empresas en formar a sus trabajadores. En una economía de mano de obra barata abundante se tiene a la reducción general de la productividad por un lado, pero debería compensarse por una flexibilidad de la empresa para definir tareas sencillas especializadas que compensen la falta de flexibilidad de la mano de obra barata. Es por lo tanto necesario que las empresas puedan cubrir con mano de obra barata determinados huevos muy bien pensados. Por lo tanto se trata de que sea la propia empresa quien tenga muy claro las definiciones de las funciones, operaciones y formas de hacer en los procesos productivos. Si eso es así se puede detectar una tarea sencilla repetitiva que puede ser cubierto por mano de obra barata. En definitiva, la capacidad organizativa de las empresas es quizas más importante que la innovación en periodos de contracción. La innovación, si no tiene a una mejora de las ventas, cuestión difícil en contracción, puede tener a una deflación que por otra parte también puede ser una solución interesante siempre que sea ordenada en precios y costes.

En todo caso considerar como también en estos aspectos se puede entrever los límites del sistema ya que el crecimiento debería producirse de forma ordenada. De lo contrario, se pueden producir desequilibrios graves. Lo que sí que es seguro es que apostar por una economía de mano de obra barata en momentos expansivos y que esa mano de obra sea cubierta por extranjero no es muy buena solución.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Capitalismo, innovación, industria y parasitos bancarios

A raíz de un artículo en rebelión.org, referente a la visión del capitalismo como depredador impenitente incapaz de crecer salvo a través de la explotación de territorios vírgenes me gustaría desarrollar la idea mas allá de los tópicos del marxismo. O quizás simplemente, explicar lo mismo sin la retórica marxista. Lo que además me lleva a desarrollarlo mas allá de lo tópico, es la recurrencia que se está teniendo a partir de la crisis con dos conceptos como son la industria y la innovación y quizás poder colocar cada cosa en su justo lugar y dimensión pero sin dejar de pensar en la estrecha relación que une la idea marxista del capitalismo explotador con sus límites y con otra cosa que se ha ido desarrollando a su amparo durante los últimos 40 años y que termino por reflexionar como una forma de anti capitalismo parasitario que se puede llamar economía financiera.
Una vez más recurriré al gran Adam Smith para recordar algunos conceptos. El capital para Smith, es junto al trabajo y la tierra las únicas fuentes de riquezas. Cuando Smith habla de capital hay que entenderlo como la organización empresarial actual. Se puede considerar la inversión en capital como la compra de maquinaria, herramientas, infraestructuras… que nos lleva a desarrollar un producto con un ahorro sobre el trabajo. Por supuesto que si algo tiene de malo Smith para los marxistas es la introducción del concepto de fábrica como lugar de trabajo con estaciones especializadas que abre las puertas al trabajo asalariado en contra de los artesanos y gremios de la época. Aunque en defensa de Smith, hay que recalcar que él solo se hace eco de la organización económica que empieza a despuntar en su época. Y que de hecho, ya en la edad media comerciantes y capitalistas han intentado saltar los convencionalismos gremiales encargando trabajos de tejedura a los campesinos por ejemplo.
Pero Smith además nos alecciona con otros principios. En particular con aquel que considera que la rentabilidad media de un país viene dada por los tipos de interés o considera por ejemplo, que una rentabilidad capitalista adecuada podía ser considerada como poco más o menos el doble de este tipo de interés. Esto corresponde poco más o menso con otro principio moderno que indicaría que una empresa debe doblar sus cifras cada siete años. Por supuesto que habría que hablar mucho de estas cifras. Por ejemplo la deuda de un país puede necesitar intereses más elevados si debe ser colocada en el extranjero y si no tiene una buena recomendación. Pero lo interesante de Smith esta precisamente en considerar que existen, aunque no los cuantifique en detalle, unos límites en el beneficio del capital. Y que estos límites no están muy alejados de la media de crecimiento de un país. Y eso estando hablando de economías en crecimiento donde la oferta de objetos es menor de la demanda y por lo tanto es factible ir capitalizando las necesidades de la sociedad.
Aquí es donde podemos introducir el papel de la innovación en su papel dinámico del capitalismo. Es cuando un adelanto explosivo puede saltarse las reglas anteriores y producir un aumento de demanda impresionante que suponga grades beneficios. En el artículo de rebelión.org, no se tiene en cuenta este papel de la innovación en el capitalismo, pero en muchos casos tampoco se tiene en cuenta esta innovación y desarrollo dentro del propio capitalismo. Es más fácil y sencillo explotar territorios vírgenes nuevos, con técnicas ya probadas y bajos riesgos. Porque no hay que olvidar que la I+D tiene riesgos aparte de ser cara. Y además no toda la i+D es igual. Existe la investigación en nuevos productos, también la de nuevos procesos, o la de adaptación de productos. Los nuevos productos son aquellos capaces de cambiar los hábitos de consumo de los clientes. Aquellos productos que crean nuevas necesidades completamente nuevas capaces de hacer que el consumidor los incorpore a su balance de gastos. Lo hemos visto recientemente con los móviles, con internet, con las consolas… anteriormente habían sido los ordenadores, los CDs, con la cacharrería electrónica… anteriormente con la lavadora, la aspiradora o la nevera… anteriormente con el automóvil, el teléfono… o con la bombilla. No todos los nuevos productos son iguales. Unos pocos son completamente nuevos, otros sustituyen mejorando las necesidades que cubrían otros (la tele en color sustituye a la de blanco y negro y la pantalla de plasma al tubo catódico), otros productos sirven para adaptar una necesidad a otro medio (el móvil lleva la telefonía de fija a personal, el GPS lleva el guía preciso a la guantera…). Otras muchas innovaciones son mucho más modestas, adaptaciones de formas, de tamaños, de uso, combinaciones de varias necesidades…
Lo importante es considerar a nivel económico la diferencia entre lo que supone una mejora de productividad, costes o precios (innovación de procesos y del producto ya en venta), lo que supone una innovación en la estructura de gasto de consumo (nuevo producto completamente nuevo y rompedor), lo que supone una mejora en las comodidades de algo que ya está hecho (nuevo producto más adaptado, cómodo, sustitutivo con mas prestaciones, calidad… que cubre la misma necesidad).
Todo ello hace del capitalismo un motor de crecimiento aunque también hay que considerar los beneficios que comporta. La innovación, en muchos casos no supone una ventaja rompedora sino una necesidad de supervivencia. Todo depende de qué tipo de innovación estemos desarrollando. Al investigación en la adaptación de un producto a un nicho puede estar en competencia directa con lo que esta realizando en innovación la empresa de al lado o la de la china. Y a veces solo supone mantener las cuotas de ventas que ya teníamos. En otros casos la I+D puede llevarnos a productos invendibles o descubrimos que hemos tirado tiempo y dinero porque sencillamente el mercado ha ido por otro camino.
Pero hay dos factores interesantes en todo ello. En primer lugar la existencia de unos cuantos productos que resultan rompedores de vez en cuando y que suponen los cambios en la estructura de gastos. Por ejemplo internet supone la entrada de una cuenta periódica de gasto en ADSL, cuestión que no existía hace por ejemplo 15 años. No siempre tiene que ser algo novedoso, como en el caso del automóvil barato para clases medias, el Ford T, lo cual supuso para estas clases medias la necesidad de gastar una parte de su renta cada X años en renovar su vehículo. Hoy en día tenemos una serie de facturas periódicas inexistentes hace 200 años: electricidad, teléfono, gas… Para que se pueda producir la entrada de un nuevo producto en la estructura de gastos de la renta media debe producirse un segundo factor, las mejoras de las productividades de los productos maduros, empezando por los productos más necesarios como los agropecuarios. En el siglo XVI, el 80% trabajaba en el campo (no necesariamente en la tierra). Para que la economía funcionara, este 80% debía producir alimentos para sí mismos y para el 20% restante de la sociedad. El 20% restante (aunque muchos eran ociosos aristócratas o religiosos), solo podían colocar en el mercado del campo los productos k la baja renta campesina podía comprar a la vez k al ser limitado a un 20% los productos no podían ser demasiados. Esto no era en realidad tan rígido ya que muchas comunidades campesinas eran antárticas y que parte de la producción también se producía en el propio campo. Pero deja clara la idea de que si no hay una mejora considerable en la producción agraria es bastante difícil alimentar a contingente no campesinos. Lo cual supone una mejora considerable en la productividad. Hoy en día solo uno de cada 30 trabajadores en las economías desarrolladas, se dedica al campo y por lo tanto solo una treintava parte de la renta media iría a parar al gasto alimentario (esto no es así del todo porque se deben considerar otras distribuciones como el gasto público referente a la renta media y sobre todo las cuestiones de distribución y preparado alimentario relacionado con el precio final del consumidor. Si consideramos la gente que se dedica a la industria alimentaria para su transformación, los trabajadores en la distribución y en la comercialización podemos multiplicar por cuatro o cinco los costes y el trabajo real de los productos agropecuarios finales). Esta reducción continuada en los gastos de renta en productos agrarios es lo que permite por ejemplo que las familias compren un automóvil. Pero para ello se debe producir un equilibrio según el cual el mercado laboral y empresarial distribuye sus rentas en función de lo que produce cada sector en unos equilibrios finales que deben ajustarse a las condiciones generales. 1000 personas no pueden fabricar automóviles cuando solo hay merado para el trabajo de 100. O lo que se gana en un sector no puede ser muy elevado si el equilibrio entre la mano de obra que ocupa y la distribución de lo que fabrica no es adecuado con respecto al resto de los sectores. Por ello mismo el capitalismo tiene límites. Donde el crecimiento de una economía vendría dado por una serie de factores limitados, el aumento de la población, el aumento de la productividad general (o la capacidad de crear productos nuevos) y la capacidad para obtener beneficios en economías externas.
Hasta ahora solo he considerado a la industria, o lo que es lo mismo, los creadores de productos tangibles (incluiría por tanto los agrarios como he mencionado pero también por ejemplo la construcción, tanto de inmuebles como de infraestructuras). Se trata de crear cosas y sin embargo si miramos los porcentajes de la industria, agricultura y construcción en el total global de la economía queda deslucido por el total de los servicios. Cierto es que la industria, por ejemplo, se ha dedicado a exteriorizar en las últimas décadas y que algunas de sus actividades de siempre ahora son servicios. Por una parte, el segurata o el camionero en nómina en la industria ahora pertenecen a Prosegur o a transportes Pepe, que la contabilidad la lleva una asesoría en lugar de varios empleados, que el diseño o la ingeniería se deja a empresas especializadas y así podríamos seguir. El transporte o el comercio forman parte de las cadenas de productos y se computan como de servicios, y existen un montón de empresas más pequeñas dedicadas a instalaciones en domicilio, revisiones, reparaciones…. También los nuevos sectores en expansión favorecen más los servicios, el taller mecánico desplazado por el programador de software… En muchos casos la industria empequeñece porque se concentra, en otros porque la nueva industria se hace con ordenadores y no con tornos y fresadoras (salvo en procesos de CME/Cae). Tal como están las cosas, se podría producir una división final de actividades entre empresas que se dedicarían únicamente al diseño, creación y comercialización de productos, y empresas industriales, flexibles, que podrían producir por encargo y donde su leiv motiv debería ser crear métodos de producción más flexibles y menos costosos. Pero no siempre se puede llegar a separar la actividad del producto y siempre se puede optar por producir marcas blancas o bien a vender diseños o secretos de producto.
Hasta aquí hemos tocado cuestiones de economía real. Pero a veces resulta que la economía productiva no coincide con los datos macros. El distorsionador es algo parasitario llamado economía financiera, encabezada por las entidades bancarias. El papel histórico de los bancos se ha limitado a guardar ahorros y conceder créditos. Sin embargo, desde siempre, han tenido una portentosa imaginación para crear nuevos productos o servicios. Uno de los pasos lógicos es que si se dedican a conseguir capitales para las empresas, participen también en los mercados de capital ya sea los clásicos de acciones y bonos como cualquiera nuevo que nos podamos inventar. Lo que hemos visto en los últimos 40 años ha sido el aumento continuado de productos y servicios financieros nuevos, que en realidad no aportan ningún valor real a la economía. Ni siquiera en el sentido capitalista de crear necesidades nuevas y absurdas para crear nuevos mercados, podemos encontrar una justificación económica real. Salvo la justificación de mejorar los beneficios. Recordemos el principio del artículo glosando a Smith, considerando los beneficios razonables del capital. Pues bien, los beneficios financieros han tendido a doblar los beneficios empresariales no financieros durante estas últimas décadas. Eso quiere decir un crecimiento del sector financiero relativo con respecto al pastel total de la economía. No es en vano que los bancos españoles por ejemplo, renunciaran a sus participaciones históricas industriales en hace una década. La industria y la economía productiva no podían alcanzar las cifras de beneficio de las finanzas.
Pero esto tiene varios trucos sobre los que se han basado como es la impresión de dinero sobretodo en Usa, sin control y generando grandes déficits, o la desregulación que permite el aumento de los endeudamientos. La deuda ha sido el motor sobre el que se ha generado el crecimiento. Deuda que iba a parar a los propios mercados financieros o a las burbujas generadas por estos. El endeudamiento en el inmobiliario servía para alimentar la burbuja de CDSs o de productos de inversión de tipo financiero. Pero este tipo de economía es ante todo una economía no capitalista, incluso anticapitalista donde los ahorros ya no van a la inversión en activos productivos sino en productos financieros con mayor beneficio alimentados por la espectacular burbuja creada a las afueras del sistema capitalista incluyendo la creación de nuevos productos y mercados (derivados, CDSs, mercados de commodities, mercados de derivados sobre productos alimentarios, energéticos, materias primas, fondos de inversión, sicavs, socimis, hedge funds… ), cuya finalidad no es crear riqueza en el sentido de Smith, sino hacernos creer que la inmensa cantidad de dinero creado, ya sea por déficits públicos, bajos tipos de interés o endeudamiento, corresponde a riqueza real. Dado además el reducido número de trabajadores del sector financiero, la reducción de rentas en general ha sido la correspondiente a la introducción tan exitosa de estos productos en los mercados económicos. Sin embargo, precisamente esta reducción en la distribución de las rentas del trabajo por rentas de capital (financiero), junto con el límite del endeudamiento hace que el sistema no sea sostenible.