Creo que fue ayer Miércoles por la noche, cuando zapeando estuve viendo por varios minutos un extraño debate en TV3 o en Canal33, acerca de la consabida crisis. Personalmente tengo a la televisión pública catalana y a sus servicios informativos que cubren no solo los telenoticias sino un importante elenco de programas documentales y de entrevistas, como una de las televisiones más manipuladoras y desinformativas del panorama nacional. No debido a lo que los niños adoctrinados del bipartidismo madrileño pudieran pensar, sino debido a la insolencia por la propagación de ideas de la globalización. Es decir, en torno a noticias relacionadas con un ámbito más allá de lo estrictamente autonómico y estatal, cuestiones referentes a internacional o a hechos que provienen de Europa o las cuestiones relacionadas con la consabida crisis, reproducen casi literalmente las interpretaciones más globalistas que podrían venir de agencias como Reuters, Afp, EFE... Quizás la diferencia es que en el resto de teles se considera lo de fuera como algo que no va mucho con lo de aquí siguiendo un modelo más de centro-ombligismo mesetario. Pero ya se sabe lo ‘europeos’ que somos por estos lares. Se es europeo o internacional para copiar al pie de la letra las masas de información manipulada creada para consumo mundial.
Bueno, lo que me extraño de tal ‘excelsa’ televisión, fueron unos minutos de una especie de debate de supuestos expertos de canas y corbata, en ese tono distendido y apacible de explicaciones academicistas donde un juntapalabras que lo menos debía de ser de la endogenia universitaria, se refería a algo como el sobredimensionamiento del sector financiero a algo así como que los bancos tenían muchos empleados. Y a eso la entrevistadora, una de esas periodistas que se ganan el puesto por su expresión seria y hasta agriada, que casi invita a tomarse en serio y hasta por verdadero lo que dice, solo por el tono y la expresión del rostro, le seguía los pasos repitiendo lo de los despidos en los bancos. Las carcajadas que yo soltaba se debían oír hasta en la calle.
La verdad es que me resultó muy interesante. La conclusión que saqué de dos minutos de tele, es que alguien se lee la prensa independiente o incluso la prensa rosa-salmón y acaba intuyendo que eso de sobredimensionado del sistema financiero ya está en las mentes de mucha gente. Aquí actúa el miedo sobre las minorías intelectualoides. Estos debates de público ultraminoritario no tiene precisamente como objetivo a las masas seguidoras de Belén Esteban, sino a determinadas personas con alguna inquietud que pueden tener algún tipo de preocupación intelectual pero que quizás no están demasiado enteradas de la cosas. Pequeñas minorías que leen los diarios de información general y no el Hola o el Marca, y que terminan creando opiniones en la sociedad. En cierta manera me recuerdan al familiar pesado que en una celebración familiar y en la sobremesa se intenta hacer el entendidillo en algunos temas en aquello de que en el país de los ciegos el tuerto es el rey. Por lo tanto, a los expertos en manipulación les ha llegado la preocupación de redireccionar eso de que parece que empieza a ser extendido de la sobredimensionamiento del sector financiero. Por lo tanto hay que redireccionar la paligrosa idea subversiva hacia lo que interesa. Pues nada despidos y esto se ha arreglado. O como mucho que habrá fusiones entre entidades que viene a ser lo mismo, o cierre de oficinas porque claro, no puede ser que hay una cajero en cada esquina.
Pues no, eso del sobredimensionamiento del sector financiero no va precisamente de eso, de que haya muchas oficinas bancarias. Pero parece que es interesante esa pequeña señal de desinformación de lo más divertida y extravagante y que a pesar de lo serio con que contratan a los que salen por la caja tonta en la tele pública catalana, quizás en un día muy lejano se empieza a comprender que no por decir las cosas de forma seria se dicen verdades.
jueves, 4 de junio de 2009
sábado, 30 de mayo de 2009
Deslizarse por el filo de un cuchillo.
Tengo la impresión de que la situación actual a nivel económico, a nivel mundial o más concretamente occidental, se asemeja bastante a eso de lo peligroso de deslizarse por el filo de un cuchillo. Quizás también sería semejante a un acto de saltimbanquis circenses desplazándose por una cuerda a muchos metros de altura. Quizás es la actuación que tocaba, después del espectáculo circense de los trapecistas. Esos del más difícil cada día, del triple salto mortal de endeudamientos, desregulaciones, ingeniería financiera de nuevos productos de alto riesgo, liquidez, neoliberalismos mal entendidos.....Pero sobretodo la similitud con el hecho de que nos deslizamos por entre dos opciones de mucho peligro, y mantenemos un equilibrio inestable que en cualquier momento nos puede llevar a uno de los dos abismos, a cual peor.
Esta similitud no corresponde a una sola realidad sino a unas cuantas.
Tomemos un primer equilibrio en las relaciones existentes en las masas monetarias. La economía financiera se desapalanca. Las burbujas en materias primas cayeron en Julio del 2008, los inmuebles cayendo de valor aún no han tocado fondo, las bolsas y otros activos también han reducido su valoración, y en los mercados muchos actores como fondos de inversión o los propios bancos de inversión han reducido sus posiciones cuando no han cerrado, siendo mucho más conservadores. A la vez que los endeudamientos siguen estando ahí. Para evitar la caída en la M3 y la M4, la Fed se ha puesto a imprimir trillones (americanos) de dólares de base monetaria. La M1 sube y sube en su velocidad de creación de dinero mientras la M3 sigue reduciéndose. La Fed y el Tesoro quieren combatir la deflación inyectando al sistema dinero, mucho dinero, para intentar crear inflación. Equilibrio entre deflación e inflación pero donde los volúmenes han dejado de ser razonables. Todo es como una gran partida donde las apuestas están siendo dobladas para apostarse el todo por el todo en una sola jugada. Y donde los dos resultados de perder el equilibrio son o la gran hiperinflación o bien una gran deflación a la japonesa o aún peor. Pero sin embargo, de momento, se oye como se desliza el mundo y el dólar sobre el filo de la cuchilla.
Otro gran equilibrio de saltimbanquis, es la cuestión de la deuda. Los gobiernos se han lanzado a gastar, sobretodo en USA y también en España. La deuda española pasará del entorno del 35% al 72% del PIB. En USA, la situación es aún más compleja y agobiante. El déficit previsto supera el 12% del PIB, y no se espera que baje hasta un sorprendente 6% hasta de aquí a tres o cuatro años. Se espera en 10 años tener un déficit de cerca de 12 trillones de dólares, lo que doblaría la deuda pública aunque se espera que a la vez, el crecimiento económico doble el PIB durante este año. Pero todo ello no son más que previsiones. Que el déficit se mantenga controlado es algo difícil de lograr, que el PIB suba lo que tiene que subir también y así podríamos seguir con este juego de previsiones ‘oficiales’ que pueden descontrolarse por cualquier sitio. Lo cierto es que se juega todo a que la crisis no sea excesivamente larga a pesar de pensar que la recuperación será lenta. Para los optimistas se piensa en empezar a ver crecimientos positivos en el primer trimestre del 2010, los moderados quizás piensan más en el verano u otoño del mismo 2010. De ahí tanta obsesión por los green shoots que nuestra clase parasitaria política y periodística ha traducido como brotes verdes. Para todo el mundo es muy importante que la crisis no vaya a más o al menos que se empiece a controlar y por supuesto que se empiece a ver algún síntoma de mejora pronto. A eso se ha apostado, a una recuperación relativamente cercana. Por que si no es así, las previsiones de gasto seguirán elevadas pero a la vez los ingresos se mantendrán bajos y durante mucho tiempo, lo cual propiciaría un escenario como el crecimiento japonés de la deuda en los años 90. Y aquí no hay alternativas, y el abismo es único. La única duda es cual es su profundidad. Profundidad medida en la deuda pública total que podría dejar esta crisis sobre el porcentaje del PIB.
Pero existen más equilibrios peligrosos. Por ejemplo el precio de las materias primas. Si se confirmara una recuperación, aunque fuera muy débil, considerando como se están comportando los precios, podríamos considerar si no serían suficientemente elevados como para evitar cualquier tipo de reactivación de la actividad. Tomemos como ejemplo el petróleo, el cobre y la soja. En todos los casos, tanto en metales como en petróleo como en alimentos, los precios subieron de forma muy importante a partir de mediados del 2007. Una vez que ya se había desatado una crisis bursátil a raíz de los problemas de los fondos de Bear Stearn. Los precios del petróleo se dispararon desde la zona de 70-80 dólares el barril hasta 90 dólares a principios del 2008 y a casi 150 de pico en Julio. Los picos en los alimentos pincharon apenas unos meses antes y en los metales llegaron a la vez a su pico en verano, junto con el petróleo. El precio del cobre pasó de unos 5.000 dólares la tonelada a 9.000 para después descender en otoño hasta los 3.000. El precio del barril de petróleo aún fue más espectacular reduciéndose a un mínimo de 33 dólares barril en torno a Noviembre del 2008. Sin embargo, entre las medidas tomadas por la OPEP o las regulaciones de producción de los sectores productores, se está viendo una recuperación importante de todos los commodities, y el precio del petróleo como el de metales y alimentos están alcanzando precios previos al gran rallie alcista del 2007-2008. Es decir, lejos de tener precios de recesión, los precios se han normalizado hasta ser propios de un periodo de alta actividad como podían ser los años 2005 o 2006. Se puede aducir que los precios puede que aún se tengan que estabilizar o que el dólar ha caído en relación al resto de monedas desde un 1,20 dólares por euro, a 1,40. Pero a pesar de ello, los movimientos no son propios de un periodo de baja actividad. Y probablemente en el momento de indicios evidentes de recuperación de demanda podamos ver de nuevo dichos precios por las nubes. Aunque también hay que considerar los factores no de consumo-producción que afectan al precio: especulación financiera, políticas monetarias y evolución del dólar.
Todos estos equilibrios presentan una similitud en su influencia para tocar factores claros relacionados con la inflación y los tipos de interés. La bajada de los bonos de estos días, ha supuesto una subida en las rentabilidades que empujarían hacia un aumento de los tipos de interés generales. Es decir, una presión conjunta y en la misma dirección hacia inflación y subida de tipos. Lo cual dejaría el problema de asegurar una salida limpia de la crisis. Si a los primeros indicios reales ( y no de brotes verdes o amarillos que quien sabe de donde ha salido), de recuperacion podrían trabarse con estos problemas, podríamos ver recaídas y por lo tanto una dilatación nada tranquila de la salida de la crisis. Incluso para alcanzar problemas que nos vuelvan a meter en otro abismo diferente.
Otro de los equilibrios más delirantes de esta crisis tiene que ver con el sistema financiero. Es decir de la economía financiera. Ya sean bancos de inversión, fondos de inversión, sistema bancario... Es curioso observar como se han volcado la mayor parte de los esfuerzos en salvar a las entidades financieras cuando de hecho, estos sectores ocupan a una parte muy pequeña de la fuerza laboral y aún así no se ha librado el sector de despidos masivos, sobretodo en Wall Street y la City. Trillones (americanos) de dólares han sido dedicados a salvar a las entidades financieras. La excusa utilizada es que los problemas en el sector financiero han estrangulado el crédito necesario para que el resto del sistema funcione. ¿Un chantaje preparado? ¿Una necesidad sectorial? ¿Un agotamiento de la liquidez por culpa de los desapalancamientos? Sea cual sea la causa los sectores financieros se han llevado la parte del león de las ayudas. Ello ha tenido su razón, en la mala excusa del estrangulamiento del crédito pero también en el hecho de que el efecto de la crisis ha sido casi inmediato en los balances de todo tipo de entidad financiera o fondo de inversión. Básicamente por la capacidad de alta velocidad en el mundo de los movimientos de capitales. Lo cual ha sido también causa del rápido contagio a nivel mundial. Pero hay que considerar que la industria o las empresas de servicios que dependen de la demanda, tienen un salto de tiempo para que las consecuencias se trasladen al resto del tejido empresarial. Primero la actividad en los sectores como el inmobiliario pero después en el de bienes de consumo, bienes duraderos y bienes de inversión. Y en este caso, las consecuencias si que son las de millones y millones de trabajadores que pueden inflar las filas del paro. El sistema necesita un tiempo para regularse en los efectos de la recesión y de la bajada de actividad. Su velocidad no puede ir tan rápido como la del sistema financiero. Necesita una velocidad de ajuste diferente que además se retroalimenta con el aumento del pero y la reducción de la demanda en otros sectores. Y sin embargo, lo que hemos visto ha sido la toma de decisiones de las empresas industriales que no se ajustan a esta velocidad. El miedo inducido al sistema ha llevado en muchos casos a adelantar medidas y decisiones estratégicas sobretodo en la inversión de las empresas. Sobretodo debido a los problemas de financiación. Los estados han sido reticentes a realizar ayudas que puenteen el sistema financiero para otorgar ayudas y créditos. Se ha preferido intentar volcar la ayuda en los bancos para intentar que el sistema no caiga pero manteniendo el sistema. Lo cual está llevando a perder un tiempo precioso para la ayuda directa a la financiación de empresas con problemas de refinanciamiento. Pero esta crisis, es diferente de la velocidad a la que debería ir por causas del deterioro de la actividad general. Se está corriendo el riesgo de que la ayuda bancaria y los problemas del sistema financiero, enmascaren los problemas reales de la economía productiva que tienen que ver con una superoferta por encima de una demanda que se debilita y que se ha mantenido sobre las bases del endeudamiento masivo que ha llegado a su límite. Si las políticas sectorial como en el automóvil, anteriores a la crisis, dejaban claro que existía una sobreoferta que castigaba a los menos eficientes (véase el caso de las políticas de descuento de las automobilísticas de Detroit anteriores a la crisis, que dejaban sin margen las ventas), la crisis tiende a poner sobre la mesa los problemas que ya no pueden enmascararse y que obligan a reducciones de producción en todos los sectores. (No se olvide las relaciones que existen entre sectores, por ejemplo la menor demanda de automóviles supone una menor demanda de acero, la de aviones una menor demanda de aluminio, titanio o fibra de carbono, la de la vivienda, menor demanda de cemento, cerámicas, electrodomésticos....)
Otro de los equilibrios inestables de posible resultado abisal, está en la relación existente del dólar. El dólar por si mismo como moneda única de reserva y su papel político en el mundo. Para la política del dólar es fundamental mantener abiertos al máximo posible las relaciones comerciales internacionales. Estos asuntos tienen un elevado componente geopolítico o economicopolítico de tipo internacional, relacionado con los instrumentos de dominio de la potencia norteamericana creados desde finales de la Segunda Guerra Mundial y modificados a partir de los años 70. La políticas de moneda de reserva llevan al dólar a ser comprado en épocas de crisis. Sin embargo las políticas de emisión y de déficit público gigantesco además de los cambios en las relaciones económicas mundiales, llevan a un replanteamiento de la situación de la divisa del dólar, que pueden poner en aprieto su papel futuro o incluso ser objeto de una depreciación sin precedentes y a cambiar su roll de moneda de reserva.
Por todo ello las apuestas están siendo muy arriesgadas. Se apuesta por una salida de la crisis (aunque fuera a costa de una lenta recuperación), por un apoyo al sistema financiero, por el aumento sin control de los déficit públicos, por políticas conservadores con relación al dólar o por no considerar la crisis global de sobreproducción. Cuestiones todas ellas difíciles de considerar como algo de evidencia cierta.
Esta similitud no corresponde a una sola realidad sino a unas cuantas.
Tomemos un primer equilibrio en las relaciones existentes en las masas monetarias. La economía financiera se desapalanca. Las burbujas en materias primas cayeron en Julio del 2008, los inmuebles cayendo de valor aún no han tocado fondo, las bolsas y otros activos también han reducido su valoración, y en los mercados muchos actores como fondos de inversión o los propios bancos de inversión han reducido sus posiciones cuando no han cerrado, siendo mucho más conservadores. A la vez que los endeudamientos siguen estando ahí. Para evitar la caída en la M3 y la M4, la Fed se ha puesto a imprimir trillones (americanos) de dólares de base monetaria. La M1 sube y sube en su velocidad de creación de dinero mientras la M3 sigue reduciéndose. La Fed y el Tesoro quieren combatir la deflación inyectando al sistema dinero, mucho dinero, para intentar crear inflación. Equilibrio entre deflación e inflación pero donde los volúmenes han dejado de ser razonables. Todo es como una gran partida donde las apuestas están siendo dobladas para apostarse el todo por el todo en una sola jugada. Y donde los dos resultados de perder el equilibrio son o la gran hiperinflación o bien una gran deflación a la japonesa o aún peor. Pero sin embargo, de momento, se oye como se desliza el mundo y el dólar sobre el filo de la cuchilla.
Otro gran equilibrio de saltimbanquis, es la cuestión de la deuda. Los gobiernos se han lanzado a gastar, sobretodo en USA y también en España. La deuda española pasará del entorno del 35% al 72% del PIB. En USA, la situación es aún más compleja y agobiante. El déficit previsto supera el 12% del PIB, y no se espera que baje hasta un sorprendente 6% hasta de aquí a tres o cuatro años. Se espera en 10 años tener un déficit de cerca de 12 trillones de dólares, lo que doblaría la deuda pública aunque se espera que a la vez, el crecimiento económico doble el PIB durante este año. Pero todo ello no son más que previsiones. Que el déficit se mantenga controlado es algo difícil de lograr, que el PIB suba lo que tiene que subir también y así podríamos seguir con este juego de previsiones ‘oficiales’ que pueden descontrolarse por cualquier sitio. Lo cierto es que se juega todo a que la crisis no sea excesivamente larga a pesar de pensar que la recuperación será lenta. Para los optimistas se piensa en empezar a ver crecimientos positivos en el primer trimestre del 2010, los moderados quizás piensan más en el verano u otoño del mismo 2010. De ahí tanta obsesión por los green shoots que nuestra clase parasitaria política y periodística ha traducido como brotes verdes. Para todo el mundo es muy importante que la crisis no vaya a más o al menos que se empiece a controlar y por supuesto que se empiece a ver algún síntoma de mejora pronto. A eso se ha apostado, a una recuperación relativamente cercana. Por que si no es así, las previsiones de gasto seguirán elevadas pero a la vez los ingresos se mantendrán bajos y durante mucho tiempo, lo cual propiciaría un escenario como el crecimiento japonés de la deuda en los años 90. Y aquí no hay alternativas, y el abismo es único. La única duda es cual es su profundidad. Profundidad medida en la deuda pública total que podría dejar esta crisis sobre el porcentaje del PIB.
Pero existen más equilibrios peligrosos. Por ejemplo el precio de las materias primas. Si se confirmara una recuperación, aunque fuera muy débil, considerando como se están comportando los precios, podríamos considerar si no serían suficientemente elevados como para evitar cualquier tipo de reactivación de la actividad. Tomemos como ejemplo el petróleo, el cobre y la soja. En todos los casos, tanto en metales como en petróleo como en alimentos, los precios subieron de forma muy importante a partir de mediados del 2007. Una vez que ya se había desatado una crisis bursátil a raíz de los problemas de los fondos de Bear Stearn. Los precios del petróleo se dispararon desde la zona de 70-80 dólares el barril hasta 90 dólares a principios del 2008 y a casi 150 de pico en Julio. Los picos en los alimentos pincharon apenas unos meses antes y en los metales llegaron a la vez a su pico en verano, junto con el petróleo. El precio del cobre pasó de unos 5.000 dólares la tonelada a 9.000 para después descender en otoño hasta los 3.000. El precio del barril de petróleo aún fue más espectacular reduciéndose a un mínimo de 33 dólares barril en torno a Noviembre del 2008. Sin embargo, entre las medidas tomadas por la OPEP o las regulaciones de producción de los sectores productores, se está viendo una recuperación importante de todos los commodities, y el precio del petróleo como el de metales y alimentos están alcanzando precios previos al gran rallie alcista del 2007-2008. Es decir, lejos de tener precios de recesión, los precios se han normalizado hasta ser propios de un periodo de alta actividad como podían ser los años 2005 o 2006. Se puede aducir que los precios puede que aún se tengan que estabilizar o que el dólar ha caído en relación al resto de monedas desde un 1,20 dólares por euro, a 1,40. Pero a pesar de ello, los movimientos no son propios de un periodo de baja actividad. Y probablemente en el momento de indicios evidentes de recuperación de demanda podamos ver de nuevo dichos precios por las nubes. Aunque también hay que considerar los factores no de consumo-producción que afectan al precio: especulación financiera, políticas monetarias y evolución del dólar.
Todos estos equilibrios presentan una similitud en su influencia para tocar factores claros relacionados con la inflación y los tipos de interés. La bajada de los bonos de estos días, ha supuesto una subida en las rentabilidades que empujarían hacia un aumento de los tipos de interés generales. Es decir, una presión conjunta y en la misma dirección hacia inflación y subida de tipos. Lo cual dejaría el problema de asegurar una salida limpia de la crisis. Si a los primeros indicios reales ( y no de brotes verdes o amarillos que quien sabe de donde ha salido), de recuperacion podrían trabarse con estos problemas, podríamos ver recaídas y por lo tanto una dilatación nada tranquila de la salida de la crisis. Incluso para alcanzar problemas que nos vuelvan a meter en otro abismo diferente.
Otro de los equilibrios más delirantes de esta crisis tiene que ver con el sistema financiero. Es decir de la economía financiera. Ya sean bancos de inversión, fondos de inversión, sistema bancario... Es curioso observar como se han volcado la mayor parte de los esfuerzos en salvar a las entidades financieras cuando de hecho, estos sectores ocupan a una parte muy pequeña de la fuerza laboral y aún así no se ha librado el sector de despidos masivos, sobretodo en Wall Street y la City. Trillones (americanos) de dólares han sido dedicados a salvar a las entidades financieras. La excusa utilizada es que los problemas en el sector financiero han estrangulado el crédito necesario para que el resto del sistema funcione. ¿Un chantaje preparado? ¿Una necesidad sectorial? ¿Un agotamiento de la liquidez por culpa de los desapalancamientos? Sea cual sea la causa los sectores financieros se han llevado la parte del león de las ayudas. Ello ha tenido su razón, en la mala excusa del estrangulamiento del crédito pero también en el hecho de que el efecto de la crisis ha sido casi inmediato en los balances de todo tipo de entidad financiera o fondo de inversión. Básicamente por la capacidad de alta velocidad en el mundo de los movimientos de capitales. Lo cual ha sido también causa del rápido contagio a nivel mundial. Pero hay que considerar que la industria o las empresas de servicios que dependen de la demanda, tienen un salto de tiempo para que las consecuencias se trasladen al resto del tejido empresarial. Primero la actividad en los sectores como el inmobiliario pero después en el de bienes de consumo, bienes duraderos y bienes de inversión. Y en este caso, las consecuencias si que son las de millones y millones de trabajadores que pueden inflar las filas del paro. El sistema necesita un tiempo para regularse en los efectos de la recesión y de la bajada de actividad. Su velocidad no puede ir tan rápido como la del sistema financiero. Necesita una velocidad de ajuste diferente que además se retroalimenta con el aumento del pero y la reducción de la demanda en otros sectores. Y sin embargo, lo que hemos visto ha sido la toma de decisiones de las empresas industriales que no se ajustan a esta velocidad. El miedo inducido al sistema ha llevado en muchos casos a adelantar medidas y decisiones estratégicas sobretodo en la inversión de las empresas. Sobretodo debido a los problemas de financiación. Los estados han sido reticentes a realizar ayudas que puenteen el sistema financiero para otorgar ayudas y créditos. Se ha preferido intentar volcar la ayuda en los bancos para intentar que el sistema no caiga pero manteniendo el sistema. Lo cual está llevando a perder un tiempo precioso para la ayuda directa a la financiación de empresas con problemas de refinanciamiento. Pero esta crisis, es diferente de la velocidad a la que debería ir por causas del deterioro de la actividad general. Se está corriendo el riesgo de que la ayuda bancaria y los problemas del sistema financiero, enmascaren los problemas reales de la economía productiva que tienen que ver con una superoferta por encima de una demanda que se debilita y que se ha mantenido sobre las bases del endeudamiento masivo que ha llegado a su límite. Si las políticas sectorial como en el automóvil, anteriores a la crisis, dejaban claro que existía una sobreoferta que castigaba a los menos eficientes (véase el caso de las políticas de descuento de las automobilísticas de Detroit anteriores a la crisis, que dejaban sin margen las ventas), la crisis tiende a poner sobre la mesa los problemas que ya no pueden enmascararse y que obligan a reducciones de producción en todos los sectores. (No se olvide las relaciones que existen entre sectores, por ejemplo la menor demanda de automóviles supone una menor demanda de acero, la de aviones una menor demanda de aluminio, titanio o fibra de carbono, la de la vivienda, menor demanda de cemento, cerámicas, electrodomésticos....)
Otro de los equilibrios inestables de posible resultado abisal, está en la relación existente del dólar. El dólar por si mismo como moneda única de reserva y su papel político en el mundo. Para la política del dólar es fundamental mantener abiertos al máximo posible las relaciones comerciales internacionales. Estos asuntos tienen un elevado componente geopolítico o economicopolítico de tipo internacional, relacionado con los instrumentos de dominio de la potencia norteamericana creados desde finales de la Segunda Guerra Mundial y modificados a partir de los años 70. La políticas de moneda de reserva llevan al dólar a ser comprado en épocas de crisis. Sin embargo las políticas de emisión y de déficit público gigantesco además de los cambios en las relaciones económicas mundiales, llevan a un replanteamiento de la situación de la divisa del dólar, que pueden poner en aprieto su papel futuro o incluso ser objeto de una depreciación sin precedentes y a cambiar su roll de moneda de reserva.
Por todo ello las apuestas están siendo muy arriesgadas. Se apuesta por una salida de la crisis (aunque fuera a costa de una lenta recuperación), por un apoyo al sistema financiero, por el aumento sin control de los déficit públicos, por políticas conservadores con relación al dólar o por no considerar la crisis global de sobreproducción. Cuestiones todas ellas difíciles de considerar como algo de evidencia cierta.
domingo, 24 de mayo de 2009
Chávez, Botín, materias primas y el oro de Moscú.
Como dice Pascual Serrano en Rebelión, sino fuera por conocer como funcionan los medios, parece que todos se habrían puesto de acuerdo, como de casualidad, como para tratar la noticia de la venta del Banco de Venezuela al estado venezolano, de la misma manera. Resumiendo, parecería que Botín, ese mismo de las cesiones de crédito, los asuntos Lehman, los bonos convertibles, el asunto Madoff y Banif, Banif Inmobiliario... pues ese mismo personaje, hubiera vendido directamente a Chávez su banco. Poco más o menos como una extorsión (de las que tantas hay con traspasos en comercio en España producidas por mafias chinas, paquistaníes o del este de Europa). Pues eso. El pobre Botín se ha visto obligado a desprenderse de su filial venezolana para dársela al ‘dictador’ (no al estado venezolano sino a una persona) Chávez el come-niños.
Claro que nadie se pregunta porqué dicho banco fue comprado por apenas 300 millones por el tal Botín.
En fin. No es la cuestión que quería discutir, sino que aprovechando el tema se ha dicho de todo y claro, ahí ha salido la capacidad de solvencia de Venezuela en relación a los ‘depreciados’ precios del petróleo.
Ya estoy un poco harta de las falacias sobre la caída del precio del petróleo y de otras materias primas. Cierto es que el pico del precio del oil alcanzó los casi 150$ barril en Junio-Julio del 2008, pero empezó el 2008 con un precio de 90. Y los precios actuales de en torno a 60$ barril son equivalentes a los que existían en el 2006 (donde se movían entre 60 y 75$) y sobretodo 2005.
¿quiere eso decir que el 2005 no se obtenían beneficios del precio del barril?. Ahora resultará que si el barril no está a más de pongamos, 100$, los productores son insolventes, cuando los costes de extracción siguen siendo bajos, muy bajos. (4-5$ el de Oriente Medio, 15-20$ el ruso, más caro el de aguas profundas...).
Cierto es que es muy posible que muchos países hayan optado en el 2006 y 2007 con cargar más gastos a los beneficios provenientes del oil, pero eso es otra cuestión. Tampoco la caída de consumo es tan significativa como para que los beneficios netos se hundan y ahí están los recortes de la OPEP de 2,5 millones de barriles, acompañados por los débiles recortes rusos.
Pero en general existe desde Noviembre una tendencia de recuperación de precios, desde los 33$ a los 60$ actuales. Pero ello no es único del mercado del petróleo. En los alimentos está produciéndose la misma recuperación. No quiere decir que llegando a los niveles de los picos de Junio-Julio del 2008 pero si recuperando precios, unos precios ya importantes, del 2007 o 2006. El gráfico más interesante sea seguramente el de la soja en el CBOT.
Es decir, lo que se está produciendo es una inflación de precios de nuevo. Quizás podamos pensar en una corrección de la gran caída desde Junio-Julio del 2008 a Niviembre, pero quizás debamos pensar en unos precios que no concuerdan con unos escenarios de deflación. Habrá que ver, y comprobar, si hay un giro por ejemplo en una corrección del 40% de la caída o del 60%... Si pasamos de 150 a 35 tenemos 115 cuyo fibo 0,4 sería en torno a 46, lo cual nos da un precio de final objetivo en torno a 80$ barril. Un precio que es superior al del años 2006 y a buena parte del 2007. La cuestión es después qué. Ese sería un buen indicador del tipo de crisis en el cual andamos.
Pero la noticia de la semana no iba por ahí. Sino en los problemas en la deuda británica y por extensión, en el temor de la deuda norteamericana. Unos problemas que AUN no se han trasladado a las bolsas y no lo harán hasta que se termine de ajustar el valor del dólar y ver donde van los bonos. Algo así ocurrió en Mayo del 2006, y la cosa duró más de un mes, aunque hay que recordar que entonces había otras cosas de por medio.
En fin, acabando con la noticia importante de que el tercer tenedor de reservas mundiales de divisas ( y con 120.000 millones de dólares en bonos uno de los mayores acreedores de los USA), como es Rusia, está cambiando radicalmente su política de reservas. Si oficialmente mantiene una relación de su cesta de 55-45% relación dólar-euro, se ha sabido que la relación en divisas en dólares apenas supone un 41% del total y que el euro supera el 46%, (el resto otras divisas como yenes, francos suizos...). Lo importante aquí es ese cambio que podrían seguir otros países como China. Y es que los cambios se están produciendo poco a poco pero sin pausa (como los relacionados con los acuerdos bilaterales de comercio en monedas locales), y no son nada buenos para el dólar.
Claro que nadie se pregunta porqué dicho banco fue comprado por apenas 300 millones por el tal Botín.
En fin. No es la cuestión que quería discutir, sino que aprovechando el tema se ha dicho de todo y claro, ahí ha salido la capacidad de solvencia de Venezuela en relación a los ‘depreciados’ precios del petróleo.
Ya estoy un poco harta de las falacias sobre la caída del precio del petróleo y de otras materias primas. Cierto es que el pico del precio del oil alcanzó los casi 150$ barril en Junio-Julio del 2008, pero empezó el 2008 con un precio de 90. Y los precios actuales de en torno a 60$ barril son equivalentes a los que existían en el 2006 (donde se movían entre 60 y 75$) y sobretodo 2005.
¿quiere eso decir que el 2005 no se obtenían beneficios del precio del barril?. Ahora resultará que si el barril no está a más de pongamos, 100$, los productores son insolventes, cuando los costes de extracción siguen siendo bajos, muy bajos. (4-5$ el de Oriente Medio, 15-20$ el ruso, más caro el de aguas profundas...).
Cierto es que es muy posible que muchos países hayan optado en el 2006 y 2007 con cargar más gastos a los beneficios provenientes del oil, pero eso es otra cuestión. Tampoco la caída de consumo es tan significativa como para que los beneficios netos se hundan y ahí están los recortes de la OPEP de 2,5 millones de barriles, acompañados por los débiles recortes rusos.
Pero en general existe desde Noviembre una tendencia de recuperación de precios, desde los 33$ a los 60$ actuales. Pero ello no es único del mercado del petróleo. En los alimentos está produciéndose la misma recuperación. No quiere decir que llegando a los niveles de los picos de Junio-Julio del 2008 pero si recuperando precios, unos precios ya importantes, del 2007 o 2006. El gráfico más interesante sea seguramente el de la soja en el CBOT.
Es decir, lo que se está produciendo es una inflación de precios de nuevo. Quizás podamos pensar en una corrección de la gran caída desde Junio-Julio del 2008 a Niviembre, pero quizás debamos pensar en unos precios que no concuerdan con unos escenarios de deflación. Habrá que ver, y comprobar, si hay un giro por ejemplo en una corrección del 40% de la caída o del 60%... Si pasamos de 150 a 35 tenemos 115 cuyo fibo 0,4 sería en torno a 46, lo cual nos da un precio de final objetivo en torno a 80$ barril. Un precio que es superior al del años 2006 y a buena parte del 2007. La cuestión es después qué. Ese sería un buen indicador del tipo de crisis en el cual andamos.
Pero la noticia de la semana no iba por ahí. Sino en los problemas en la deuda británica y por extensión, en el temor de la deuda norteamericana. Unos problemas que AUN no se han trasladado a las bolsas y no lo harán hasta que se termine de ajustar el valor del dólar y ver donde van los bonos. Algo así ocurrió en Mayo del 2006, y la cosa duró más de un mes, aunque hay que recordar que entonces había otras cosas de por medio.
En fin, acabando con la noticia importante de que el tercer tenedor de reservas mundiales de divisas ( y con 120.000 millones de dólares en bonos uno de los mayores acreedores de los USA), como es Rusia, está cambiando radicalmente su política de reservas. Si oficialmente mantiene una relación de su cesta de 55-45% relación dólar-euro, se ha sabido que la relación en divisas en dólares apenas supone un 41% del total y que el euro supera el 46%, (el resto otras divisas como yenes, francos suizos...). Lo importante aquí es ese cambio que podrían seguir otros países como China. Y es que los cambios se están produciendo poco a poco pero sin pausa (como los relacionados con los acuerdos bilaterales de comercio en monedas locales), y no son nada buenos para el dólar.
viernes, 22 de mayo de 2009
De nuevo las causas de la crisis.
Realizar un buen diagnóstico es esencial para tomar decisiones. Tanto en la medicina como en la ingeniería. Averiguar las causas del ‘fallo’ es el ABC y sobretodo es algo enormemente lógico que así sea.
Pero si aplicamos esta máxima a la crisis económica actual nos encontramos de bruces con un sin fin de desinformación, manipulación (interesada o no), tópicos, teorías que esconden otras teorías, luchas ideológicas, simplificaciones hasta alcanzar la tergiversación.... y por fin, aún no nos enteramos de las causas de la crisis.
Ahora empezamos a ver algo interesante, la cuestión del dólar. ¿Al ritmo de la deuda impresa para pagar rescates? ¿ O se trata de algo más grave?. No nos enteraremos. Desde luego que la cuestión del guilt y la deuda británica tiene mucho que ver. Al fin y al cabo, el capitalismo de la City es primo hermano del de Wall Street, salvo que la ‘pound’ no es divisa de reserva mundial.
¿quién se acuerda de Gordon Brown acudiendo a la primera reunión del G20 exultante por creerse que había dado con la piedra filosofal de las soluciones, mediante la nacionalización bancaria?. Una nacionalización que se hizo a base de deuda. Montañas de deudas. Pero no es el único pecado del Reino Unido. En Julio del 2007, cuando empezaba a ponerse en duda la sostenibilidad del sistema (aunque esas dudas comenzaron en Febrero del 2006), y se estancó la compra de deuda pública norteamericana por China-Rusia, el Reino Unido comenzó a comprar deuda pública norteamericana para sostenerla. Al fin y al cabo hay que ayudar a los primos hermanos.
El mar de deudas de la economía británica no es distinto de otros escenarios. Durante la Gran Depresión, el keynesianismo produjo un aumento de gastos pero lo más importante fue que a la vez, se ensanchó la brecha entre gastos e ingresos fiscales. Ya se sabe que en una economía en crisis, los ingresos fiscales caen. Igual que ocurrió en el Japón en los 90, donde la brecha produjo una deuda pública gigantesca del 150% del PIB. Sin embargo, en el Japón esto se produjo por el mantenimiento en el tiempo de este déficit fiscal y a pesar de las ayudas al sistema bancario no contó con unos gastos tan importantes de partida.
Ahora podemos ver como la recuperación fiscal, la que marca la economía real y no la de papelitos virtuales de burbujas financieras, tiene para rato. Quizás para más de lo que dicen los mentirosos de la Fed-Tesoro (¿O tendríamos que decir JPM-GS?). Y si estamos al comienzo de esta etapa de déficit fiscal y comenzamos con una deuda estratosférica pues no sabemos en que puede acabar esto. No hay que olvidar que el retroceso en la recuperación de la Gran Depresión, en 1937, provino precisamente del deseo de FDRoosevelt de intentar reducir el gap fiscal una vez vistos los primeros ‘brotes verdes’ que se diría ahora. Todo un fracaso.
Pues bien, mucho se dice de que la reducción de deuda del AAA a AA+ por ejemplo, no significa gran cosa. Al fin y al cabo hay que bajar muchos escalones para llegar al BB- o al C por ejemplo. Pero tampoco es que las agencias de rating vayan a decir de buenas a primeras que es un adefesio. Es decir, que no se lo vamos a soltar a la primera y siempre utilizaremos una retórica cuidada de educación refinada para no decir claramente lo que está pasando. No vaya a ser que las masas aborregadas que no saben de que va la cosa, se asusten. No por lo que pueda suponer para la economía sino por cuestiones de estabilidad social y también para evitar que los políticos mercenarios se arrepientan y salgan con medidas pupulistas.
Pero volvemos una y otra vez a lo mismo, ¿cuál es el diagnóstico, doctor?.
Uno de los artículos más interesantes de los últimos tiempos, proviene de globalresearch: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=13692, quizás algo largo pero vuelve a lo de siempre. El endeudamiento masivo del sistema. El artículo es muy interesante en cuanto describe las teorías de Minsky y también referencias a Irving Fisher, Friedman, Keynes...
Supongamos que podemos de nuevo colocar a los bancos en situaciones contables adecuadas. Pues bien, ¿como se supone que los bancos van a retornar a sus negocios de usura y financialización de actividades no propias, con problemas de colocación de deuda por el endeudamiento masivo de todo el mundo?.
Existen ante todo, dos síntomas que nos deberían preocupar en exceso. Se trata de la deuda, del endeudamiento que ha alcanzado la sociedad actual, (un 380% del PIB en USA antes del inicio de la crisis, solo equivalente al 300% alcanzado en 1929), y por otra parte de la polarización de las rentas, a la vez que las rentas del trabajo suponen una parte muy reducida del PIB en comparación a hace 30 años (entre 10-12 puntos sobre el PIB en Europa, del 68% al 58%, y del 71% en España al 59%). Puede que ambos fenómenos sean complementarios, la reducción de rentas supone la necesidad de endeudarse, en un contexto de tipos bajos y burbujas financieras, a la vez que los crecimientos económicos de las sociedades ricas se han basado precisamente en el expansionismo de la economía financiera frente a la caída de la manufacturera.
A la vez la manufacturera no se ha contraído a nivel mundial gracias a la globalización, con lo que a nivel mundial tenemos sobreproducción. Tenemos una serie de problemas estructurales del sistema que realmente nos llevan a los límites. Y en un contexto de inestabilidades en el sector financiero como diría Minsky, un pequeño sobresalto como la insolvencia de los estructurados en hipotecas subprimes, puede poner en duda todo el sistema. Llegamos al límite y nos la hemos pegado contra la pared de cemento. Por mucho que mucha gente esté dispuesta a continuar en la misma dirección. Contra el muro que quizás sus cabezas sean más duras.
En fin, leía al tal MacCoy de Cotizalia, exponer una serie de variables a vigilar, tales como el Libor, la relación con el OIS, los tipos hipotecarios, los CDSs.... http://www.cotizalia.com/cache/2009/05/21/opinion_2_fuegos_artificio_bursatiles_verdadera_clave_crisis.html en fin casi todo relacionado con la capacidad del sistema financiero. Sin embargo todo ello es sólo considerado solamente desde el punto de vista de recuperación del mercado de crédito. Pero volvemos a lo mismo, ¿créditos para quien?.
Sinceramente creo que lo único interesante para observar consiste en la evolución de la deuda global frente al PIB (y eso en un contexto de expansión de deuda pública y caídas del PIB), y de evolución de la estructura social de las rentas. Y eso tiene pinta de no poder corregirse en dos meses y menos con las políticas que se imponen desde los mercenarios, corruptos e inútiles políticos de turno.
Pero si aplicamos esta máxima a la crisis económica actual nos encontramos de bruces con un sin fin de desinformación, manipulación (interesada o no), tópicos, teorías que esconden otras teorías, luchas ideológicas, simplificaciones hasta alcanzar la tergiversación.... y por fin, aún no nos enteramos de las causas de la crisis.
Ahora empezamos a ver algo interesante, la cuestión del dólar. ¿Al ritmo de la deuda impresa para pagar rescates? ¿ O se trata de algo más grave?. No nos enteraremos. Desde luego que la cuestión del guilt y la deuda británica tiene mucho que ver. Al fin y al cabo, el capitalismo de la City es primo hermano del de Wall Street, salvo que la ‘pound’ no es divisa de reserva mundial.
¿quién se acuerda de Gordon Brown acudiendo a la primera reunión del G20 exultante por creerse que había dado con la piedra filosofal de las soluciones, mediante la nacionalización bancaria?. Una nacionalización que se hizo a base de deuda. Montañas de deudas. Pero no es el único pecado del Reino Unido. En Julio del 2007, cuando empezaba a ponerse en duda la sostenibilidad del sistema (aunque esas dudas comenzaron en Febrero del 2006), y se estancó la compra de deuda pública norteamericana por China-Rusia, el Reino Unido comenzó a comprar deuda pública norteamericana para sostenerla. Al fin y al cabo hay que ayudar a los primos hermanos.
El mar de deudas de la economía británica no es distinto de otros escenarios. Durante la Gran Depresión, el keynesianismo produjo un aumento de gastos pero lo más importante fue que a la vez, se ensanchó la brecha entre gastos e ingresos fiscales. Ya se sabe que en una economía en crisis, los ingresos fiscales caen. Igual que ocurrió en el Japón en los 90, donde la brecha produjo una deuda pública gigantesca del 150% del PIB. Sin embargo, en el Japón esto se produjo por el mantenimiento en el tiempo de este déficit fiscal y a pesar de las ayudas al sistema bancario no contó con unos gastos tan importantes de partida.
Ahora podemos ver como la recuperación fiscal, la que marca la economía real y no la de papelitos virtuales de burbujas financieras, tiene para rato. Quizás para más de lo que dicen los mentirosos de la Fed-Tesoro (¿O tendríamos que decir JPM-GS?). Y si estamos al comienzo de esta etapa de déficit fiscal y comenzamos con una deuda estratosférica pues no sabemos en que puede acabar esto. No hay que olvidar que el retroceso en la recuperación de la Gran Depresión, en 1937, provino precisamente del deseo de FDRoosevelt de intentar reducir el gap fiscal una vez vistos los primeros ‘brotes verdes’ que se diría ahora. Todo un fracaso.
Pues bien, mucho se dice de que la reducción de deuda del AAA a AA+ por ejemplo, no significa gran cosa. Al fin y al cabo hay que bajar muchos escalones para llegar al BB- o al C por ejemplo. Pero tampoco es que las agencias de rating vayan a decir de buenas a primeras que es un adefesio. Es decir, que no se lo vamos a soltar a la primera y siempre utilizaremos una retórica cuidada de educación refinada para no decir claramente lo que está pasando. No vaya a ser que las masas aborregadas que no saben de que va la cosa, se asusten. No por lo que pueda suponer para la economía sino por cuestiones de estabilidad social y también para evitar que los políticos mercenarios se arrepientan y salgan con medidas pupulistas.
Pero volvemos una y otra vez a lo mismo, ¿cuál es el diagnóstico, doctor?.
Uno de los artículos más interesantes de los últimos tiempos, proviene de globalresearch: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=13692, quizás algo largo pero vuelve a lo de siempre. El endeudamiento masivo del sistema. El artículo es muy interesante en cuanto describe las teorías de Minsky y también referencias a Irving Fisher, Friedman, Keynes...
Supongamos que podemos de nuevo colocar a los bancos en situaciones contables adecuadas. Pues bien, ¿como se supone que los bancos van a retornar a sus negocios de usura y financialización de actividades no propias, con problemas de colocación de deuda por el endeudamiento masivo de todo el mundo?.
Existen ante todo, dos síntomas que nos deberían preocupar en exceso. Se trata de la deuda, del endeudamiento que ha alcanzado la sociedad actual, (un 380% del PIB en USA antes del inicio de la crisis, solo equivalente al 300% alcanzado en 1929), y por otra parte de la polarización de las rentas, a la vez que las rentas del trabajo suponen una parte muy reducida del PIB en comparación a hace 30 años (entre 10-12 puntos sobre el PIB en Europa, del 68% al 58%, y del 71% en España al 59%). Puede que ambos fenómenos sean complementarios, la reducción de rentas supone la necesidad de endeudarse, en un contexto de tipos bajos y burbujas financieras, a la vez que los crecimientos económicos de las sociedades ricas se han basado precisamente en el expansionismo de la economía financiera frente a la caída de la manufacturera.
A la vez la manufacturera no se ha contraído a nivel mundial gracias a la globalización, con lo que a nivel mundial tenemos sobreproducción. Tenemos una serie de problemas estructurales del sistema que realmente nos llevan a los límites. Y en un contexto de inestabilidades en el sector financiero como diría Minsky, un pequeño sobresalto como la insolvencia de los estructurados en hipotecas subprimes, puede poner en duda todo el sistema. Llegamos al límite y nos la hemos pegado contra la pared de cemento. Por mucho que mucha gente esté dispuesta a continuar en la misma dirección. Contra el muro que quizás sus cabezas sean más duras.
En fin, leía al tal MacCoy de Cotizalia, exponer una serie de variables a vigilar, tales como el Libor, la relación con el OIS, los tipos hipotecarios, los CDSs.... http://www.cotizalia.com/cache/2009/05/21/opinion_2_fuegos_artificio_bursatiles_verdadera_clave_crisis.html en fin casi todo relacionado con la capacidad del sistema financiero. Sin embargo todo ello es sólo considerado solamente desde el punto de vista de recuperación del mercado de crédito. Pero volvemos a lo mismo, ¿créditos para quien?.
Sinceramente creo que lo único interesante para observar consiste en la evolución de la deuda global frente al PIB (y eso en un contexto de expansión de deuda pública y caídas del PIB), y de evolución de la estructura social de las rentas. Y eso tiene pinta de no poder corregirse en dos meses y menos con las políticas que se imponen desde los mercenarios, corruptos e inútiles políticos de turno.
lunes, 11 de mayo de 2009
Apuntes económicos: inflación y deflación en la crisis actual
El artículo del ElSabado del día 2 de Mayo, http://elsabado.es/Actualidad/Articulos/100Falsificando.html , se hace eco de los problemas en que estamos inmersos en las políticas anticrisis propiciadas por la Fed-Tesoro en los USA. La idea básica de que los balances son falsos y permiten la valoración de activos a precios no de mercado, quizás de adquisición. Todo ello debido a los intereses del propio sistema financiero pero también de la Fed-Tesoro para colocar su deuda.
Durante la semana han ido apareciendo otras informaciones que hablaban de que todo ha sido bastante negociado, la propia difusión de la información anterior a la salida de resultados, indica no sólo la preparación para el mercado sino la idea de la negociación de los flecos. Es decir, de nuevo hemos tenido un robo de las autoridades sobre la verdadera información de cara a proteger al sistema financiero por encima de todo.
Sin embargo, además, lo que tenemos es la cuestión fundamental de la colocación de la deuda. Pero también el papel real que está teniendo la deuda en la recuperación. En un ataque visceral contra el keynesianismo, en otro artículo de ElSabado, http://www.elsabado.es/Actualidad/Articulos/99ProductividadMarginal.html contra la emisión de deuda por el efecto de la baja productividad marginal de la misma en relación a la inversión. Más o menos diciendo que si la deuda produce un incremento inferior del PIB al de los intereses de la deuda que se pagan por su emisión, la cosa no es que funcione muy bien.
De hecho, en el último artículo del elsabado, http://www.elsabado.es/Actualidad/Articulos/101Regreso.html, de Mauldin, se intenta explicar los factores de masa monetaria y porqué en un momento determinado, para Mauldin volveremos al tema de la inflación. Es decir, en un momento dado, la capacidad para hacer atractivo el mercado de bonos, se caerá por sí misma y aparecerá una depreciación de los activos. Poco más o menos considera que aunque se pueda salir de la crisis, al menos de la financiera, se entraré de nuevo en otra fase de la misma, o en otra oleada, tras una breve primavera. Posiblemente en el 2010-11 según Mauldin.
Es interesante ver como Mauldin además, coincide en los planteamientos marxistas de acabamiento por sobreproducción. Es decir, y en eso coincide con algún otro artículo, su consideramos la economía global, la economía mundo, nos encontramos con que en los últimos años, décadas quizás, se ha ido aumentando las tasas de consumo. Y ahora lo único que se produce es un reajuste pero que tiene como trasfondo una sobrecapacidad productiva que va a ser muy difícil que se pueda colocar. Las empresas deberán retroceder. Es el mismo esquema de fondo marxista de las crisis de sobreproducción.
Pero a mí lo que me interesa es la faceta del escenario inflacionista que predice. Veamos la actualización a 8 de Mayo, de los gráficos de Shadowstat de Ms.
http://www.shadowstats.com/alternate_data/money-supply
Como se ve, la velocidad de la M3 sigue reduciéndose y ante el problema la Fed se ha puesto a imprimir dinero como se ve en la M1. La idea principal de la Fed es producir dinero para producir inflación. Es decir que a pesar de que la velocidad de movimiento de la masa monetaria esté cayendo mucho, en función de la caída de la actividad económica pero sobretodo financiera, un aumento en la M regule el componente inflacionario-deflacionario de la economía.
Los escenarios son claros. O bien deflación y destrucción de la economía norteamericana, o bien hiperinflación o al menos gran inflación con problemas serios para la economía-dólar.
Pero¿ existen otras alternativas?. En el artículo de MarketOracle.co.uk http://www.marketoracle.co.uk/Article10494.html, se refiere precisamente a eso, al peligro de poder ver ambas cosas juntas. De hecho podría darse una inflación importante en las materias primas y en el oro, y un corralito referido al dinero, mientras que se buscaría una deflación por medio de una demanda desmesurada de bonos, que llevaría a los yields de rentabilidad a niveles muy bajos, quizás negativos. Prácticamente estaríamos en un momento en que se buscaría como única alternativa de colocación del dinero la deuda a largo plazo lo que sería producto de un desmesurado aumento del ahorro, es decir, de no fiarse de la economía, y por lo tanto una caída en el consumo aún más acusada de lo que estamos viviendo.
El oro, ese activo tan controlado por la Fed para evitar convertirse en alternativo al dólar, podría marcar el punto de inflexión. Es decir, cuando no pueda dejar de ser controlado y estalle. Claro que el oro, es limitado como producto de inversión.
Realmente el debate y la especulación sobre escenarios referidos a deflación-inflación es realmente importante. Si como se sugiere se está saliendo de una crisis, las tesis de Mauldin sugieren que el gobierno Obama caería en la misma tentación que FDR en 1937, es decir, subir impuestos para reducir el déficit y la deuda, lo que supondría una nueva fase recesiva. Sigue el mismo esquema que la deflación japonesa de los 90 que permitió un aumento considerable del déficit, sobretodo por la caída de ingresos al caer la actividad, lo que llevó a la deuda japonesa al nivel alucinante donde se encuentra ahora. Y sin embargo Japón nada entre las aguas porque es una economía con una cultura de ahorro y porque la base depende de las exportaciones, es decir es una economía competitiva. Si aplicamos el mismo esquema a la sociedad norteamericana nos encontramos precisamente con lo contrario. El aumento del gap de consumo estatal, se añade a la idea de consumo de la sociedad. Y no hay alternativa para obtener un remanente externo vía superavit comercial o por cuenta corriente. Es decir, será la propia crisis quien obligue a cambiar de habito a los norteamericanos y eso implica que el consumo ya no puede ser el tirón de base de la economía y por lo tanto la estructuración del sistema ha de cambiar.
Mientras no se realicen los ajustes en los sectores desmandados como el financiero, y el reajuste de su papel en la economía, no habrá una salida viable de largo plazo a la crisis. Pero también debe reajustarse el sistema de relaciones comerciales global, el papel de las economías de diferentes naciones, y determinados aspectos incluyendo un aumento del ahorro, reducción del consumo y por lo tanto de la capacidad productiva de las empresas...... lo cual puede ser doloroso y largo.
sábado, 9 de mayo de 2009
Nabucco ha muerto y la UE también
La UE ha tenido un revés realmente imposible de recuperar en el asunto del gas. La UE debería acostumbrarse a pensar que realmente va a depender de países no manipulables, o al menos no manipulables por la UE para su suministro energético.
Con la producción de petróleo del Mar del Norte en caída libre aunque Noruega mantiene una buena política de diversificación en el Ártico también dependiendo de la colaboración rusa, las fuentes de autoabastecimiento se reducen.
La competencia aumenta por otra parte, los USA, siempre sedientos de hidrocarburos van reduciendo año tras año su cuota de producción propia y dependen más de Canadá y de México, otro país con problemas sobretodo con Cantarel aunque la nueva zona de explotación está publicitada como superior a Cantarel, quizás no sea para tanto.
Por otra parte por supuesto, está el tema de los emergentes. No solo China sino también la India lanzan sus compañías petroleras a lo largo del mundo para obtener fuentes de suministro. El caso Chino es especialmente agresivo en Latinoamérica y África, por lo que tienen estas dos zonas de patio trasero de suministro para USA y Europa.
Y por supuesto que Occidente se debe preocupar de garantizar el suministro a países como Japón, Corea, Taiwán...
El caso del gas es muy característico de la UE ya que buena parte del suministro depende de Rusia. Y es así desde los años 60s. La Unión Soviética demostró ser un suministrador fiable y efectivo durante muchos años y solo los problemas con Ucrania han supuesto problemas en los últimos años.
Rusia es el mayor productor de gas (y de petróleo) del mundo, pero existen otros con capacidad importante de exportación, sobretodo los ‘istanes’ de Asia Central y concretamente Turkmenistán. Pero también Kazagistán, Uzbekistán o Azerbaiyán. Frente a ellos solo países como Canadá, Argelia o algunos países del Golfo tienen capacidad para en su caso licuar el gas y enviarlo a Europa. Claro que hacerlo de esta manera es más complejo que enviarlo vía gaseoductos. De hecho, hasta hace muy poquito, Rusia carecía de plantas de licuefacción de gas.
Así que el tema de los gaseoductos y también el de los oleoductos, pasa a ser importante. El tema del oleoducto no es tan importante puesto que lo que se bombea puede ser introducido en un superpetrolero sin muchas complicaciones, mientras que el gas, necesita de complejas y caras terminales para LNG.
Así que lo que al final tenemos es un tema como el gas, que no afecta a los USA pero si a Europa por su dependencia. Con dos rutas, una desde el Norte de África hacia España y Francia y otra a través de los antiguos países del Este hacia Alemania e Italia.
Las propuestas de nuevos gaseoductos son dos: los patrocinados por Rusia y con fuertes intereses de algunas empresas alemanas, sobretodo el North Stream que iría por el Báltico sin pasar por países como Polonia, uniendo directamente los intereses de Rusia y de Alemania. Es algo que cuenta con numerosos obstáculos, ninguno de ellos importante, desde los ecologistas, a las dificultades técnicas del fondo marino pero sobretodo los intentos de protesta de países o instituciones rusófobas como las repúblicas bálticas o la OTAN. Sin embargo todo va viento en popa.
La otra cuestión es el South Stream, la ruta del sur. Frente al proyecto ruso de atravesar el Mar Negro y conectar con Europa Central a través de Bulgaria y Serbia, el proyecto europeísta Nabucco de hacerlo a través de Turquía, Rumanía.
El problema de Nabucco o su interés, estaba en conectar la UE, a través del corredor del Caucaso, con los productores de los ‘istanes’ y quizás en una segunda fase conectar con el Golfo a través de un Iraq domesticado. Un proyecto que permitiría aumentar los proveedores y por lo tanto la capacidad para negociar.
De eso se trata, si el monopolio está de parte de los suministradores la UE sale perdiendo, pero si el monopolio está en poder de los clientes es la UE quien podría imponer precios.
Pero este tipo de políticas tiene dos o tres aspectos. Por una parte el aspecto técnico y el aspecto real, es decir, hay que construir los ‘pipes’. Pero hay que tener en cuenta que no valen las duplicidades en un entorno de optimización económica. Se pueden hacer varios proyectos pero a fin de cuentas ganará siempre el primero por una parte y por supuesto el que consiga llevarlo lleno.
Y aquí es donde aparece el segundo aspecto fundamental, en la capacidad de los suministradores para decidir las políticas. Y en esto hay que tener en cuenta que los intereses de los suministradores están en constituirse en monopolio o al menos en oligopolio. Y además está el aspecto político de las cuestiones.
Si el interés de los suministradores es el de ir juntos, las revoluciones de colores, la astucia política, la política de garrote y zanahoria, la capacidad del capitalismo empresarial neocolonial, la capacidad de influir sobre regímenes políticos débiles.... todo ello es un allanador de pensamiento para hacer comprender a los suministradores que lo blanco es negro. Es decir, que sus intereses son los de los clientes, los de la UE y Occidente. No es nada nuevo, los imperios o los países fuertes, llevan intentando controlar sus suministros estratégicos exteriores desde hace miles y miles de años. Para conseguir mejores ventajas que el simple comercio paritario.
Sin embargo, el renacimiento de Rusia y la capacidad China, pueden suministrar un paraguas suficiente para proteger a los pequeños países de las injerencias ilegítimas de otros. Para ello, Rusia comenzó por reconocer su papel de socio en el asunto y no de especulador o explotador. Los contratos de gas se garantizan con los ‘istanes’ a los precios europeos. Es decir, Rusia no gana nada, pero actúa como aglutinador de la producción. Esta renuncia a ganar dinero como agente de trasiego de gas, agente intermedio (aparte de su propia colocación de su producción), ha sido el inicio del cambio de juego.
A partir de ese momento, tanto Kazastán como Uzbekistán y sobretodo Turkmenistán han varia sus estrategias de pivotar en los intereses para pasarse con los brazos abiertos al lado del oligopolio de los productores. No se trata, como diría la prensa de manipulación occidental, de un lado ruso, sino de un lado que garantiza precisamente la formación del oligopolio de los productores frente a la dispersión que intenta imponer los clientes. Se trata de un juego económico dentro de las propias estrategias de las teorías de juegos, y no tanto político. Aunque naturalmente el hecho de que se trate de Rusia y de China supone poder hablar con independencia y sin ser hostigados por otros medios, al menos en teoría.
Ahora los tres ‘istanes’ se han negado a firmar el preacuerdo político para suministrar a Nabucco el gas. Solo Azerbaiyán lo ha firmado, incluso considerando que la de momento poca producción de gas de Azerbaiyán ya está negociada con Gazprom. Es decir, carece de contenido.
La negativa de Turkmenistán ha sido un golpe directo a las políticas de intento de control de la UE. La cara y las expresiones de Barroso por lo ocurrido en Praga, han sido todo un poema. Supone de facto, el cierre del proyecto Nabucco ya tambaleante. Y sobretodo un ejemplo de cómo las relaciones mundiales están cambiando y se están alterando a ritmo vertiginoso, como la UE sobretodo, se deberá acostumbrar a ser un actor más y no un actor matón y amenazador, a pesar de su propaganda de poder blando frente a poder duro, sencillamente el único poder deberá ser el de cómo poder negociar en los escenarios internacionales con las reglas internacionales y no utilizando zancadillas herencias del pasado colonial o imitando a su primo norteamericano.
Con la producción de petróleo del Mar del Norte en caída libre aunque Noruega mantiene una buena política de diversificación en el Ártico también dependiendo de la colaboración rusa, las fuentes de autoabastecimiento se reducen.
La competencia aumenta por otra parte, los USA, siempre sedientos de hidrocarburos van reduciendo año tras año su cuota de producción propia y dependen más de Canadá y de México, otro país con problemas sobretodo con Cantarel aunque la nueva zona de explotación está publicitada como superior a Cantarel, quizás no sea para tanto.
Por otra parte por supuesto, está el tema de los emergentes. No solo China sino también la India lanzan sus compañías petroleras a lo largo del mundo para obtener fuentes de suministro. El caso Chino es especialmente agresivo en Latinoamérica y África, por lo que tienen estas dos zonas de patio trasero de suministro para USA y Europa.
Y por supuesto que Occidente se debe preocupar de garantizar el suministro a países como Japón, Corea, Taiwán...
El caso del gas es muy característico de la UE ya que buena parte del suministro depende de Rusia. Y es así desde los años 60s. La Unión Soviética demostró ser un suministrador fiable y efectivo durante muchos años y solo los problemas con Ucrania han supuesto problemas en los últimos años.
Rusia es el mayor productor de gas (y de petróleo) del mundo, pero existen otros con capacidad importante de exportación, sobretodo los ‘istanes’ de Asia Central y concretamente Turkmenistán. Pero también Kazagistán, Uzbekistán o Azerbaiyán. Frente a ellos solo países como Canadá, Argelia o algunos países del Golfo tienen capacidad para en su caso licuar el gas y enviarlo a Europa. Claro que hacerlo de esta manera es más complejo que enviarlo vía gaseoductos. De hecho, hasta hace muy poquito, Rusia carecía de plantas de licuefacción de gas.
Así que el tema de los gaseoductos y también el de los oleoductos, pasa a ser importante. El tema del oleoducto no es tan importante puesto que lo que se bombea puede ser introducido en un superpetrolero sin muchas complicaciones, mientras que el gas, necesita de complejas y caras terminales para LNG.
Así que lo que al final tenemos es un tema como el gas, que no afecta a los USA pero si a Europa por su dependencia. Con dos rutas, una desde el Norte de África hacia España y Francia y otra a través de los antiguos países del Este hacia Alemania e Italia.
Las propuestas de nuevos gaseoductos son dos: los patrocinados por Rusia y con fuertes intereses de algunas empresas alemanas, sobretodo el North Stream que iría por el Báltico sin pasar por países como Polonia, uniendo directamente los intereses de Rusia y de Alemania. Es algo que cuenta con numerosos obstáculos, ninguno de ellos importante, desde los ecologistas, a las dificultades técnicas del fondo marino pero sobretodo los intentos de protesta de países o instituciones rusófobas como las repúblicas bálticas o la OTAN. Sin embargo todo va viento en popa.
La otra cuestión es el South Stream, la ruta del sur. Frente al proyecto ruso de atravesar el Mar Negro y conectar con Europa Central a través de Bulgaria y Serbia, el proyecto europeísta Nabucco de hacerlo a través de Turquía, Rumanía.
El problema de Nabucco o su interés, estaba en conectar la UE, a través del corredor del Caucaso, con los productores de los ‘istanes’ y quizás en una segunda fase conectar con el Golfo a través de un Iraq domesticado. Un proyecto que permitiría aumentar los proveedores y por lo tanto la capacidad para negociar.
De eso se trata, si el monopolio está de parte de los suministradores la UE sale perdiendo, pero si el monopolio está en poder de los clientes es la UE quien podría imponer precios.
Pero este tipo de políticas tiene dos o tres aspectos. Por una parte el aspecto técnico y el aspecto real, es decir, hay que construir los ‘pipes’. Pero hay que tener en cuenta que no valen las duplicidades en un entorno de optimización económica. Se pueden hacer varios proyectos pero a fin de cuentas ganará siempre el primero por una parte y por supuesto el que consiga llevarlo lleno.
Y aquí es donde aparece el segundo aspecto fundamental, en la capacidad de los suministradores para decidir las políticas. Y en esto hay que tener en cuenta que los intereses de los suministradores están en constituirse en monopolio o al menos en oligopolio. Y además está el aspecto político de las cuestiones.
Si el interés de los suministradores es el de ir juntos, las revoluciones de colores, la astucia política, la política de garrote y zanahoria, la capacidad del capitalismo empresarial neocolonial, la capacidad de influir sobre regímenes políticos débiles.... todo ello es un allanador de pensamiento para hacer comprender a los suministradores que lo blanco es negro. Es decir, que sus intereses son los de los clientes, los de la UE y Occidente. No es nada nuevo, los imperios o los países fuertes, llevan intentando controlar sus suministros estratégicos exteriores desde hace miles y miles de años. Para conseguir mejores ventajas que el simple comercio paritario.
Sin embargo, el renacimiento de Rusia y la capacidad China, pueden suministrar un paraguas suficiente para proteger a los pequeños países de las injerencias ilegítimas de otros. Para ello, Rusia comenzó por reconocer su papel de socio en el asunto y no de especulador o explotador. Los contratos de gas se garantizan con los ‘istanes’ a los precios europeos. Es decir, Rusia no gana nada, pero actúa como aglutinador de la producción. Esta renuncia a ganar dinero como agente de trasiego de gas, agente intermedio (aparte de su propia colocación de su producción), ha sido el inicio del cambio de juego.
A partir de ese momento, tanto Kazastán como Uzbekistán y sobretodo Turkmenistán han varia sus estrategias de pivotar en los intereses para pasarse con los brazos abiertos al lado del oligopolio de los productores. No se trata, como diría la prensa de manipulación occidental, de un lado ruso, sino de un lado que garantiza precisamente la formación del oligopolio de los productores frente a la dispersión que intenta imponer los clientes. Se trata de un juego económico dentro de las propias estrategias de las teorías de juegos, y no tanto político. Aunque naturalmente el hecho de que se trate de Rusia y de China supone poder hablar con independencia y sin ser hostigados por otros medios, al menos en teoría.
Ahora los tres ‘istanes’ se han negado a firmar el preacuerdo político para suministrar a Nabucco el gas. Solo Azerbaiyán lo ha firmado, incluso considerando que la de momento poca producción de gas de Azerbaiyán ya está negociada con Gazprom. Es decir, carece de contenido.
La negativa de Turkmenistán ha sido un golpe directo a las políticas de intento de control de la UE. La cara y las expresiones de Barroso por lo ocurrido en Praga, han sido todo un poema. Supone de facto, el cierre del proyecto Nabucco ya tambaleante. Y sobretodo un ejemplo de cómo las relaciones mundiales están cambiando y se están alterando a ritmo vertiginoso, como la UE sobretodo, se deberá acostumbrar a ser un actor más y no un actor matón y amenazador, a pesar de su propaganda de poder blando frente a poder duro, sencillamente el único poder deberá ser el de cómo poder negociar en los escenarios internacionales con las reglas internacionales y no utilizando zancadillas herencias del pasado colonial o imitando a su primo norteamericano.
jueves, 7 de mayo de 2009
Apuntes económicos.
Analizando el momento a largo plazo existen tres posibilidades. En primer lugar la optimista, ya está, la crisis se ha acabado, la mayor crisis del capitalismo desde la Gran Depresión del 29, ya se ha dejado atrás. Obviamente cada cual que crea lo que quiera pero no es precisamente lo que yo creo.
Bien, y ahora tenemos dos opciones a las que doy credibilidad y que nos retroceden a un debate que parece olvidado: ¿hiperinflación o deflación?. Del primer escenario el LEAP hizo su análisis dejando para otoño de este año el proceso por el cual se acabará en hiperinflación y en la caída del dólar. El proceso debería seguir un proceso de recuperación inicial, recuperar precios en materias primas, aumentar las rentabilidades de la deuda, proceder al cambio de ciclo en los tipos de interés... vamos, que de momento esta fase de optimismo podría entrar dentro de esa lógica.
El segundo escenario es defendido por quienes consideran que el proceso actual de inyección de dinero en el sistema se escurre adecuadamente sólo hacia los bonos y por lo tanto se mantiene la presión deflacionaria por más que la Fed y el Tesoro, quieran imprimir más y más dólares para luchar contra la deflación. Con ello concuerda el hecho de que la M3 norteamericana mantiene una tendencia de caída en las velocidades de crecimiento y está en la fase más baja y bajando.
En ambos escenarios las opciones (ya digo que son opciones para otoño o invierno), son o bien acabar en la destrucción de la economía norteamericana mediante la deflación, o bien acabar con la hegemonía del dólar que a su vez puede poner en graves problemas la economía financiera norteamericana y el sistema económico mundial. En este caso también depende de cómo lo haga el resto del mundo. La idea es que o bien USA se aisla en su crisis interna de la propia actividad económica, o bien pierde las bases de sus sistema de dominio económico de la llamada globalización y del patrón dólar como punto clave de su dominio económico y como hiperpotencia.
Extrañamente, la actual fase optimista de la situación, de la cual ya anunciamos su inicio, no ha movilizado el dólar, o al menos el cambio con el euro. El eurusd se ha mantenido entre 1,30 y 1,35. Una zona más o menos neutra. Para mí esta fase de optimismo sólo es una fase de reajuste en la velocidad de caída de la actividad. Sencillamente íbamos demasiado rápido, y sobretodo la economía real debe ajustarse a unas velocidades que no son exactamente las de caída de los activos financieros.
Además, en el caso español, estoy empezando a pensar que se han copiado vicios muy feos provenientes del otro lado del Atlántico. Me refiero a la manipulación de las cifras oficiales. Si antes tenía más o menos claro la manipulación de cifras de inflación ahora parece que tanto las de paro como las de PIB también copian el mismo vicio. Las de paro provenientes de directivas europeas absurdas que permiten ocultar ciertas cifras referidas a EREs, cursillos... no viene de nuevo. Las de PIB anuncian una caída de actividad curiosamente menor que las anunciadas en Alemania o Francia por ejemplo, cuando en esos países las tasas de paro no están aumentando ni por asomo, a la misma velocidad. La caída de las ventas de automóviles o, sobretodo, la caída del consumo eléctrico en un 20%, suponen sencillamente que las cifras de caída de actividad no son creíbles.
Además de que el modelo productivo español está en crisis sistemática. Pero no todo es malo. Parece que existe un razonable aguante en las cifras de empleo no provenientes de los contratos temporales ya que en este caso, el trabajo fijo (y por lo tanto mejor pagado), ha caído muy poco. Las empresas parece que han ajustado al máximo su capacidad de no renovar contratos temporales, liquidar relaciones con autónomos y toda la capacidad de bajo coste en desempleo que les permite la ley. Cierto que ha habido EREs pero en principio y con las cifras en la mano, incluso en este caso, se ha preferido concentrarlos en los contratos más expuestos.
Por lo tanto no es casual que la CEOE vaya pidiendo el abaratamiento del despido puesto que las empresas parece que han llegado al límite en los ajustes que podríamos llamar fáciles. Si la crisis se pararía aquí, podría existir algún tipo de esperanza de mantenimiento de la situación de consumo. Pero existen factores estructurales que hacen desconfiar de que se vaya a quedar aquí y que realmente no se vaya a tocar a las capas más protegidas y con ello realmente al consumo estructural. Por lo tanto nos encontramos ante una especie de impasse en espera que se resuelvan otras situaciones. Pero personalmente no soy nada optimista.
Bien, y ahora tenemos dos opciones a las que doy credibilidad y que nos retroceden a un debate que parece olvidado: ¿hiperinflación o deflación?. Del primer escenario el LEAP hizo su análisis dejando para otoño de este año el proceso por el cual se acabará en hiperinflación y en la caída del dólar. El proceso debería seguir un proceso de recuperación inicial, recuperar precios en materias primas, aumentar las rentabilidades de la deuda, proceder al cambio de ciclo en los tipos de interés... vamos, que de momento esta fase de optimismo podría entrar dentro de esa lógica.
El segundo escenario es defendido por quienes consideran que el proceso actual de inyección de dinero en el sistema se escurre adecuadamente sólo hacia los bonos y por lo tanto se mantiene la presión deflacionaria por más que la Fed y el Tesoro, quieran imprimir más y más dólares para luchar contra la deflación. Con ello concuerda el hecho de que la M3 norteamericana mantiene una tendencia de caída en las velocidades de crecimiento y está en la fase más baja y bajando.
En ambos escenarios las opciones (ya digo que son opciones para otoño o invierno), son o bien acabar en la destrucción de la economía norteamericana mediante la deflación, o bien acabar con la hegemonía del dólar que a su vez puede poner en graves problemas la economía financiera norteamericana y el sistema económico mundial. En este caso también depende de cómo lo haga el resto del mundo. La idea es que o bien USA se aisla en su crisis interna de la propia actividad económica, o bien pierde las bases de sus sistema de dominio económico de la llamada globalización y del patrón dólar como punto clave de su dominio económico y como hiperpotencia.
Extrañamente, la actual fase optimista de la situación, de la cual ya anunciamos su inicio, no ha movilizado el dólar, o al menos el cambio con el euro. El eurusd se ha mantenido entre 1,30 y 1,35. Una zona más o menos neutra. Para mí esta fase de optimismo sólo es una fase de reajuste en la velocidad de caída de la actividad. Sencillamente íbamos demasiado rápido, y sobretodo la economía real debe ajustarse a unas velocidades que no son exactamente las de caída de los activos financieros.
Además, en el caso español, estoy empezando a pensar que se han copiado vicios muy feos provenientes del otro lado del Atlántico. Me refiero a la manipulación de las cifras oficiales. Si antes tenía más o menos claro la manipulación de cifras de inflación ahora parece que tanto las de paro como las de PIB también copian el mismo vicio. Las de paro provenientes de directivas europeas absurdas que permiten ocultar ciertas cifras referidas a EREs, cursillos... no viene de nuevo. Las de PIB anuncian una caída de actividad curiosamente menor que las anunciadas en Alemania o Francia por ejemplo, cuando en esos países las tasas de paro no están aumentando ni por asomo, a la misma velocidad. La caída de las ventas de automóviles o, sobretodo, la caída del consumo eléctrico en un 20%, suponen sencillamente que las cifras de caída de actividad no son creíbles.
Además de que el modelo productivo español está en crisis sistemática. Pero no todo es malo. Parece que existe un razonable aguante en las cifras de empleo no provenientes de los contratos temporales ya que en este caso, el trabajo fijo (y por lo tanto mejor pagado), ha caído muy poco. Las empresas parece que han ajustado al máximo su capacidad de no renovar contratos temporales, liquidar relaciones con autónomos y toda la capacidad de bajo coste en desempleo que les permite la ley. Cierto que ha habido EREs pero en principio y con las cifras en la mano, incluso en este caso, se ha preferido concentrarlos en los contratos más expuestos.
Por lo tanto no es casual que la CEOE vaya pidiendo el abaratamiento del despido puesto que las empresas parece que han llegado al límite en los ajustes que podríamos llamar fáciles. Si la crisis se pararía aquí, podría existir algún tipo de esperanza de mantenimiento de la situación de consumo. Pero existen factores estructurales que hacen desconfiar de que se vaya a quedar aquí y que realmente no se vaya a tocar a las capas más protegidas y con ello realmente al consumo estructural. Por lo tanto nos encontramos ante una especie de impasse en espera que se resuelvan otras situaciones. Pero personalmente no soy nada optimista.
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