Opel y España
El plan de viabilidad de Opel en Europa supone el cierre de la factoría de Amberes y el despido de 11.000 trabajadores. Esto es lo que se desprende de los extractos de la prensa. Sin embargo es muy posible que esto vaya variando.
Tampoco es lo que me interesaba tratar. Es lógico que en el mundo actual hay una sobreproducción de automóviles desarrollada al amparo de por ejemplo la expansión automovilística de las marcas europeas hacia los países del Este de Europa, o el gigantismo de las marcas coreanas tras el primer ajuste tras la crisis de 1997. No es que haya coches para todo el mundo, pero sí hay más coches que personas que los puedan pagar. Por no decir que no hay que leer mucho para darse cuenta que el sector va hacia dos líneas: el coche barato de los que la marca secundaria Dacia de Renault es abanderada pero que llegará a la culminación con la venta en la calle del modelo de Tata. Precisamente Tata, que ha comprado Rover y Jaguar, ha decidido continuar en el Reino Unido con las inversiones para fabricar coches eléctricos. Porque precisamente de coches eléctricos, de hidrógeno, mixtos, y de todo pelaje ecológico o de bajo consumo va la segunda línea de desarrollo. En este caso, por ejemplo, las baterías de litio de las multinacionales japonesas han estado en primera plana de las publicaciones japonesas sobre negocios y tecnología.
En España de eso la prensa no informa (en realidad la prensa española informa de pocas cosas). Porque en realidad nada de eso incumbe a España. Y no incumbe a España puesto que la industria del país no cuenta ni con una sola marca propia estando entre los 10 primeros productores mundiales. Desde la venta de Seat a VW, bonito saqueo para poder entrar en la UE, aparte de la escasa autonomía del centro de desarrollo de Seat, hay poco más en España a nivel privado, por más que a nivel público haya centros de investigación interesantes aunque no adecuados.
Volviendo a Opel, la factoría de Zaragoza es de las más grandes empelando a casi 7.000 empleados de los 25.000 trabajadores fuera de Alemania, y de los 50.000 trabajadores en total de la empresa. Y las últimas noticias apuntaban a la reducción en cerca de un 30%, seguramente por la supresión de un turno completo o vete a saber. Eso deja además otros tantos trabajadores del sector auxiliar en la calle. No todos de Aragón, seguramente afectará de muchas formas a comunidades vecinas como Catalunya, Navarra...
Cuando se construyó GM España a principios de los 80, se pusieron varias condiciones. Entre otras por ejemplo, la construcción de una autovía entre Zaragoza y el emplazamiento a una veintena de kilómetros, que permitiera enlazar no solo a los trabajadores sino también fácil acceso a las vías de comunicación por autopista que enlazaban con Europa a través de Catalunya y posteriormente a través del País Vasco.
Y es que las fábricas españolas tenían varias características para cumplir como es el objetivo de exportar al mercado europeo además de servir para el creciente consumo interno. Las propias empresas automovilísticas servían de dinamizadoras de las mejoras de renta. Se calcula que el 10% del PIB de Aragón depende de la GM. Pero naturalmente el mercado español tiene un límite y el mercado europeo también.
Se señalaba precisamente a Rusia como el mercado de crecimiento del automóvil más importante. Rusia estaba justo antes de la crisis, en aquella situación de renta media en la cual se puede prever un aumento de la demanda de automóviles porque los automóviles estándar pasan a ser un artículo asumible por la clase media. Por eso mismo los planes de por ejemplo Nissan, pasaban por sustituir sus factorías en Europa (a al menos un aumento en su capacidad), por dos nuevas factorías en el extrarradio europeo, una en San Petersburg y otra en Tánger.
Eso hace pensar en cuales son realmente las necesidades que cubre la industria automovilística española. Es decir, en el de cubrir las necesidades del mercado europeo. Un mercado sobresaturado de oferta. Y que sean las factorías españolas las que resistan más que otras factorías como las de Bélgica o del Reino Unido, se debe a la labor de los técnicos e ingenieros, las empresas de ingeniería… que construyen una red relativamente de mejor eficacia que en Europa. No solo se trata de sueldos más bajos sino también del trabajo de las escuelas de ingeniería y las ayudas a la investigación de algunos centros públicos. El primer caso, la formación, puede encontrarse en entredicho tras las reducciones de nivel de la década de los 90 en las escuelas de ingeniería, cuestión que será sin duda apuntalada hacia la baja formación con la entrada en vigor del Plan Bolonia después de la caída de educación en general de los ciclos preuniversitarios. Por lo tanto, por ese lado, el mantenimiento de la falta de capacidad de disponer de técnicos apropiados en la era de las baterías de litio e hidrógeno, puede ser un paso más hacia la salida a medio plazo de las plantas del automóvil en España. Seguramente no de todas pero deberá haber un reajuste importante. (Políticos, tranquilos que no será antes del ciclo de elecciones de cuatro años).
Pero ante todo lo que se asume es una falta completa de liderazgo, imaginación y voluntad para obtener cosas. Por ejemplo la idea de que en horas de desmantelamiento de Opel podría haber sido una buena idea optar por la titularidad de la fábrica de Zaragoza. Dicha factura hubiera sido del orden de 3.000 millones de euros (del orden de lo que ha costado el asuntillo de CCM). Pero no habría sido adecuado por ejemplo desvincular dicha factoría de buenas a primeras de Opel. Es decir, no se hubiera evitado por ejemplo, los despidos y las reducciones de personal o seguir fabricando lo que Opel desearía. Pero abriría la posibilidad de ir preparando a medio plazo los cambios adecuados para ir construyendo una firma automovilística nacional. ¿Para qué? Pues para sencillamente mantener la capacidad de influir en las decisiones de la industria del automóvil. Quizás en cinco o seis años, las líneas de Figueruelas podrían compartir trabajo entre automóviles de Opel y de alguna marca nueva. Y si las cosas se hicieran realmente bien sería una marca o bien dedicada a los automóviles low cost o a los eléctricos.
Sin embargo aquí nos encontraríamos con muchos problemas. En primer lugar quien paga. Lo ideal no es que lo hiciera el gobierno central sino el autonómico. Lo mismo que ha hecho Catalunya con Spanair. En este caso, parece mucho más viable la construcción de políticas industriales autonómicas que no ha nivel estatal. Ya que el estado hace tiempo que ha renunciado a cualquier tipo de política industrial seria. Por lo tanto sería de mayor importancia el traslado de toda capacidad fiscal, normativa y de cualquier tipo, a las comunidades autonómicas a fin de poder desarrollar esta capacidad de planificación industrial por medio de políticas serias de inversión y subvención a empresas o sectores industriales. Incluyendo por supuesto, la cesión no solo del impuesto de sociedades sino de la capacidad de reducción por subvenciones de dicho impuesto en función de los intereses empresariales en un acto de corresponsabilidad. (No se puede subvencionar o proteger sin la contrapartida de tener menos ingresos para otros gastos).
Pero aquí nos encontraríamos quizás con múltiples problemas junto al papel de desconfianza del estado (que vería con malos ojos un desarrollo económico ajeno al poder vinculado a la estructura de poder central con sus relaciones parasitarias con la gran banca o las familias empresariales de siempre, medios de comunicación o algunos altos funcionarios del estado). Además contaríamos con el cortapisas de las normativas de Bruselas al ritmo de los lobbies industriales de Centroeuropa que no verían con buenos ojos un aumento del dinamismo industrial de ese estilo, o incluso por parte de dudosos organismos internacionales con dudosa capacidad de imponer normativas de desarrollo local aduciendo estupideces proteccionistas u otras barreras de corte neoliberal. A ello hay que añadir que por ejemplo, el desarrollo de infraestructuras podría no coincidir en cuanto a intereses con el desarrollo industrial regional con respecto a los intereses variados cocinados en Madrid al ritmo de lo absurdo de los planes radiales.
Todas estas molestias no deberían hacernos perder la conciencia que un desarrollo industrial a todos los niveles y con competencias completas transferidas a las autonomías podría convertirse en un motor de desarrollo lógico y coherente y podría marcar un cambio estructural interesante en la economía española si se quiere salir realmente del paso.
No hay que olvidar que quien compra Opel realmente es Sberbank, uno de los mayores accionistas de Magma y participante en el 35% de la compra de Opel. Sberbank no deja de ser un banco pero con intereses industriales. Eso recuerda el modelo de desarrollo capitalista de tipo renano. Aunque tampoco hay que olvidar que en el desarrollo de los grandes conglomerados industriales norteamericanos como Mellon o Rockefeller, junto a las empresas se cruzaban intereses de grandes bancos. No hace tanto que por ejemplo, Mario Conde no quería desprenderse de la Corporación Industrial de Banesto. Y sin embargo, se ha producido el paso de toda la banca de ceder todos los intereses industriales. Seguramente porque a la vez, los beneficios financieros tienden a ser superiores a los industriales (de la misma manera que actualmente la banca se ha deshecho de los intereses inmobiliarios), lo cual es un síntoma claro del paso de una economía industrial, con la formación y creación de valor, a otra financiera de juego de papelitos virtuales. Mientras en Rusia se supone que al ritmo de los altos crecimientos del PIB, los bancos apoyan a la industria como garante de la creación de riqueza más importante. Por lo tanto habría que reflexionar sobre el papel de la industria como motor de la I+D y por lo tanto de las actividades de alta productividad o bien abandonar todo intento de mantener a España entre países medianamente importantes.
sábado, 26 de septiembre de 2009
domingo, 2 de agosto de 2009
Imperio americano y crisis
Para medir el PIB de un país se miden todos los intercambios comerciales entre los actores económicos. Normalmente estos actores sueles ser el consumo privado, la inversión, el gasto público y el saldo positivo o negativo de la balanza por cuenta corriente con otros países.
Por lo tanto, la medición del PIB y por lo tanto de otros parámetros como productividad, poder adquisitivo, distribución de rentas.... tiene que ver con los precios. Si en USA una vaca vale cuatro veces más que en Argentina, el PIB de las vacas en USA será cuatro veces mayor que en Argentina. Por eso el Banco Mundial, ha tenido que torcer sus intereses e intercalar otras mediciones como el poder adquisitivo de los países.
Pero, ¿por qué los precios son mayores en un sitio que en otro?. El comercio internacional tiene sus barreras proteccionistas. Una por ejemplo es la subvención. Por lo tanto, nos encontramos con unas agriculturas en USA y en la Unión Europea ampliamente subvencionadas que revierten tanto en el sector agropecuario propio como en el propio PIB. Para ello sólo es necesario contar con una moneda fuerte y respetable que pueda servir para ser usada en estos menesteres.
La mayoría de alimentos suelen ser perecederos y por lo tanto, muchos de ellos no entran dentro de los intercambios comerciales internacionales o bien los costes subvencionados finales son tan bajos, sobretodo por tonelada producida, que su transporte desde lejanos países, resulta demasiado caro. Por lo tanto las subvenciones tienen algunas limitaciones. Pero no dejan de ser una medida ampliamente proteccionista. No hay que olvidar que la anterior mega crisis económica mundial, la de 1873-96, fue consecuencia de las exportaciones alimentarias baratas desde países como Argentina, Brasil, Australia o Canadá, la utilización de los transportes, sobretodo el ferrocarril y también la de los buques contenedores. En ese aspecto no es necesario por parte de los países del llamado primer mundo, una operativa proteccionista puesto que ya se ha producido ese proteccionismo en el sector agropecuario.
Para otros sectores como el industrial manufacturero, las barreras de entrada pueden ser cupos a la importación, normativas técnicas o cuestiones de propiedad intelectual y patentes. Salvo que en este caso existen dos problemas en la economía-estado. Por una parte el carácter aprátida de todas las corporaciones globales, y por otra parte la capacidad de adaptación de otros estados o de otras economías locales, a las tecnologías. Lo hemos visto por ejemplo en las fabricaciones de fármacos genéricos en la India o en Brasil.
Para compensar la decadencia manufacturera existen varias estrategias que pueden ir desde la planificación y protección de sectores enteros de producción, la especialización, una alta inversión en I+D como en los países escandinavos o bien otras estrategias menos ortodoxas.
Existen varios factores importantes a la hora de decidir la productividad de los sectores manufactureros. Desde la cercanía o lejanía a los mercados y por lo tanto el precio de los transportes, al precio de la energía, el coste de la mano de obra (tanto el precio económico como las normativas más amplias laborales), el precio del terreno, las infraestructuras de las zonas, la capacidad para estar cerca de proveedores y materias primas, incluso el nivel técnico de la formación del personal.
Un precio del petróleo caro, supone una ventaja para los países industriales, puesto que reduce el componente de los salarios en los costes y por otra parte aumenta el precio de los transportes. Naturalmente si ese coste energético es semejante en todo el mundo. En este caso, los países ricos, también pueden jugar a subvencionar la energía aunque de momento el gran componente energético sigue siendo el petróleo.
Naturalmente en un encarecimiento del petróleo se puede producir una caída del mercado, pero esta caída será mayor en países donde el componente energético tenga un coste superior sobre la estructura de costes, es decir, en un país con rentas del trabajo bajas. Y por lo tanto en un país con bajo PIB. El resultado será un mayor ajuste que en las economías ricas. Salvo en el caso en que el petróleo tenga un bajo componente de uso interno, como puede pasar en la China preautopistas. En la crisis de 1997, que golpeó duramente a los países asiáticos, China no se vio demasiado afectada.
El problema de este esquema proviene de países petroleros y a la vez manufactureros. Sobretodo en países con un equilibrio entre lo que producen en petróleo y lo que necesitan. Una economía así podría ser la rusa salvo por el hecho de que Rusia orienta mucha de su actividad al sector primario extractor y minero y en el sector de semielaborados para la exportación. Por lo tanto, una caída en los mercados externos de exportación supone un dolor de cabeza para economía rusa. Básicamente debido a la dependencia de los precios de las exportaciones primarias del factor monetario del dólar.
El dólar o el euro, desde el punto de vista de monedas fuertes, se convierten por si mismos en ventajas con un alto valor añadido. En el caso del dólar, de una manera incontestable por su papel de moneda de cambio de los mercados de materias primas y de buena parte del comercio internacional.
A ello se suma el poder del sector financiero en ambas zonas. Con la depredación infatigable de los actores financieros para comerse más y más porción de la economía. La financialización de las economías ha sido una constante desde el abandono de la capacidad exportadora. Existiendo a la vez un espejismo resultado de la capacidad de los bancos y otras empresas financieras de aumentar considerablemente sus beneficios. A tal extremo que la constante de las últimas DÉCADAS, ha sido de que el sector financiero ha doblado los beneficios porcentuales de otros sectores como el manufacturero. Lo que ha conllevado una constante en el cambio en la dirección de las inversiones de sectores manufactureros y por lo tanto de tecnología de producto, a sectores no tan complejos. El sector manufacturero requiere de infraestructuras importantes, requiere de mano de obra especializada, de flujos de materiales reales, gestiones complejas de producción, esfuerzos continuos en innovación e investigación tecnológica.... y no asegura, ni mucho menos, alcanzar el nivel de beneficios del sector financiero.
Visto desde este punto de vista algo anda mal en la estructuración económica de las economías de libre mercado. Sobretodo cuando nuevos actores más ligeros y a la vez más productivos, entran en juego. Cuando estos países de mano de obra barata y nulas legislaciones laborales, pasan a países con centros universitarios y de formación así como multinacionales con centros de alta tecnología, se producen algunos graves problemas. Para que uno de estos países del sudeste asiático pase de ser un país agrario a una gran potencia industrial exportadora, ha debido proteger embrionariamente sus empresas de exportación, ahorrar mucho a base de sacrificios de la clase trabajadora tanto en el desarrollo de mercados internos como en el propio caso del desarrollo de legislaciones laborales más ‘occidentales’. Si a ello le sumamos el propio papel de desmantelamiento de la industria propia mediante la globalización de las multinacionales industriales, tenemos un problema. Problema que quizás, se haya iniciado precisamente por la comparativa de rentabilidades del sector manufacturero con respecto al financiero.
El poder hasta ahora de las economías-estado, ha favorecido a las economías más inflacionistas. LA inflación sube los precios y por lo tanto el PIB, siempre y cuando no se produzcan ajustes monetarios posteriores. Y en ese aspecto las monedas fuertes están protegidas, sobretodo el dólar, a pesar por ejemplo de la gran depreciación que tuvo lugar en algunas crisis no tan lejanas. No hay que olvidar que en estos momentos vivimos dentro de los esquemas de economía de cambios flotantes (desde 1971) y que por lo tanto la economía mundo se ha mantenido por una cierta inercia pero ha ido cambiando paulatinamente.
Si el hundimiento de la economía de los países comunistas en los años 90, permitió una cierta recuperación en el porcentaje de la economía USA sobre el total mundial, a la vez que suponía un fortalecimiento del dólar, la política de dólar fuerte basado en cuestiones fiscales y de déficit público equilibrado, solo duró durante la administración Clinton, y con ciertos cuestionamientos reales. El dólar fuerte favorecía un alto poder adquisitivo junto a un petróleo bajo que a la vez servia para reducir los costes internos de transporte y otras cuestiones de estructuración de la economía norteamericana. Pero a la vez servía para que las multinacionales pudieran comprar subsidiarias en otras partes del mundo y deslocalizar por ejemplo a las maquilas centroamericanas. Pero a la vez, no reducía la dependencia de la importaciones desde países avanzados como Japón o Alemania. A lo que se sumaba el despeje de China o de otros países asiáticos.
Sin embargo, a la decadencia lenta pero constante, de la capacidad económica de los USA, se suma el acelerador de las políticas de Bush, quien ha servido de catalizador general de la decadencia manufacturera de los USA. Las políticas de déficit público han supuesto una caída del dólar y por lo tanto una aumento de los costes de materias primas, junto con una decadencia en la propia producción propia de materias primas. Las importaciones manufactureras que deberían reducirse por la reducción del dólar, simplemente han cambiado de origen, desde países como Japón o Alemania a países como China, aunque en el caso de bienes de alto valor añadido, Alemania y Japón siguen manteniendo su alta capacidad. Por lo tanto los USA ni se han beneficiado de los parabienes de un dólar más competitivo, ni han terminado de sacudirse las dependencias externas. Junto a ello la idea de un déficit fiscal importante para beneficio de los ricos que en principio deberían aprovechar sus beneficios fiscales para invertir. Sólo que el significado de inversión en los ricos norteamericanos, ha cambiado precisamente debido a la mucho mayor alta rentabilidad de actividades financieras que a las manufactureras. Consecuentemente se forman inmensas burbujas de dinero digital cuyo componente para la economía real es nulo.
Lo único que aguanta a dicha economía es la propia capacidad de la moneda del dólar para ser sostenida por el resto de la economía mundial, es decir, el papel del dólar en intercambios mundiales donde no estén presentes intereses propiamente norteamericanos. Y sin embargo, ese mismo papel está empezando a ser puesto en duda de una forma relativamente rápida, por muchos de los creadores de riqueza mundial.
Por lo tanto, un supuesto escenario de derrumbe del dólar sería la destrucción completa de una economía sin cimientos y por lo tanto, sus consecuencias podrían ser impresionantes.
El imperio británico, necesitó de la primera guerra mundial para dejar de ser preponderante. Los intentos de querer mantener a la libra con un poder adquisitivo alto, socavaron los cimientos de su economía industrial, ya muy tocada desde la década de 1870, y aunque mantenía un imperio de una forma firme y aún pudo sufrir la resistencia del sangre, sudor y lágrimas de la II Guerra Mundial, el esfuerzo fue demasiado y solo le bastó un desmantelamiento aunque civilizado y ordenado, de su imperio.
Imperio americano y crisis. Mentiras, grandes mentiras, estadísticas y medios de comunicación.
Para medir el PIB de un país se miden todos los intercambios comerciales entre los actores económicos. Normalmente estos actores sueles ser el consumo privado, la inversión, el gasto público y el saldo positivo o negativo de la balanza por cuenta corriente con otros países.
Por lo tanto, la medición del PIB y por lo tanto de otros parámetros como productividad, poder adquisitivo, distribución de rentas.... tiene que ver con los precios. Si en USA una vaca vale cuatro veces más que en Argentina, el PIB de las vacas en USA será cuatro veces mayor que en Argentina. Por eso el Banco Mundial, ha tenido que torcer sus intereses e intercalar otras mediciones como el poder adquisitivo de los países.
Pero, ¿por qué los precios son mayores en un sitio que en otro?. El comercio internacional tiene sus barreras proteccionistas. Una por ejemplo es la subvención. Por lo tanto, nos encontramos con unas agriculturas en USA y en la Unión Europea ampliamente subvencionadas que revierten tanto en el sector agropecuario propio como en el propio PIB. Para ello sólo es necesario contar con una moneda fuerte y respetable que pueda servir para ser usada en estos menesteres.
La mayoría de alimentos suelen ser perecederos y por lo tanto, muchos de ellos no entran dentro de los intercambios comerciales internacionales o bien los costes subvencionados finales son tan bajos, sobretodo por tonelada producida, que su transporte desde lejanos países, resulta demasiado caro. Por lo tanto las subvenciones tienen algunas limitaciones. Pero no dejan de ser una medida ampliamente proteccionista. No hay que olvidar que la anterior mega crisis económica mundial, la de 1873-96, fue consecuencia de las exportaciones alimentarias baratas desde países como Argentina, Brasil, Australia o Canadá, la utilización de los transportes, sobretodo el ferrocarril y también la de los buques contenedores. En ese aspecto no es necesario por parte de los países del llamado primer mundo, una operativa proteccionista puesto que ya se ha producido ese proteccionismo en el sector agropecuario.
Para otros sectores como el industrial manufacturero, las barreras de entrada pueden ser cupos a la importación, normativas técnicas o cuestiones de propiedad intelectual y patentes. Salvo que en este caso existen dos problemas en la economía-estado. Por una parte el carácter aprátida de todas las corporaciones globales, y por otra parte la capacidad de adaptación de otros estados o de otras economías locales, a las tecnologías. Lo hemos visto por ejemplo en las fabricaciones de fármacos genéricos en la India o en Brasil.
Para compensar la decadencia manufacturera existen varias estrategias que pueden ir desde la planificación y protección de sectores enteros de producción, la especialización, una alta inversión en I+D como en los países escandinavos o bien otras estrategias menos ortodoxas.
Existen varios factores importantes a la hora de decidir la productividad de los sectores manufactureros. Desde la cercanía o lejanía a los mercados y por lo tanto el precio de los transportes, al precio de la energía, el coste de la mano de obra (tanto el precio económico como las normativas más amplias laborales), el precio del terreno, las infraestructuras de las zonas, la capacidad para estar cerca de proveedores y materias primas, incluso el nivel técnico de la formación del personal.
Un precio del petróleo caro, supone una ventaja para los países industriales, puesto que reduce el componente de los salarios en los costes y por otra parte aumenta el precio de los transportes. Naturalmente si ese coste energético es semejante en todo el mundo. En este caso, los países ricos, también pueden jugar a subvencionar la energía aunque de momento el gran componente energético sigue siendo el petróleo.
Naturalmente en un encarecimiento del petróleo se puede producir una caída del mercado, pero esta caída será mayor en países donde el componente energético tenga un coste superior sobre la estructura de costes, es decir, en un país con rentas del trabajo bajas. Y por lo tanto en un país con bajo PIB. El resultado será un mayor ajuste que en las economías ricas. Salvo en el caso en que el petróleo tenga un bajo componente de uso interno, como puede pasar en la China preautopistas. En la crisis de 1997, que golpeó duramente a los países asiáticos, China no se vio demasiado afectada.
El problema de este esquema proviene de países petroleros y a la vez manufactureros. Sobretodo en países con un equilibrio entre lo que producen en petróleo y lo que necesitan. Una economía así podría ser la rusa salvo por el hecho de que Rusia orienta mucha de su actividad al sector primario extractor y minero y en el sector de semielaborados para la exportación. Por lo tanto, una caída en los mercados externos de exportación supone un dolor de cabeza para economía rusa. Básicamente debido a la dependencia de los precios de las exportaciones primarias del factor monetario del dólar.
El dólar o el euro, desde el punto de vista de monedas fuertes, se convierten por si mismos en ventajas con un alto valor añadido. En el caso del dólar, de una manera incontestable por su papel de moneda de cambio de los mercados de materias primas y de buena parte del comercio internacional.
A ello se suma el poder del sector financiero en ambas zonas. Con la depredación infatigable de los actores financieros para comerse más y más porción de la economía. La financialización de las economías ha sido una constante desde el abandono de la capacidad exportadora. Existiendo a la vez un espejismo resultado de la capacidad de los bancos y otras empresas financieras de aumentar considerablemente sus beneficios. A tal extremo que la constante de las últimas DÉCADAS, ha sido de que el sector financiero ha doblado los beneficios porcentuales de otros sectores como el manufacturero. Lo que ha conllevado una constante en el cambio en la dirección de las inversiones de sectores manufactureros y por lo tanto de tecnología de producto, a sectores no tan complejos. El sector manufacturero requiere de infraestructuras importantes, requiere de mano de obra especializada, de flujos de materiales reales, gestiones complejas de producción, esfuerzos continuos en innovación e investigación tecnológica.... y no asegura, ni mucho menos, alcanzar el nivel de beneficios del sector financiero.
Visto desde este punto de vista algo anda mal en la estructuración económica de las economías de libre mercado. Sobretodo cuando nuevos actores más ligeros y a la vez más productivos, entran en juego. Cuando estos países de mano de obra barata y nulas legislaciones laborales, pasan a países con centros universitarios y de formación así como multinacionales con centros de alta tecnología, se producen algunos graves problemas. Para que uno de estos países del sudeste asiático pase de ser un país agrario a una gran potencia industrial exportadora, ha debido proteger embrionariamente sus empresas de exportación, ahorrar mucho a base de sacrificios de la clase trabajadora tanto en el desarrollo de mercados internos como en el propio caso del desarrollo de legislaciones laborales más ‘occidentales’. Si a ello le sumamos el propio papel de desmantelamiento de la industria propia mediante la globalización de las multinacionales industriales, tenemos un problema. Problema que quizás, se haya iniciado precisamente por la comparativa de rentabilidades del sector manufacturero con respecto al financiero.
El poder hasta ahora de las economías-estado, ha favorecido a las economías más inflacionistas. LA inflación sube los precios y por lo tanto el PIB, siempre y cuando no se produzcan ajustes monetarios posteriores. Y en ese aspecto las monedas fuertes están protegidas, sobretodo el dólar, a pesar por ejemplo de la gran depreciación que tuvo lugar en algunas crisis no tan lejanas. No hay que olvidar que en estos momentos vivimos dentro de los esquemas de economía de cambios flotantes (desde 1971) y que por lo tanto la economía mundo se ha mantenido por una cierta inercia pero ha ido cambiando paulatinamente.
Si el hundimiento de la economía de los países comunistas en los años 90, permitió una cierta recuperación en el porcentaje de la economía USA sobre el total mundial, a la vez que suponía un fortalecimiento del dólar, la política de dólar fuerte basado en cuestiones fiscales y de déficit público equilibrado, solo duró durante la administración Clinton, y con ciertos cuestionamientos reales. El dólar fuerte favorecía un alto poder adquisitivo junto a un petróleo bajo que a la vez servia para reducir los costes internos de transporte y otras cuestiones de estructuración de la economía norteamericana. Pero a la vez servía para que las multinacionales pudieran comprar subsidiarias en otras partes del mundo y deslocalizar por ejemplo a las maquilas centroamericanas. Pero a la vez, no reducía la dependencia de la importaciones desde países avanzados como Japón o Alemania. A lo que se sumaba el despeje de China o de otros países asiáticos.
Sin embargo, a la decadencia lenta pero constante, de la capacidad económica de los USA, se suma el acelerador de las políticas de Bush, quien ha servido de catalizador general de la decadencia manufacturera de los USA. Las políticas de déficit público han supuesto una caída del dólar y por lo tanto una aumento de los costes de materias primas, junto con una decadencia en la propia producción propia de materias primas. Las importaciones manufactureras que deberían reducirse por la reducción del dólar, simplemente han cambiado de origen, desde países como Japón o Alemania a países como China, aunque en el caso de bienes de alto valor añadido, Alemania y Japón siguen manteniendo su alta capacidad. Por lo tanto los USA ni se han beneficiado de los parabienes de un dólar más competitivo, ni han terminado de sacudirse las dependencias externas. Junto a ello la idea de un déficit fiscal importante para beneficio de los ricos que en principio deberían aprovechar sus beneficios fiscales para invertir. Sólo que el significado de inversión en los ricos norteamericanos, ha cambiado precisamente debido a la mucho mayor alta rentabilidad de actividades financieras que a las manufactureras. Consecuentemente se forman inmensas burbujas de dinero digital cuyo componente para la economía real es nulo.
Lo único que aguanta a dicha economía es la propia capacidad de la moneda del dólar para ser sostenida por el resto de la economía mundial, es decir, el papel del dólar en intercambios mundiales donde no estén presentes intereses propiamente norteamericanos. Y sin embargo, ese mismo papel está empezando a ser puesto en duda de una forma relativamente rápida, por muchos de los creadores de riqueza mundial.
Por lo tanto, un supuesto escenario de derrumbe del dólar sería la destrucción completa de una economía sin cimientos y por lo tanto, sus consecuencias podrían ser impresionantes.
El imperio británico, necesitó de la primera guerra mundial para dejar de ser preponderante. Los intentos de querer mantener a la libra con un poder adquisitivo alto, socavaron los cimientos de su economía industrial, ya muy tocada desde la década de 1870, y aunque mantenía un imperio de una forma firme y aún pudo sufrir la resistencia del sangre, sudor y lágrimas de la II Guerra Mundial, el esfuerzo fue demasiado y solo le bastó un desmantelamiento aunque civilizado y ordenado, de su imperio.
Por lo tanto, la medición del PIB y por lo tanto de otros parámetros como productividad, poder adquisitivo, distribución de rentas.... tiene que ver con los precios. Si en USA una vaca vale cuatro veces más que en Argentina, el PIB de las vacas en USA será cuatro veces mayor que en Argentina. Por eso el Banco Mundial, ha tenido que torcer sus intereses e intercalar otras mediciones como el poder adquisitivo de los países.
Pero, ¿por qué los precios son mayores en un sitio que en otro?. El comercio internacional tiene sus barreras proteccionistas. Una por ejemplo es la subvención. Por lo tanto, nos encontramos con unas agriculturas en USA y en la Unión Europea ampliamente subvencionadas que revierten tanto en el sector agropecuario propio como en el propio PIB. Para ello sólo es necesario contar con una moneda fuerte y respetable que pueda servir para ser usada en estos menesteres.
La mayoría de alimentos suelen ser perecederos y por lo tanto, muchos de ellos no entran dentro de los intercambios comerciales internacionales o bien los costes subvencionados finales son tan bajos, sobretodo por tonelada producida, que su transporte desde lejanos países, resulta demasiado caro. Por lo tanto las subvenciones tienen algunas limitaciones. Pero no dejan de ser una medida ampliamente proteccionista. No hay que olvidar que la anterior mega crisis económica mundial, la de 1873-96, fue consecuencia de las exportaciones alimentarias baratas desde países como Argentina, Brasil, Australia o Canadá, la utilización de los transportes, sobretodo el ferrocarril y también la de los buques contenedores. En ese aspecto no es necesario por parte de los países del llamado primer mundo, una operativa proteccionista puesto que ya se ha producido ese proteccionismo en el sector agropecuario.
Para otros sectores como el industrial manufacturero, las barreras de entrada pueden ser cupos a la importación, normativas técnicas o cuestiones de propiedad intelectual y patentes. Salvo que en este caso existen dos problemas en la economía-estado. Por una parte el carácter aprátida de todas las corporaciones globales, y por otra parte la capacidad de adaptación de otros estados o de otras economías locales, a las tecnologías. Lo hemos visto por ejemplo en las fabricaciones de fármacos genéricos en la India o en Brasil.
Para compensar la decadencia manufacturera existen varias estrategias que pueden ir desde la planificación y protección de sectores enteros de producción, la especialización, una alta inversión en I+D como en los países escandinavos o bien otras estrategias menos ortodoxas.
Existen varios factores importantes a la hora de decidir la productividad de los sectores manufactureros. Desde la cercanía o lejanía a los mercados y por lo tanto el precio de los transportes, al precio de la energía, el coste de la mano de obra (tanto el precio económico como las normativas más amplias laborales), el precio del terreno, las infraestructuras de las zonas, la capacidad para estar cerca de proveedores y materias primas, incluso el nivel técnico de la formación del personal.
Un precio del petróleo caro, supone una ventaja para los países industriales, puesto que reduce el componente de los salarios en los costes y por otra parte aumenta el precio de los transportes. Naturalmente si ese coste energético es semejante en todo el mundo. En este caso, los países ricos, también pueden jugar a subvencionar la energía aunque de momento el gran componente energético sigue siendo el petróleo.
Naturalmente en un encarecimiento del petróleo se puede producir una caída del mercado, pero esta caída será mayor en países donde el componente energético tenga un coste superior sobre la estructura de costes, es decir, en un país con rentas del trabajo bajas. Y por lo tanto en un país con bajo PIB. El resultado será un mayor ajuste que en las economías ricas. Salvo en el caso en que el petróleo tenga un bajo componente de uso interno, como puede pasar en la China preautopistas. En la crisis de 1997, que golpeó duramente a los países asiáticos, China no se vio demasiado afectada.
El problema de este esquema proviene de países petroleros y a la vez manufactureros. Sobretodo en países con un equilibrio entre lo que producen en petróleo y lo que necesitan. Una economía así podría ser la rusa salvo por el hecho de que Rusia orienta mucha de su actividad al sector primario extractor y minero y en el sector de semielaborados para la exportación. Por lo tanto, una caída en los mercados externos de exportación supone un dolor de cabeza para economía rusa. Básicamente debido a la dependencia de los precios de las exportaciones primarias del factor monetario del dólar.
El dólar o el euro, desde el punto de vista de monedas fuertes, se convierten por si mismos en ventajas con un alto valor añadido. En el caso del dólar, de una manera incontestable por su papel de moneda de cambio de los mercados de materias primas y de buena parte del comercio internacional.
A ello se suma el poder del sector financiero en ambas zonas. Con la depredación infatigable de los actores financieros para comerse más y más porción de la economía. La financialización de las economías ha sido una constante desde el abandono de la capacidad exportadora. Existiendo a la vez un espejismo resultado de la capacidad de los bancos y otras empresas financieras de aumentar considerablemente sus beneficios. A tal extremo que la constante de las últimas DÉCADAS, ha sido de que el sector financiero ha doblado los beneficios porcentuales de otros sectores como el manufacturero. Lo que ha conllevado una constante en el cambio en la dirección de las inversiones de sectores manufactureros y por lo tanto de tecnología de producto, a sectores no tan complejos. El sector manufacturero requiere de infraestructuras importantes, requiere de mano de obra especializada, de flujos de materiales reales, gestiones complejas de producción, esfuerzos continuos en innovación e investigación tecnológica.... y no asegura, ni mucho menos, alcanzar el nivel de beneficios del sector financiero.
Visto desde este punto de vista algo anda mal en la estructuración económica de las economías de libre mercado. Sobretodo cuando nuevos actores más ligeros y a la vez más productivos, entran en juego. Cuando estos países de mano de obra barata y nulas legislaciones laborales, pasan a países con centros universitarios y de formación así como multinacionales con centros de alta tecnología, se producen algunos graves problemas. Para que uno de estos países del sudeste asiático pase de ser un país agrario a una gran potencia industrial exportadora, ha debido proteger embrionariamente sus empresas de exportación, ahorrar mucho a base de sacrificios de la clase trabajadora tanto en el desarrollo de mercados internos como en el propio caso del desarrollo de legislaciones laborales más ‘occidentales’. Si a ello le sumamos el propio papel de desmantelamiento de la industria propia mediante la globalización de las multinacionales industriales, tenemos un problema. Problema que quizás, se haya iniciado precisamente por la comparativa de rentabilidades del sector manufacturero con respecto al financiero.
El poder hasta ahora de las economías-estado, ha favorecido a las economías más inflacionistas. LA inflación sube los precios y por lo tanto el PIB, siempre y cuando no se produzcan ajustes monetarios posteriores. Y en ese aspecto las monedas fuertes están protegidas, sobretodo el dólar, a pesar por ejemplo de la gran depreciación que tuvo lugar en algunas crisis no tan lejanas. No hay que olvidar que en estos momentos vivimos dentro de los esquemas de economía de cambios flotantes (desde 1971) y que por lo tanto la economía mundo se ha mantenido por una cierta inercia pero ha ido cambiando paulatinamente.
Si el hundimiento de la economía de los países comunistas en los años 90, permitió una cierta recuperación en el porcentaje de la economía USA sobre el total mundial, a la vez que suponía un fortalecimiento del dólar, la política de dólar fuerte basado en cuestiones fiscales y de déficit público equilibrado, solo duró durante la administración Clinton, y con ciertos cuestionamientos reales. El dólar fuerte favorecía un alto poder adquisitivo junto a un petróleo bajo que a la vez servia para reducir los costes internos de transporte y otras cuestiones de estructuración de la economía norteamericana. Pero a la vez servía para que las multinacionales pudieran comprar subsidiarias en otras partes del mundo y deslocalizar por ejemplo a las maquilas centroamericanas. Pero a la vez, no reducía la dependencia de la importaciones desde países avanzados como Japón o Alemania. A lo que se sumaba el despeje de China o de otros países asiáticos.
Sin embargo, a la decadencia lenta pero constante, de la capacidad económica de los USA, se suma el acelerador de las políticas de Bush, quien ha servido de catalizador general de la decadencia manufacturera de los USA. Las políticas de déficit público han supuesto una caída del dólar y por lo tanto una aumento de los costes de materias primas, junto con una decadencia en la propia producción propia de materias primas. Las importaciones manufactureras que deberían reducirse por la reducción del dólar, simplemente han cambiado de origen, desde países como Japón o Alemania a países como China, aunque en el caso de bienes de alto valor añadido, Alemania y Japón siguen manteniendo su alta capacidad. Por lo tanto los USA ni se han beneficiado de los parabienes de un dólar más competitivo, ni han terminado de sacudirse las dependencias externas. Junto a ello la idea de un déficit fiscal importante para beneficio de los ricos que en principio deberían aprovechar sus beneficios fiscales para invertir. Sólo que el significado de inversión en los ricos norteamericanos, ha cambiado precisamente debido a la mucho mayor alta rentabilidad de actividades financieras que a las manufactureras. Consecuentemente se forman inmensas burbujas de dinero digital cuyo componente para la economía real es nulo.
Lo único que aguanta a dicha economía es la propia capacidad de la moneda del dólar para ser sostenida por el resto de la economía mundial, es decir, el papel del dólar en intercambios mundiales donde no estén presentes intereses propiamente norteamericanos. Y sin embargo, ese mismo papel está empezando a ser puesto en duda de una forma relativamente rápida, por muchos de los creadores de riqueza mundial.
Por lo tanto, un supuesto escenario de derrumbe del dólar sería la destrucción completa de una economía sin cimientos y por lo tanto, sus consecuencias podrían ser impresionantes.
El imperio británico, necesitó de la primera guerra mundial para dejar de ser preponderante. Los intentos de querer mantener a la libra con un poder adquisitivo alto, socavaron los cimientos de su economía industrial, ya muy tocada desde la década de 1870, y aunque mantenía un imperio de una forma firme y aún pudo sufrir la resistencia del sangre, sudor y lágrimas de la II Guerra Mundial, el esfuerzo fue demasiado y solo le bastó un desmantelamiento aunque civilizado y ordenado, de su imperio.
Imperio americano y crisis. Mentiras, grandes mentiras, estadísticas y medios de comunicación.
Para medir el PIB de un país se miden todos los intercambios comerciales entre los actores económicos. Normalmente estos actores sueles ser el consumo privado, la inversión, el gasto público y el saldo positivo o negativo de la balanza por cuenta corriente con otros países.
Por lo tanto, la medición del PIB y por lo tanto de otros parámetros como productividad, poder adquisitivo, distribución de rentas.... tiene que ver con los precios. Si en USA una vaca vale cuatro veces más que en Argentina, el PIB de las vacas en USA será cuatro veces mayor que en Argentina. Por eso el Banco Mundial, ha tenido que torcer sus intereses e intercalar otras mediciones como el poder adquisitivo de los países.
Pero, ¿por qué los precios son mayores en un sitio que en otro?. El comercio internacional tiene sus barreras proteccionistas. Una por ejemplo es la subvención. Por lo tanto, nos encontramos con unas agriculturas en USA y en la Unión Europea ampliamente subvencionadas que revierten tanto en el sector agropecuario propio como en el propio PIB. Para ello sólo es necesario contar con una moneda fuerte y respetable que pueda servir para ser usada en estos menesteres.
La mayoría de alimentos suelen ser perecederos y por lo tanto, muchos de ellos no entran dentro de los intercambios comerciales internacionales o bien los costes subvencionados finales son tan bajos, sobretodo por tonelada producida, que su transporte desde lejanos países, resulta demasiado caro. Por lo tanto las subvenciones tienen algunas limitaciones. Pero no dejan de ser una medida ampliamente proteccionista. No hay que olvidar que la anterior mega crisis económica mundial, la de 1873-96, fue consecuencia de las exportaciones alimentarias baratas desde países como Argentina, Brasil, Australia o Canadá, la utilización de los transportes, sobretodo el ferrocarril y también la de los buques contenedores. En ese aspecto no es necesario por parte de los países del llamado primer mundo, una operativa proteccionista puesto que ya se ha producido ese proteccionismo en el sector agropecuario.
Para otros sectores como el industrial manufacturero, las barreras de entrada pueden ser cupos a la importación, normativas técnicas o cuestiones de propiedad intelectual y patentes. Salvo que en este caso existen dos problemas en la economía-estado. Por una parte el carácter aprátida de todas las corporaciones globales, y por otra parte la capacidad de adaptación de otros estados o de otras economías locales, a las tecnologías. Lo hemos visto por ejemplo en las fabricaciones de fármacos genéricos en la India o en Brasil.
Para compensar la decadencia manufacturera existen varias estrategias que pueden ir desde la planificación y protección de sectores enteros de producción, la especialización, una alta inversión en I+D como en los países escandinavos o bien otras estrategias menos ortodoxas.
Existen varios factores importantes a la hora de decidir la productividad de los sectores manufactureros. Desde la cercanía o lejanía a los mercados y por lo tanto el precio de los transportes, al precio de la energía, el coste de la mano de obra (tanto el precio económico como las normativas más amplias laborales), el precio del terreno, las infraestructuras de las zonas, la capacidad para estar cerca de proveedores y materias primas, incluso el nivel técnico de la formación del personal.
Un precio del petróleo caro, supone una ventaja para los países industriales, puesto que reduce el componente de los salarios en los costes y por otra parte aumenta el precio de los transportes. Naturalmente si ese coste energético es semejante en todo el mundo. En este caso, los países ricos, también pueden jugar a subvencionar la energía aunque de momento el gran componente energético sigue siendo el petróleo.
Naturalmente en un encarecimiento del petróleo se puede producir una caída del mercado, pero esta caída será mayor en países donde el componente energético tenga un coste superior sobre la estructura de costes, es decir, en un país con rentas del trabajo bajas. Y por lo tanto en un país con bajo PIB. El resultado será un mayor ajuste que en las economías ricas. Salvo en el caso en que el petróleo tenga un bajo componente de uso interno, como puede pasar en la China preautopistas. En la crisis de 1997, que golpeó duramente a los países asiáticos, China no se vio demasiado afectada.
El problema de este esquema proviene de países petroleros y a la vez manufactureros. Sobretodo en países con un equilibrio entre lo que producen en petróleo y lo que necesitan. Una economía así podría ser la rusa salvo por el hecho de que Rusia orienta mucha de su actividad al sector primario extractor y minero y en el sector de semielaborados para la exportación. Por lo tanto, una caída en los mercados externos de exportación supone un dolor de cabeza para economía rusa. Básicamente debido a la dependencia de los precios de las exportaciones primarias del factor monetario del dólar.
El dólar o el euro, desde el punto de vista de monedas fuertes, se convierten por si mismos en ventajas con un alto valor añadido. En el caso del dólar, de una manera incontestable por su papel de moneda de cambio de los mercados de materias primas y de buena parte del comercio internacional.
A ello se suma el poder del sector financiero en ambas zonas. Con la depredación infatigable de los actores financieros para comerse más y más porción de la economía. La financialización de las economías ha sido una constante desde el abandono de la capacidad exportadora. Existiendo a la vez un espejismo resultado de la capacidad de los bancos y otras empresas financieras de aumentar considerablemente sus beneficios. A tal extremo que la constante de las últimas DÉCADAS, ha sido de que el sector financiero ha doblado los beneficios porcentuales de otros sectores como el manufacturero. Lo que ha conllevado una constante en el cambio en la dirección de las inversiones de sectores manufactureros y por lo tanto de tecnología de producto, a sectores no tan complejos. El sector manufacturero requiere de infraestructuras importantes, requiere de mano de obra especializada, de flujos de materiales reales, gestiones complejas de producción, esfuerzos continuos en innovación e investigación tecnológica.... y no asegura, ni mucho menos, alcanzar el nivel de beneficios del sector financiero.
Visto desde este punto de vista algo anda mal en la estructuración económica de las economías de libre mercado. Sobretodo cuando nuevos actores más ligeros y a la vez más productivos, entran en juego. Cuando estos países de mano de obra barata y nulas legislaciones laborales, pasan a países con centros universitarios y de formación así como multinacionales con centros de alta tecnología, se producen algunos graves problemas. Para que uno de estos países del sudeste asiático pase de ser un país agrario a una gran potencia industrial exportadora, ha debido proteger embrionariamente sus empresas de exportación, ahorrar mucho a base de sacrificios de la clase trabajadora tanto en el desarrollo de mercados internos como en el propio caso del desarrollo de legislaciones laborales más ‘occidentales’. Si a ello le sumamos el propio papel de desmantelamiento de la industria propia mediante la globalización de las multinacionales industriales, tenemos un problema. Problema que quizás, se haya iniciado precisamente por la comparativa de rentabilidades del sector manufacturero con respecto al financiero.
El poder hasta ahora de las economías-estado, ha favorecido a las economías más inflacionistas. LA inflación sube los precios y por lo tanto el PIB, siempre y cuando no se produzcan ajustes monetarios posteriores. Y en ese aspecto las monedas fuertes están protegidas, sobretodo el dólar, a pesar por ejemplo de la gran depreciación que tuvo lugar en algunas crisis no tan lejanas. No hay que olvidar que en estos momentos vivimos dentro de los esquemas de economía de cambios flotantes (desde 1971) y que por lo tanto la economía mundo se ha mantenido por una cierta inercia pero ha ido cambiando paulatinamente.
Si el hundimiento de la economía de los países comunistas en los años 90, permitió una cierta recuperación en el porcentaje de la economía USA sobre el total mundial, a la vez que suponía un fortalecimiento del dólar, la política de dólar fuerte basado en cuestiones fiscales y de déficit público equilibrado, solo duró durante la administración Clinton, y con ciertos cuestionamientos reales. El dólar fuerte favorecía un alto poder adquisitivo junto a un petróleo bajo que a la vez servia para reducir los costes internos de transporte y otras cuestiones de estructuración de la economía norteamericana. Pero a la vez servía para que las multinacionales pudieran comprar subsidiarias en otras partes del mundo y deslocalizar por ejemplo a las maquilas centroamericanas. Pero a la vez, no reducía la dependencia de la importaciones desde países avanzados como Japón o Alemania. A lo que se sumaba el despeje de China o de otros países asiáticos.
Sin embargo, a la decadencia lenta pero constante, de la capacidad económica de los USA, se suma el acelerador de las políticas de Bush, quien ha servido de catalizador general de la decadencia manufacturera de los USA. Las políticas de déficit público han supuesto una caída del dólar y por lo tanto una aumento de los costes de materias primas, junto con una decadencia en la propia producción propia de materias primas. Las importaciones manufactureras que deberían reducirse por la reducción del dólar, simplemente han cambiado de origen, desde países como Japón o Alemania a países como China, aunque en el caso de bienes de alto valor añadido, Alemania y Japón siguen manteniendo su alta capacidad. Por lo tanto los USA ni se han beneficiado de los parabienes de un dólar más competitivo, ni han terminado de sacudirse las dependencias externas. Junto a ello la idea de un déficit fiscal importante para beneficio de los ricos que en principio deberían aprovechar sus beneficios fiscales para invertir. Sólo que el significado de inversión en los ricos norteamericanos, ha cambiado precisamente debido a la mucho mayor alta rentabilidad de actividades financieras que a las manufactureras. Consecuentemente se forman inmensas burbujas de dinero digital cuyo componente para la economía real es nulo.
Lo único que aguanta a dicha economía es la propia capacidad de la moneda del dólar para ser sostenida por el resto de la economía mundial, es decir, el papel del dólar en intercambios mundiales donde no estén presentes intereses propiamente norteamericanos. Y sin embargo, ese mismo papel está empezando a ser puesto en duda de una forma relativamente rápida, por muchos de los creadores de riqueza mundial.
Por lo tanto, un supuesto escenario de derrumbe del dólar sería la destrucción completa de una economía sin cimientos y por lo tanto, sus consecuencias podrían ser impresionantes.
El imperio británico, necesitó de la primera guerra mundial para dejar de ser preponderante. Los intentos de querer mantener a la libra con un poder adquisitivo alto, socavaron los cimientos de su economía industrial, ya muy tocada desde la década de 1870, y aunque mantenía un imperio de una forma firme y aún pudo sufrir la resistencia del sangre, sudor y lágrimas de la II Guerra Mundial, el esfuerzo fue demasiado y solo le bastó un desmantelamiento aunque civilizado y ordenado, de su imperio.
jueves, 23 de julio de 2009
Se prepara un Otoño complicado
Leyendo a Mauldin desde uno de mis portales preferidos, marketoracle.co.uk, y añadiendo a otros, incluyendo a un vocero de la City como es Ambrose Evans-Pritchard, podemos ver que los problemas no desaparecen, todo lo contrario, parece que persisten de una forma obstinada en mantenerse como nunca antes se habían visto.
Y es que hay que poder diferenciar entre muchas cosas para poder ver algún amago de visión global de la situación. Hay que diferenciar entre cuando el optimismo es demasiado irreal o incluso diseñado para engañar, o cuando el pesimismo se deja llevar por paranoias conspiranoícas demasiado surrealistas intentando justificar la caída del neoliberalismo como bandera ideológica de enganche. Hay que poder a la vez, delimitar los diferentes problemas macros y sus círculos de influencia: la cuestión de la fiabilidad de los bancos, la deuda pública, la deuda privada, el paro, las ventas de las empresas, las perspectivas del dólar, las cuestiones de inflación, deflación, hiperinflación, los precios energéticos y de materias primas, los brotes verdes y amarillos, la capacidad de los gobiernos para hacer ver que todo va bien, los propios intereses de la prensa o de algunos analistillos, de los propios bancos de inversión, de las agencias de ranting, de....... Realmente parece como si fuéramos recogiendo pequeñas piezas de un puzzle gigante y poco a poco nos entusiasmamos o nos enfadamos cuando intuímos si ya somos capaces o no de ver la composición final.
Y es que a pesar de que llevamos dos años de crisis en los mercados, desde que a mediados de Agosto del 2007 dieron el susto de partida en las bolsas (anteriormente ya había avisado un año antes con la curvatura de yields de corto y largo plazo), parece que la cosa aún no se vislumbra claramente en el horizonte. El primer año fue inflacionista, se hablaba de estanflación entre otoño del 2007 y julio del 2008. Y este último año de deflación. Bueno, al menos empate en el tiempo en que han prevalecido ambas posturas como dominantes. Aunque tengo la sospecha que no importan demasiado ni una ni otra en un escenario del dólar.
Pero parece que el escenario de que algo grave puede pasar en otoño es algo que se está cociendo en las cocinas del pesimismo. Y no es para menos cuando algunos de los pronósticos peores se van cumpliendo. De momento la bancarrota de California (a la que pueden acompañar hasta 37 estados de la Unión) junto con la de ciudades como Filadelfia.
Después está la cuestión del precio del petróleo. Se puede argumentar que entre 60 y 70 dólares el precio está muy alejado de los máximos de Julio del año pasado, pero eso es solo una manera de verlo. El 2008 empezó con unos precios de 90 dólares y durante el 2006 y 2007 se puede decir que el precio de 60-70 dólares es incluso caro. Una ruptura en el índex dólar que arrastrara al petróleo por encima de los 80-85 dólares podría tener repercusiones muy duras en el escenario de economía real. Sobretodo en el escenario norteamericano.
La verdad es que se está socavando seriamente la economía del dólar. Pero no lo hace de hoy para mañana ni para el mes que viene. Los acuerdos monetarios fuera del dólar, protagonizados por Irán, China, el ALBA, MERCOSUR, Rusia.... los acuerdos bilaterales para comercio o las decisiones sobre reservas de divisas y sobre oro, empiezan a definir una alternativa realista y viable pero que aún necesita tiempo. Aún así supone un desafío a largo plazo.
Si a eso le sumamos los socavones en la propia economía USA vemos que las cosas se agrandan.
Normalmente se define una crisis cuando varios acontecimientos inesperados o mejor dicho nefastos, suceden al mismo tiempo. Por regla general cuando uno o varios sucesos no deseados se producen pueden existir planes de contingencia racionales. Pero cuando varios, los suficientes como para sobresaltar las medidas previas, desbordando completamente las previsiones más pesimistas, se produce una crisis.
Y ahora tenemos unas cuantas cuestiones no deseadas. Empezando por un hecho sencillo como es la fiabilidad de los datos oficiales. Algo que hemos tenido la experiencia de ver en España a partir de la nueva manera de contabilizar el paro proveniente de la Unión Europea, ya se sabe, eso de que los de los cursillos, o las EREs no cuentan por ejemplo. Y eso que proviene de la UE, ese paradigma del marqueting donde todo es estupendo.
De momento las preocupaciones más acuciantes parecen venir del exceso de emisión de deuda por parte de los estados, del aumento de los déficits y de la falta de capacidad para colocarlos a medio plazo. Si ya hay un colapso fiscal en las entidades de gobierno regional y local norteamericanas, quizás lo siguiente sería directamente el corazón de los emisores. Junto a las dudas sobre las emisiones de deuda de los países ‘fuertes’ ya parece que se nos haya olvidado los problemas de economías de los países del Este de Europa por ejemplo (otros que se han perdido en el espejismo del márqueting de la palabra Europa), aunque ese problema, de momento, está solucionado gracias a la capitalización del FMI que se produjo no hace demasiado tiempo. Unos meses de respiro.
A la vez que parece que se celebre por todo lo alto los resultados empresariales que todo hay que decir, muestran, salvo en excepciones, una gran portentosidad en imaginación contable. ¿Cómo se puede considerar un entorno de aumento de confianza mientras el paro aumenta y las condiciones sociales se deterioran?. Aumento de la tasa de ahorro. O mejor dicho, algún tipo de reducción en el endeudamiento que a la vez supone menos renta destinada al consumo. Así que ¿cómo se puede considerar un aumento de confianza del consumo y a la vez aumentos de tasas de ahorro en entornos contractivos? Algo no cuadra.
Por lo tanto, precios altos (aunque no tanto como en los picos especulativos si más de lo que sería normal en una zona de recesión), disminución del consumo, tasas de ahorro que a pesar de todo no pueden corregir el endeudamiento masivo... y mientras tanto, el gran secreto de todos los secretos, la composición del sistema financiero global (no solo el estado de los balances de los bancos sino también las grandes burbujas en Defaults y sobretodo en Swaps sobre intereses, el gran tamaño del globo inmenso de dinero imaginario que aún ni siquiera ha estallado.
Desde luego todo un conjunto de cosas que no han desaparecido. Todo lo contrario, parece como si la desaparición de las pequeñas burbujas están dejando ver lo que había al final del bosque, y realmente es algo que tiene muy mala pinta. Pero bueno, no seamos demasiado presa del pesimismo, que ya se sabe que todo es del color del que lo pintan y siempre puedes comprarte unas bonitas gafas de filtros de colores si no quieres ver la realidad.
Y es que hay que poder diferenciar entre muchas cosas para poder ver algún amago de visión global de la situación. Hay que diferenciar entre cuando el optimismo es demasiado irreal o incluso diseñado para engañar, o cuando el pesimismo se deja llevar por paranoias conspiranoícas demasiado surrealistas intentando justificar la caída del neoliberalismo como bandera ideológica de enganche. Hay que poder a la vez, delimitar los diferentes problemas macros y sus círculos de influencia: la cuestión de la fiabilidad de los bancos, la deuda pública, la deuda privada, el paro, las ventas de las empresas, las perspectivas del dólar, las cuestiones de inflación, deflación, hiperinflación, los precios energéticos y de materias primas, los brotes verdes y amarillos, la capacidad de los gobiernos para hacer ver que todo va bien, los propios intereses de la prensa o de algunos analistillos, de los propios bancos de inversión, de las agencias de ranting, de....... Realmente parece como si fuéramos recogiendo pequeñas piezas de un puzzle gigante y poco a poco nos entusiasmamos o nos enfadamos cuando intuímos si ya somos capaces o no de ver la composición final.
Y es que a pesar de que llevamos dos años de crisis en los mercados, desde que a mediados de Agosto del 2007 dieron el susto de partida en las bolsas (anteriormente ya había avisado un año antes con la curvatura de yields de corto y largo plazo), parece que la cosa aún no se vislumbra claramente en el horizonte. El primer año fue inflacionista, se hablaba de estanflación entre otoño del 2007 y julio del 2008. Y este último año de deflación. Bueno, al menos empate en el tiempo en que han prevalecido ambas posturas como dominantes. Aunque tengo la sospecha que no importan demasiado ni una ni otra en un escenario del dólar.
Pero parece que el escenario de que algo grave puede pasar en otoño es algo que se está cociendo en las cocinas del pesimismo. Y no es para menos cuando algunos de los pronósticos peores se van cumpliendo. De momento la bancarrota de California (a la que pueden acompañar hasta 37 estados de la Unión) junto con la de ciudades como Filadelfia.
Después está la cuestión del precio del petróleo. Se puede argumentar que entre 60 y 70 dólares el precio está muy alejado de los máximos de Julio del año pasado, pero eso es solo una manera de verlo. El 2008 empezó con unos precios de 90 dólares y durante el 2006 y 2007 se puede decir que el precio de 60-70 dólares es incluso caro. Una ruptura en el índex dólar que arrastrara al petróleo por encima de los 80-85 dólares podría tener repercusiones muy duras en el escenario de economía real. Sobretodo en el escenario norteamericano.
La verdad es que se está socavando seriamente la economía del dólar. Pero no lo hace de hoy para mañana ni para el mes que viene. Los acuerdos monetarios fuera del dólar, protagonizados por Irán, China, el ALBA, MERCOSUR, Rusia.... los acuerdos bilaterales para comercio o las decisiones sobre reservas de divisas y sobre oro, empiezan a definir una alternativa realista y viable pero que aún necesita tiempo. Aún así supone un desafío a largo plazo.
Si a eso le sumamos los socavones en la propia economía USA vemos que las cosas se agrandan.
Normalmente se define una crisis cuando varios acontecimientos inesperados o mejor dicho nefastos, suceden al mismo tiempo. Por regla general cuando uno o varios sucesos no deseados se producen pueden existir planes de contingencia racionales. Pero cuando varios, los suficientes como para sobresaltar las medidas previas, desbordando completamente las previsiones más pesimistas, se produce una crisis.
Y ahora tenemos unas cuantas cuestiones no deseadas. Empezando por un hecho sencillo como es la fiabilidad de los datos oficiales. Algo que hemos tenido la experiencia de ver en España a partir de la nueva manera de contabilizar el paro proveniente de la Unión Europea, ya se sabe, eso de que los de los cursillos, o las EREs no cuentan por ejemplo. Y eso que proviene de la UE, ese paradigma del marqueting donde todo es estupendo.
De momento las preocupaciones más acuciantes parecen venir del exceso de emisión de deuda por parte de los estados, del aumento de los déficits y de la falta de capacidad para colocarlos a medio plazo. Si ya hay un colapso fiscal en las entidades de gobierno regional y local norteamericanas, quizás lo siguiente sería directamente el corazón de los emisores. Junto a las dudas sobre las emisiones de deuda de los países ‘fuertes’ ya parece que se nos haya olvidado los problemas de economías de los países del Este de Europa por ejemplo (otros que se han perdido en el espejismo del márqueting de la palabra Europa), aunque ese problema, de momento, está solucionado gracias a la capitalización del FMI que se produjo no hace demasiado tiempo. Unos meses de respiro.
A la vez que parece que se celebre por todo lo alto los resultados empresariales que todo hay que decir, muestran, salvo en excepciones, una gran portentosidad en imaginación contable. ¿Cómo se puede considerar un entorno de aumento de confianza mientras el paro aumenta y las condiciones sociales se deterioran?. Aumento de la tasa de ahorro. O mejor dicho, algún tipo de reducción en el endeudamiento que a la vez supone menos renta destinada al consumo. Así que ¿cómo se puede considerar un aumento de confianza del consumo y a la vez aumentos de tasas de ahorro en entornos contractivos? Algo no cuadra.
Por lo tanto, precios altos (aunque no tanto como en los picos especulativos si más de lo que sería normal en una zona de recesión), disminución del consumo, tasas de ahorro que a pesar de todo no pueden corregir el endeudamiento masivo... y mientras tanto, el gran secreto de todos los secretos, la composición del sistema financiero global (no solo el estado de los balances de los bancos sino también las grandes burbujas en Defaults y sobretodo en Swaps sobre intereses, el gran tamaño del globo inmenso de dinero imaginario que aún ni siquiera ha estallado.
Desde luego todo un conjunto de cosas que no han desaparecido. Todo lo contrario, parece como si la desaparición de las pequeñas burbujas están dejando ver lo que había al final del bosque, y realmente es algo que tiene muy mala pinta. Pero bueno, no seamos demasiado presa del pesimismo, que ya se sabe que todo es del color del que lo pintan y siempre puedes comprarte unas bonitas gafas de filtros de colores si no quieres ver la realidad.
domingo, 19 de julio de 2009
Mercados: las cosas siguen sin estar claras
Tras las dudas de la semana pasada de cómo estaba realizando la bajada, las dudas de esta semana de cómo está realizando la subida.
En primer lugar no se ha producido una bajada previa suficientemente acusada como para explicar cinco días de subidas. Al menos a nivel técnico. Hay que considerar que han sido analistas como Mederith Whitnay o pseudoanalístas como Roubinni, quienes han levantado la liebre.
Sin embargo si consideramos el análisis de Whitney, algo que poca gente hace, la recomendación sobre Goldman, estaba basada en algo diferente. Es decir, en la capacidad de GS para aprovecharse de la situación junto con el hecho de que sigue siendo un banco de inversiones, es decir, poca exposición a créditos. Junto a ello el disponer de ex miembros de GS dispersos por toda la administración. De la misma manera que JPM domina la Fed. Estos dos bancos, JPM y GS, junto con quizás HSBC, son los claros ganadores del sistema basándose precisamente en lo corrupto del sistema y precisamente a pesar de la caída del sistema.
Pero fuera de eso, las cuestiones relacionadas con CIT, reflejan precisamente como están la banca comercial, la banca mediana que tiene su actividad principal en los negocios del interior del país. Y junto con otros hechos como la bancarrota de California (y el hecho de que sea contagiable a 37 de los 50 estados de la unión), desmienten claramente a alguien como Roubinni.
Pero es que aún hay más, los TICs decepcionan, salida neta de capitales. Pero sobretodo los TICs anualizados muestran una caída desde más de 600.000 millones a menos de 250.000. Cierto es que la caída de actividad permite cerrar hueco por ejemplo en el déficit comercial cayendo a más de la mitad, pero estamos hablando de una economía que se está dedicando a imprimir dólares simplemente.
Y he aquí donde hay claves interesantes. En los seguimientos de Shadowstats, vemos como la leve recuperación de la M3 ha cesado y vuelve a frenar en la velocidad de crecimiento. Un nuevo indicativo de que el desapalancamiento general sigue efectuándose. A pesar de que la M1 está aumentando y acelerando de forma peligrosa lo cual es suficiente como para mantener estabilizada la M2 y hacer ver que quizás, sólo quizás, estemos acelerando el ritmo económico. Pero no, la M3 lo desmiente y por lo tanto lo que tenemos es que la economía sigue en caída y que por otra parte se están dedicando, más que nunca, a imprimir y a imprimir.
Algo debe de tener lo de imprimir para conseguir de alguna manera potenciar un aumento de la actividad mediante el efecto riqueza. Y es que el problema ahora estará en la inflación. Movimiento del petróleo de 72 a 60, y ahora quizás vuelta. Veremos a ver si efectivamente supera de nuevo los 72, estaremos ante el escenario de alta inflación. Y es que el cambio del dólar precisamente indica eso. Es lo más significativo, que el cambio eurusd apenas se ha movido ligeramente por encima del 1,40. Ni en la bajada ni en la subida, y simplemente ha esperado que el trabajo sucio lo hiciera el petróleo.
Por lo tanto, habrá que observar más atentamente en los próximos días tanto el escenario inflacionista sobretodo por los precios del petróleo y en menor medida de los metales, como el escenario del dólar. Quizás el soporte del índex dólar del 70-72, no aguante esta vez y eso estaría más conforme con la idea de los problemas monetarios para inicios de otoño (o quizás no haga falta esperar tanto).
Y es que precisamente la idea de deterioro monetario podría ser confundida con salida de la recesión, por motivos diferentes. Si en una salida de recesión el dólar tiende a caer por dejar de ser moneda refugio y por el escenario de inflación por recuperación económica, ahora podemos ver un escenario semejante pero cuyas causas no son precisamente de brotes verdes sino de falta de credibilidad de las bases del sistema.
En primer lugar no se ha producido una bajada previa suficientemente acusada como para explicar cinco días de subidas. Al menos a nivel técnico. Hay que considerar que han sido analistas como Mederith Whitnay o pseudoanalístas como Roubinni, quienes han levantado la liebre.
Sin embargo si consideramos el análisis de Whitney, algo que poca gente hace, la recomendación sobre Goldman, estaba basada en algo diferente. Es decir, en la capacidad de GS para aprovecharse de la situación junto con el hecho de que sigue siendo un banco de inversiones, es decir, poca exposición a créditos. Junto a ello el disponer de ex miembros de GS dispersos por toda la administración. De la misma manera que JPM domina la Fed. Estos dos bancos, JPM y GS, junto con quizás HSBC, son los claros ganadores del sistema basándose precisamente en lo corrupto del sistema y precisamente a pesar de la caída del sistema.
Pero fuera de eso, las cuestiones relacionadas con CIT, reflejan precisamente como están la banca comercial, la banca mediana que tiene su actividad principal en los negocios del interior del país. Y junto con otros hechos como la bancarrota de California (y el hecho de que sea contagiable a 37 de los 50 estados de la unión), desmienten claramente a alguien como Roubinni.
Pero es que aún hay más, los TICs decepcionan, salida neta de capitales. Pero sobretodo los TICs anualizados muestran una caída desde más de 600.000 millones a menos de 250.000. Cierto es que la caída de actividad permite cerrar hueco por ejemplo en el déficit comercial cayendo a más de la mitad, pero estamos hablando de una economía que se está dedicando a imprimir dólares simplemente.
Y he aquí donde hay claves interesantes. En los seguimientos de Shadowstats, vemos como la leve recuperación de la M3 ha cesado y vuelve a frenar en la velocidad de crecimiento. Un nuevo indicativo de que el desapalancamiento general sigue efectuándose. A pesar de que la M1 está aumentando y acelerando de forma peligrosa lo cual es suficiente como para mantener estabilizada la M2 y hacer ver que quizás, sólo quizás, estemos acelerando el ritmo económico. Pero no, la M3 lo desmiente y por lo tanto lo que tenemos es que la economía sigue en caída y que por otra parte se están dedicando, más que nunca, a imprimir y a imprimir.
Algo debe de tener lo de imprimir para conseguir de alguna manera potenciar un aumento de la actividad mediante el efecto riqueza. Y es que el problema ahora estará en la inflación. Movimiento del petróleo de 72 a 60, y ahora quizás vuelta. Veremos a ver si efectivamente supera de nuevo los 72, estaremos ante el escenario de alta inflación. Y es que el cambio del dólar precisamente indica eso. Es lo más significativo, que el cambio eurusd apenas se ha movido ligeramente por encima del 1,40. Ni en la bajada ni en la subida, y simplemente ha esperado que el trabajo sucio lo hiciera el petróleo.
Por lo tanto, habrá que observar más atentamente en los próximos días tanto el escenario inflacionista sobretodo por los precios del petróleo y en menor medida de los metales, como el escenario del dólar. Quizás el soporte del índex dólar del 70-72, no aguante esta vez y eso estaría más conforme con la idea de los problemas monetarios para inicios de otoño (o quizás no haga falta esperar tanto).
Y es que precisamente la idea de deterioro monetario podría ser confundida con salida de la recesión, por motivos diferentes. Si en una salida de recesión el dólar tiende a caer por dejar de ser moneda refugio y por el escenario de inflación por recuperación económica, ahora podemos ver un escenario semejante pero cuyas causas no son precisamente de brotes verdes sino de falta de credibilidad de las bases del sistema.
sábado, 11 de julio de 2009
Mercados: las cosas no están claras
Cuando un día cualquiera estás algo colapsada y sencillamente no puedes interpretar adecuadamente los mercados, lo mejor es olvidarse de ese día, no operar y dedicarse a otra cosa, puesto que días de mercados abiertos hay muchos. Tampoco es necesario operar todos los días y muchas veces es muy necesario tomarse unas pequeñas vacaciones operativas. Sobretodo si tienes otras muchas cosas que hacer.
Cuando no se sabe interpretar el mercado, no en un día de trading, sino en la operativa de los movimientos básicos, aquellas que se van produciendo dentro del marco de la tendencia trimestral, quizás es necesario reflexionar con mucho más cuidado a la vez que tomar precauciones en la operativa diaria.
Ahora estamos en uno de esos momentos en el cual me colapso un poco con lo que está realizando el mercado. No es que el mercado no esté evolucionando como pensaba, sino que no lo hace al ritmo adecuado. Por término general, en la tendencia primaria de ciclo bajista (iniciada en gran movimiento de mediados de agosto del 2007), el ritmo de la tendencia principal viene dado por unos movimientos bajistas básicos, rápidos y colapsadores de los mercados, a veces terroríficos y que parece que hagan desaparecer cualquier suelo. Estos movimientos, suelen seguir pautas más o menos conocidas, pueden empezar por una ligera distorsión en un lateral o lateral alcista, para aumentar velocidad en una pauta prebajista y acabar en un movimiento bajista de alta velocidad que suele acabar en un pánico de rendición. Seguidamente se produce un movimiento alcista corrector importante y quizás se pueda replicar otro movimiento bajista rápido que puede dejar el mínimo anterior más arriba o más abajo. De hecho hay una serie de combinaciones tomando estos elementos pero básicamente se suelen realizar siguiendo alguna pauta de menos a más en la preocupación del mercado y a la vez acelerando las velocidades comprendiendo todo el movimiento un tiempo no demasiado extenso de varias semanas. Seguidamente se puede dar un rebote de recuperación y un lateral que puede durar varios meses y que puede incluso convertirse en un lateral alcista.
Por lo tanto, en una tendencia primaria de ciclo bajista, predominarían los días alcistas o neutros y quien acaba definiendo la tendencia son movimientos temporales de unos pocos días de grandes bajadas espaciadas por periodos de varios meses. A la vez que se puede producir una recuperación o lateral alcista más largo de dos o tres meses, enlazando varios periodos trimestrales (o bimensuales) sin grandes caídas y observados como periodos de recuperación o como pausas largas en el ciclo general (una onda larga intermedia alcista entre dos bajistas que dirían los elliotistas), aunque esto depende más del tiempo que ocupe el ciclo bajista y en la naturaleza de dicho ciclo.
En estos momentos venimos de una tendencia trimestral lateral o lateral-alcista que no es excepcional aunque bien ha sido algo más larga que otras de este ciclo. Por lo tanto la duda se planteaba en criterios de si a esta tendencia trimestral alcista seguiría una corrección débil que permitiera enlazar con el siguiente lateral trimestral alcista o si por el contrario se produciría el clásico movimiento de continuación con un movimiento bajista terrorífico.
A favor de lo primero, a nivel técnico, sería que el mínimo en el Dow de Marzo por ejemplo, habría sido una bajada de casi 8000 puntos sobre 14000 del inicio del movimiento en el 2007, (que no es ningún fibo concreto ya que de hecho serían 7800 puntos sobre 14200, un 55% del valor absoluto). Y por lo tanto se necesitaría descansar o incluso ya iniciar la recuperación. A favor de lo segundo está el hecho de que por mucha publicidad de brotes verdes, hay incógnitas contundentes que aún no se han solucionado, y por otra parte para una figura de vuelta importante se necesitaría por ejemplo, un HCHi o un doble suelo en W que se hubiera desplegado durante un mínimo de 6 a 9 meses.
Pero en ambos casos, el movimiento correctivo o bajista, hubiera tenido una serie de pautas que llevaría un cierto ritmo conocido y por lo tanto el poder barajar escenarios conocidos. Y de hecho no está realizando del todo este planteamiento. O quizás es que estoy demasiado impaciente y necesito algo más de paciencia para confirmar. Pero lo que estoy viendo es que no hemos pasado de la primera fase, es decir del paso del lateral alcista al lateral bajista y un lateral bajista es difícil de mantener y debería resolverse en poco tiempo. Si llevamos desde la segunda semana de Junio en el lateral bajista (máximos en el minidow de 8880), a partir de esa época hubiera habido varias fechas para iniciar la prebajista, en el importante vencimiento de futuros del día 19 de Junio, o posteriormente durante esta semana después del cierre semestral que en USA se cierra en la fiesta del 4 de Julio. Y sin embargo, el movimiento no termina de ser un lateral bajista demasiado extendido. Se podría alegar que por ejemplo se podía esperar al final de la reunión del G8 para ver lo que decía China y otros países sobre el dólar. Así que eso debería dejar las manos libres para actual esta semana que viene y el movimiento importante se haría ahora.
Pero lo malo de los laterales bajistas extendidos en el tiempo es que los objetivos van cayendo, por lo que el objetivo inicial del 7800 del minidow, podría alcanzarse en la prebajista y no en la bajista y coincidiría con un movimiento bajista para ir a la zona por debajo de 7000 ( o quizás en 7200 pararía), hacer un doble suelo en mínimos crecientes desde el mínimo de marzo. Sería un escenario compatible con el escenario optimista de mucha gente, acabar quizás con este doble suelo (6500 marzo, 6800 julio por ejemplo).
Y sin embargo volvemos al escenario pesimista que implicaría que en otoño se podrían ver cosas muy, muy feas.
Si bien el análisis debe intentar solucionar el máximo de dudas posible para poder ajustar al máximo los escenarios posibles y reducir el número de escenarios a algo manejable por estrategias, creo que es el momento de ser más prudentes que nunca puesto que si bien hasta ahora las cosas estaban claras, ahora pueden existir algunas grandes dudas que pueden suponer resultados muy diversos según se cumpla una cosa u otra. Y a la vez estamos en un momento donde se juntan, al menos para mí, incógnitas de movimientos secundarios o incluso primarios a pocos meses, e incógnitas referentes a movimientos básicos en la evolución del actual lateral bajista y su resolución final, que sólo puede ser adscrita dentro del movimiento general más amplio. Por lo tanto, las dudas son importantes y por lo tanto prudencia y adecuación máxima de las estrategias, suelen ser armas importantes para combatir las incertidumbres.
A todo ello puedo considerar un aspecto muy importante referido a la problemática del dólar y es que parece que todo esté relacionado con el dólar en el movimiento a corto plazo. Me explico, por una parte sería necesario que el par eurusd cayera para consolidar un movimiento fuerte de caída que sería el esperado (tanto si fuera una corrección como si fuera un movimiento bajista clásico de ciclo), pero el dólar se mantiene débil (y por lo tanto el eurusd no baja) incluso a pesar de la bajada del precio del petróleo. Es como si pareciera que Wall Street quisiera forzar el movimiento y al final los fundamentales del dólar no lo permitieran. Y eso es una señal muy importante puesto que podría suponer una señal de que lo que podría ocurrir en otoño (o incluso en Agosto) podría ser una deblaque competa por el rompimiento de la correlación entre el dólar y el resto de los mercados.
Este escenario concordaría con un rompimiento de la estabilidad del mercado monetario y del papel del dólar concordando con el tipo de crisis actual y por lo tanto acabando en un movimiento muy fuerte a la baja que acabaría en la rendición completa y una posterior salida muy lenta y una recuperación muy lenta de los mercados.
En fin, que no está nada claro nada de nada.
Cuando no se sabe interpretar el mercado, no en un día de trading, sino en la operativa de los movimientos básicos, aquellas que se van produciendo dentro del marco de la tendencia trimestral, quizás es necesario reflexionar con mucho más cuidado a la vez que tomar precauciones en la operativa diaria.
Ahora estamos en uno de esos momentos en el cual me colapso un poco con lo que está realizando el mercado. No es que el mercado no esté evolucionando como pensaba, sino que no lo hace al ritmo adecuado. Por término general, en la tendencia primaria de ciclo bajista (iniciada en gran movimiento de mediados de agosto del 2007), el ritmo de la tendencia principal viene dado por unos movimientos bajistas básicos, rápidos y colapsadores de los mercados, a veces terroríficos y que parece que hagan desaparecer cualquier suelo. Estos movimientos, suelen seguir pautas más o menos conocidas, pueden empezar por una ligera distorsión en un lateral o lateral alcista, para aumentar velocidad en una pauta prebajista y acabar en un movimiento bajista de alta velocidad que suele acabar en un pánico de rendición. Seguidamente se produce un movimiento alcista corrector importante y quizás se pueda replicar otro movimiento bajista rápido que puede dejar el mínimo anterior más arriba o más abajo. De hecho hay una serie de combinaciones tomando estos elementos pero básicamente se suelen realizar siguiendo alguna pauta de menos a más en la preocupación del mercado y a la vez acelerando las velocidades comprendiendo todo el movimiento un tiempo no demasiado extenso de varias semanas. Seguidamente se puede dar un rebote de recuperación y un lateral que puede durar varios meses y que puede incluso convertirse en un lateral alcista.
Por lo tanto, en una tendencia primaria de ciclo bajista, predominarían los días alcistas o neutros y quien acaba definiendo la tendencia son movimientos temporales de unos pocos días de grandes bajadas espaciadas por periodos de varios meses. A la vez que se puede producir una recuperación o lateral alcista más largo de dos o tres meses, enlazando varios periodos trimestrales (o bimensuales) sin grandes caídas y observados como periodos de recuperación o como pausas largas en el ciclo general (una onda larga intermedia alcista entre dos bajistas que dirían los elliotistas), aunque esto depende más del tiempo que ocupe el ciclo bajista y en la naturaleza de dicho ciclo.
En estos momentos venimos de una tendencia trimestral lateral o lateral-alcista que no es excepcional aunque bien ha sido algo más larga que otras de este ciclo. Por lo tanto la duda se planteaba en criterios de si a esta tendencia trimestral alcista seguiría una corrección débil que permitiera enlazar con el siguiente lateral trimestral alcista o si por el contrario se produciría el clásico movimiento de continuación con un movimiento bajista terrorífico.
A favor de lo primero, a nivel técnico, sería que el mínimo en el Dow de Marzo por ejemplo, habría sido una bajada de casi 8000 puntos sobre 14000 del inicio del movimiento en el 2007, (que no es ningún fibo concreto ya que de hecho serían 7800 puntos sobre 14200, un 55% del valor absoluto). Y por lo tanto se necesitaría descansar o incluso ya iniciar la recuperación. A favor de lo segundo está el hecho de que por mucha publicidad de brotes verdes, hay incógnitas contundentes que aún no se han solucionado, y por otra parte para una figura de vuelta importante se necesitaría por ejemplo, un HCHi o un doble suelo en W que se hubiera desplegado durante un mínimo de 6 a 9 meses.
Pero en ambos casos, el movimiento correctivo o bajista, hubiera tenido una serie de pautas que llevaría un cierto ritmo conocido y por lo tanto el poder barajar escenarios conocidos. Y de hecho no está realizando del todo este planteamiento. O quizás es que estoy demasiado impaciente y necesito algo más de paciencia para confirmar. Pero lo que estoy viendo es que no hemos pasado de la primera fase, es decir del paso del lateral alcista al lateral bajista y un lateral bajista es difícil de mantener y debería resolverse en poco tiempo. Si llevamos desde la segunda semana de Junio en el lateral bajista (máximos en el minidow de 8880), a partir de esa época hubiera habido varias fechas para iniciar la prebajista, en el importante vencimiento de futuros del día 19 de Junio, o posteriormente durante esta semana después del cierre semestral que en USA se cierra en la fiesta del 4 de Julio. Y sin embargo, el movimiento no termina de ser un lateral bajista demasiado extendido. Se podría alegar que por ejemplo se podía esperar al final de la reunión del G8 para ver lo que decía China y otros países sobre el dólar. Así que eso debería dejar las manos libres para actual esta semana que viene y el movimiento importante se haría ahora.
Pero lo malo de los laterales bajistas extendidos en el tiempo es que los objetivos van cayendo, por lo que el objetivo inicial del 7800 del minidow, podría alcanzarse en la prebajista y no en la bajista y coincidiría con un movimiento bajista para ir a la zona por debajo de 7000 ( o quizás en 7200 pararía), hacer un doble suelo en mínimos crecientes desde el mínimo de marzo. Sería un escenario compatible con el escenario optimista de mucha gente, acabar quizás con este doble suelo (6500 marzo, 6800 julio por ejemplo).
Y sin embargo volvemos al escenario pesimista que implicaría que en otoño se podrían ver cosas muy, muy feas.
Si bien el análisis debe intentar solucionar el máximo de dudas posible para poder ajustar al máximo los escenarios posibles y reducir el número de escenarios a algo manejable por estrategias, creo que es el momento de ser más prudentes que nunca puesto que si bien hasta ahora las cosas estaban claras, ahora pueden existir algunas grandes dudas que pueden suponer resultados muy diversos según se cumpla una cosa u otra. Y a la vez estamos en un momento donde se juntan, al menos para mí, incógnitas de movimientos secundarios o incluso primarios a pocos meses, e incógnitas referentes a movimientos básicos en la evolución del actual lateral bajista y su resolución final, que sólo puede ser adscrita dentro del movimiento general más amplio. Por lo tanto, las dudas son importantes y por lo tanto prudencia y adecuación máxima de las estrategias, suelen ser armas importantes para combatir las incertidumbres.
A todo ello puedo considerar un aspecto muy importante referido a la problemática del dólar y es que parece que todo esté relacionado con el dólar en el movimiento a corto plazo. Me explico, por una parte sería necesario que el par eurusd cayera para consolidar un movimiento fuerte de caída que sería el esperado (tanto si fuera una corrección como si fuera un movimiento bajista clásico de ciclo), pero el dólar se mantiene débil (y por lo tanto el eurusd no baja) incluso a pesar de la bajada del precio del petróleo. Es como si pareciera que Wall Street quisiera forzar el movimiento y al final los fundamentales del dólar no lo permitieran. Y eso es una señal muy importante puesto que podría suponer una señal de que lo que podría ocurrir en otoño (o incluso en Agosto) podría ser una deblaque competa por el rompimiento de la correlación entre el dólar y el resto de los mercados.
Este escenario concordaría con un rompimiento de la estabilidad del mercado monetario y del papel del dólar concordando con el tipo de crisis actual y por lo tanto acabando en un movimiento muy fuerte a la baja que acabaría en la rendición completa y una posterior salida muy lenta y una recuperación muy lenta de los mercados.
En fin, que no está nada claro nada de nada.
viernes, 3 de julio de 2009
Honduras, Irán, USA y medios de desinformación de masas.
El asunto hondureño ha sustituido al iraní. Y es que parece que las prioridades norteamericanas empiezan a acumularse. Y eso sólo las dificultades a nivel geopolítico global.
El asunto hondureño realmente tiene bastantes cosas que explicar, pero parece que de una o de otra manera el objetivo sería el ALBA y Chávez.
Existen varias versiones de lo ocurrido, o mejor dicho de porqué ha ocurrido. Desde la decisión de querer sustituir a las farmacéuticas firmando un acuerdo con Cuba para abastecerse de genéricos, al oficial acerca del referéndum. De hecho el referéndum no era vinculante y se trataba de una consulta popular preguntando al personal si estaban de acuerdo en crear una Asamblea Constituyente que revisara la Constitución actual que entre otras muchas cosas prohíbe los propios cambios sobre la misma en temas claves.
Por supuesto que también existe la versión de la conspiración dentro de la conspiración o como el tal Zelaya nunca dejó de ser oligarca y esto sería un autogolpe donde la CIA y los marines estarían calculando la fuerza y apoyo real del ALBA y de la resistencia en Sudamérica ante posibles intervenciones futuras.
Lo cierto es que parece que estemos viendo un cambio en dirección con respecto a las políticas en Sudamérica pasando a más intervensionismo. Por regla general las formas de actuación norteamericana fuera quizás de Haití y la pequeña isla de Granada en los años 80, no suelen utilizar la intervención directa en el continente, sino que se apoya en la oligarquía gobernante y en el ejército a través de las vinculaciones con la Escuela de las Américas. Precisamente en Venezuela, el ejército difiere del resto del continente en que es una institución donde permite el ascenso social de las clases menos favorecidas como Chávez en vez de mantener una relación estrecha con la oligarquía como en Colombia. Esta utilización de los ejércitos nacionales por parte de la CIA y el departamento de estado, permite pocos gastos y desgastes externos. El problema es precisamente que tras la década perdida de los años 80, las democracias latinoamericanas han sido factor esencial de la estabilización económica de la región (a pesar de numerosas crisis como en México en 1994, Brasil 1998, o Argentina 2000-01). Así que tras muchos años de no ver asonadas militares los gobiernos regionales han alcanzado varios logros como estructuras políticas y estratégicas regionales de gran importancia, desde MERCOSUR al ALBA y precisamente ese diferencial permite una mayor resistencia a la hora de asonadas o riesgos para las democracias regionales. Ya ha pasado en apoyo directo de Venezuela a Bolivia en el asunto autonomista o en las políticas de Correa en Ecuador. Las mejores relaciones regionales permiten una mayor capacidad de actuación frente a los status anteriores de dependencia del vecino norteño.
En Honduras tenemos el típico esquema oligárquico de terratenientes que mantienen el control de las instituciones políticas frente a masas campesinas indígenas o mestizas con un 80% de pobreza. No es un esquema diferente de muchos otros países de la zona. Sin embargo el populismo supone un camino de escape a políticos oligárquicos que empiezan a sentir una cierta presión por parte de su propio partido o bien no cuentan con suficiente respaldo de Washington. Realmente desconozco cual es la historia política reciente de Honduras, y dudo mucho que mucha gente la conozca. Quizás una imitación de los intentos que está realizando Colom en Guatemala precisamente para reducir esa brecha entre oligarquía y clases humildes sin demasiado éxito pero con voluntad. Tampoco en Venezuela los resultados son evidentes aunque si se han producido avances interesantes en algunas cuestiones aunque quizás no tanto como el tono populista de PSUV podría indicar. En todo caso el ALBA representa una alternativa para políticos díscolos no menos indigna que la sumisión habitual a USA.
Sin embargo hay varias cuestiones que nos llevan a creer que realmente lo que se ha intentado es un golpe de estado. Que dicho golpe tenga como misión mantener el tradicionalismo habitual y evitar un giro hacia el ALBA o que sea una cuestión relacionada con evaluar la capacidad de respuesta y apoyo de los regímenes populistas, es algo que no varía demasiado.
Sin embargo el golpe fue preparado adecuadamente por parte del Grupo Prisa, o de otros diarios de lengua española. Lo cual lleva a pensar que realmente estaba preparado de forma global. Es decir, que en ningún caso fue un hecho aislado de cuestiones internas que surgen por sorpresa en luchas intestinas de partido. La opinión pública en castellano fue preparada previamente de la forma habitual denostando y des legitimando a Zelaya. Por lo tanto, el golpe era algo calculable.
Posteriormente hay varias cuestiones que nos llevan a pensar que no todo lo conocemos. La concesión de Obama de no apoyar públicamente a los golpistas (eso no quiere decir que no lo haga en silencio), quizás debido a una de las respuestas que se debía calcular mejor, la de Brasil y el apoyo incondicional de Lula al orden democrático, seguido por todos los gobiernos populistas o de izquierda del continente y dejando solos a los pocos apoyos norteamericanos existentes (México, Colombia y Perú).
Después, lo interesante viene precisamente de la diferencia del tratamiento informativo con respecto a Irán y precisamente por el corto espacio de tiempo entre ambas cuestiones. Mientras en Irán se agrandaban las cosas y cualquier detalle era voceado o tergiversado, en el tema hondureño ha pasado lo contrario, un control férreo de la información que por ejemplo, no permite conocer detalles como la detención de funcionarios que iban a participar en el referéndum, o el cierre de medios de comunicación no afines a los golpistas.
En todo caso, el asunto no ha acabado. Hay muchas piezas sobre el tablero, desde el papel de la OEA que no está bien vista por la mayor parte de países ya que se considera un instrumento de control norteamericano, hasta la reacción venezolana con un ejército bastante modernizado por la compra de material ruso de primera calidad en los últimos años.
En todo caso, el asunto no ha concluido y por supuesto que hasta que no lo haga y no tengamos muchas piezas que hoy no se conocen, no podremos realizar un análisis real global. Sin olvidar que la cuestión hondureña solo es una parte de la cuestión sudamericana que en el caso norteamericano debemos sumar a la cuestión de Oriente Medio, Asia Central, Caucaso, el DAM en la Europa Oriental, Corea del Norte, las cuestiones centro africanas....
El asunto hondureño realmente tiene bastantes cosas que explicar, pero parece que de una o de otra manera el objetivo sería el ALBA y Chávez.
Existen varias versiones de lo ocurrido, o mejor dicho de porqué ha ocurrido. Desde la decisión de querer sustituir a las farmacéuticas firmando un acuerdo con Cuba para abastecerse de genéricos, al oficial acerca del referéndum. De hecho el referéndum no era vinculante y se trataba de una consulta popular preguntando al personal si estaban de acuerdo en crear una Asamblea Constituyente que revisara la Constitución actual que entre otras muchas cosas prohíbe los propios cambios sobre la misma en temas claves.
Por supuesto que también existe la versión de la conspiración dentro de la conspiración o como el tal Zelaya nunca dejó de ser oligarca y esto sería un autogolpe donde la CIA y los marines estarían calculando la fuerza y apoyo real del ALBA y de la resistencia en Sudamérica ante posibles intervenciones futuras.
Lo cierto es que parece que estemos viendo un cambio en dirección con respecto a las políticas en Sudamérica pasando a más intervensionismo. Por regla general las formas de actuación norteamericana fuera quizás de Haití y la pequeña isla de Granada en los años 80, no suelen utilizar la intervención directa en el continente, sino que se apoya en la oligarquía gobernante y en el ejército a través de las vinculaciones con la Escuela de las Américas. Precisamente en Venezuela, el ejército difiere del resto del continente en que es una institución donde permite el ascenso social de las clases menos favorecidas como Chávez en vez de mantener una relación estrecha con la oligarquía como en Colombia. Esta utilización de los ejércitos nacionales por parte de la CIA y el departamento de estado, permite pocos gastos y desgastes externos. El problema es precisamente que tras la década perdida de los años 80, las democracias latinoamericanas han sido factor esencial de la estabilización económica de la región (a pesar de numerosas crisis como en México en 1994, Brasil 1998, o Argentina 2000-01). Así que tras muchos años de no ver asonadas militares los gobiernos regionales han alcanzado varios logros como estructuras políticas y estratégicas regionales de gran importancia, desde MERCOSUR al ALBA y precisamente ese diferencial permite una mayor resistencia a la hora de asonadas o riesgos para las democracias regionales. Ya ha pasado en apoyo directo de Venezuela a Bolivia en el asunto autonomista o en las políticas de Correa en Ecuador. Las mejores relaciones regionales permiten una mayor capacidad de actuación frente a los status anteriores de dependencia del vecino norteño.
En Honduras tenemos el típico esquema oligárquico de terratenientes que mantienen el control de las instituciones políticas frente a masas campesinas indígenas o mestizas con un 80% de pobreza. No es un esquema diferente de muchos otros países de la zona. Sin embargo el populismo supone un camino de escape a políticos oligárquicos que empiezan a sentir una cierta presión por parte de su propio partido o bien no cuentan con suficiente respaldo de Washington. Realmente desconozco cual es la historia política reciente de Honduras, y dudo mucho que mucha gente la conozca. Quizás una imitación de los intentos que está realizando Colom en Guatemala precisamente para reducir esa brecha entre oligarquía y clases humildes sin demasiado éxito pero con voluntad. Tampoco en Venezuela los resultados son evidentes aunque si se han producido avances interesantes en algunas cuestiones aunque quizás no tanto como el tono populista de PSUV podría indicar. En todo caso el ALBA representa una alternativa para políticos díscolos no menos indigna que la sumisión habitual a USA.
Sin embargo hay varias cuestiones que nos llevan a creer que realmente lo que se ha intentado es un golpe de estado. Que dicho golpe tenga como misión mantener el tradicionalismo habitual y evitar un giro hacia el ALBA o que sea una cuestión relacionada con evaluar la capacidad de respuesta y apoyo de los regímenes populistas, es algo que no varía demasiado.
Sin embargo el golpe fue preparado adecuadamente por parte del Grupo Prisa, o de otros diarios de lengua española. Lo cual lleva a pensar que realmente estaba preparado de forma global. Es decir, que en ningún caso fue un hecho aislado de cuestiones internas que surgen por sorpresa en luchas intestinas de partido. La opinión pública en castellano fue preparada previamente de la forma habitual denostando y des legitimando a Zelaya. Por lo tanto, el golpe era algo calculable.
Posteriormente hay varias cuestiones que nos llevan a pensar que no todo lo conocemos. La concesión de Obama de no apoyar públicamente a los golpistas (eso no quiere decir que no lo haga en silencio), quizás debido a una de las respuestas que se debía calcular mejor, la de Brasil y el apoyo incondicional de Lula al orden democrático, seguido por todos los gobiernos populistas o de izquierda del continente y dejando solos a los pocos apoyos norteamericanos existentes (México, Colombia y Perú).
Después, lo interesante viene precisamente de la diferencia del tratamiento informativo con respecto a Irán y precisamente por el corto espacio de tiempo entre ambas cuestiones. Mientras en Irán se agrandaban las cosas y cualquier detalle era voceado o tergiversado, en el tema hondureño ha pasado lo contrario, un control férreo de la información que por ejemplo, no permite conocer detalles como la detención de funcionarios que iban a participar en el referéndum, o el cierre de medios de comunicación no afines a los golpistas.
En todo caso, el asunto no ha acabado. Hay muchas piezas sobre el tablero, desde el papel de la OEA que no está bien vista por la mayor parte de países ya que se considera un instrumento de control norteamericano, hasta la reacción venezolana con un ejército bastante modernizado por la compra de material ruso de primera calidad en los últimos años.
En todo caso, el asunto no ha concluido y por supuesto que hasta que no lo haga y no tengamos muchas piezas que hoy no se conocen, no podremos realizar un análisis real global. Sin olvidar que la cuestión hondureña solo es una parte de la cuestión sudamericana que en el caso norteamericano debemos sumar a la cuestión de Oriente Medio, Asia Central, Caucaso, el DAM en la Europa Oriental, Corea del Norte, las cuestiones centro africanas....
martes, 23 de junio de 2009
Irán en la encrucijada.
Irán en la encrucijada.
En Irán, en estos días se juegan muchas cosas. Aunque no tantas como pudiera parecer. Lo que se está realizando en un entretenido juego de cruces de intereses y de escenarios a cual más interesante.
Por una parte tenemos una lucha de poder interno entre algunos de los jerifaltes del Régimen. Jatami contra Rafjastani. Un Ahmanideyad protegido por Jatami. Mientras Musavi es utilizado como peón de juego por Rafjastani quien se mantiene en un discreto segundo plano.
La lucha por este poder dentro de la jerarquía del régimen es realmente interesante pero para eso se necesitaría conocer quien es quien y un poco de que intereses pueden representar. Y aquí es donde entraría el segundo factor en juego, la lucha de clases que dirían los marxistas. Por una parte el campesinado que quiere pan y arroz barato. Por otra las clases pudientes de los barrios de clase media y alta del Norte de Teheran que quieren libertad o algo parecido. Pero por el medio también los mullahs que disponen de grandes intereses de propiedad en los campos.
Ahmadineyad ha jugado durante su mandato la carta del populismo. Quizás apoyándose en los contactos con Chávez copiando algunas cosas o adaptando otras de modelos sociales populares. Es el mismo esquema del periodo de Mossadeq entre 1951 y 1953 con la reforma agraria que después el Sha retomaría muy parcialmente consciente de los desequilibrios sociales tradicionales en Irán. Como dice Bhadrakumar y Taheri en el Asia Times, Ahmanideyad ha jugado a denunciar la corrupción del régimen de los mullahs pero se ha quedado a medias sin alcanzar los objetivos más altos y sin atender a la raíz de muchos de los problemas. De otra manera, un ataque radical contra los intereses corruptos de gran parte del alto clero, podría socavar la propia Revolución. No hay que olvidar que la Revolución republicana en el 78-79 fue iniciada por estudiantes y por miembros del partido comunista Tedah pero acabó monopolizada y controlada por los astutos ayatollahs.
De todas maneras, es bastante complicado el juego de ajedrez. Todas las protestas se han centrado en un punto muy concreto de los barrios del Norte de Teheran. Y en ningún caso ha parecido que Jatami haya perdido algún tipo de control sobre la situación. Si se ha dejado hacer y mantener las protestas quizás haya sido por una combinación de hacer aparecer todos los juegos y recursos de los enemigos, tanto internos como externos. Y a la vez quizás no aparecer como demasiado malos en caso de un derramamiento de sangre masivo que hasta ahora se ha evitado. (La Revolución empezó precisamente por un derramamiento de sangre injustificado por parte de la policía del Sha).
Si bien puede parecer que las protestas mantenidas pueden ser signo de debilidad, quizás se conviertan en símbolo del hartazgo a nivel interno. La inmensa mayoría de la población iraní se puede estar cansando de la revolución de los ricos y quizás de esta manera, a nivel interno no se vería con malos ojos un acabamiento de raíz de las protestas una vez que se haya llegado al límite de paciencia interno.
Naturalmente las cosas se ven diferentes desde Occidente. Aquí, también se juegan muchas cosas. Para empezar la credibilidad de los medios. A pesar de la insistencia del bombardeo y la cobertura sin fisuras del mismo tipo de información en todos los medios (precisamente este monocolor en las coberturas es una de las pruebas de la falta de libertad informativa de los medios), internet mantiene la brecha habitual en la cobertura de información. Por supuesto eso no quiere decir que todo sea maravilloso en Irán o que las autoridades iranís se hayan comportado de una manera asombrosamente modélica pero por supuesto que en un Occidente salpicado de todo tipo de escándalos (conocidos y no tan conocidos), no hay razón para el despliegue informativo masivo.
Pero aparte de la credibilidad de los medios, que no hay que engañarse, mantienen aún altas cuotas de credibilidad ante las más amplias capas de población, existen otros aspectos más allá de las consecuencias internas o incluso de la política para masas de Oriente Medio.
Por una parte el inmenso experimento que se está realizando para desestabilizar Irán por medio de internet, redes sociales, Twiter, Facebooks, SMS y semejantes. La primera operación fue llevada a cabo por un bombardeo masivo de SMS poco tiempo después del cierre de mesas electorales, diciendo que el organismo encargado del recuento estaba a punto de dar como vencedor a Musavi. Poco importaba que fuera completamente falso. Pero la sensación posterior, cuando un par de horas después se daba al verdadero vencedor Ahmanideyah ya se había colocado la semilla de la duda. Y por supuesto los medios occidentales actuaban como altavoces. Lo cierto es que en ningún momento se tuvo intención de dar a Musavi como venceder, pero dicha noticia no puede ser confirmada hasta días después por lo que el efecto inmediato actúa de forma contundente sobre la manipulación de masas.
Por supuesto que la utilización de internet para difundir videos que pueden ser de Teheran o de Almería para denunciar cualquier cosa puede muy bien crear sensaciones emotivas. Hace falta un análisis muy exhaustivo de tales videos para demostrar localización geográfica y temporal y entender adecuadamente que es lo que muestran.
Una de las cuestiones más interesantes suele ser la de mostrar algunos puñados muy limitos de personas como protestantes, manteniendo planos cerrados que no permitan ver que se trata solo de unos pocos. Salvo en alguna manifestación de apoyo a Musavi el resto de planos de televisión van por el mismo camino. Y aún así no es la primera vez que se pagan extras para manifestaciones. Los USA ya lo hicieron con 8.000 extras en los tiempos del Sha, o por ejemplo en la famosa escena de cuando una multitud se dirige a una plaza de Bagdad para derribar la estatua de metal de Saddam y que al final resultaban haber sido personas reunidas y pagadas por las propias tropas USA. Sin embargo, en la mayoría de los casos, lo que queda en la retina puede confundir al cerebro, sobretodo en el caso de personas que no les interesa mucho el tema y que tienen una visión muy por encima. El objetivo es mantener esa pequeña pizca que direcciones adecuadamente la voluntad de la masa occidental en la dirección adecuada cuando se tomen medidas no demasiado adecuadas.
Podríamos continuar y continuar con las cuestiones referidas a la manipulación de información y también al monopolio de información y a la dependencia de los medios de difusión de la misma. Pero para ello es necesario normalmente esperar algún tiempo a la difusión de la noticia y entender cuales son las cosas que se dejan fuera para comprender la información real.
En todo caso, este juego de desestabilización por medio de medios, internet... está siendo estudiado por todas las partes, y por supuesto que los centros militares de inteligencia están tomando notas de todo lo que está ocurriendo. Y es que en cierta manera tampoco se tiene constancia de una protesta masiva, precisamente por la deducción correcta de que en realidad el Régimen controla y regula perfectamente la situación y en caso necesario se pueden tomar medidas extremas sin perder el control.
Ahmanideyah, pudo quizás preocuparse al principio pero eso no le impidió al final acudir a la reunión del CSO de Ekaterimburgo (donde posiblemente esta semana pasada se hayan tomado decisiones de máximo nivel a escala global sin ni siquiera ser muestra de interés de la prensa occidental). Mientras a la vez, China solo ha empezado a despertarse, o mejor dicho, a perder la paciencia, a partir del comunicado del Jueves 18 de Junio (haciendo referencia en relación a la situación iraní a ... Tailandia!!!!!!).
En definitiva existen unos entramados muy interesantes y extensos en todo lo que está pasando en Irán y por supuesto, nada de ello tiene mucho que ver con la visión que se está ofreciendo por esas empresas privadas y públicas que incumplen una y otra vez, el mandato constitucional de dar información veráz, y que posiblemente aún tengan la caradura de demandar subvenciones públicas para seguir engañando al personal
En Irán, en estos días se juegan muchas cosas. Aunque no tantas como pudiera parecer. Lo que se está realizando en un entretenido juego de cruces de intereses y de escenarios a cual más interesante.
Por una parte tenemos una lucha de poder interno entre algunos de los jerifaltes del Régimen. Jatami contra Rafjastani. Un Ahmanideyad protegido por Jatami. Mientras Musavi es utilizado como peón de juego por Rafjastani quien se mantiene en un discreto segundo plano.
La lucha por este poder dentro de la jerarquía del régimen es realmente interesante pero para eso se necesitaría conocer quien es quien y un poco de que intereses pueden representar. Y aquí es donde entraría el segundo factor en juego, la lucha de clases que dirían los marxistas. Por una parte el campesinado que quiere pan y arroz barato. Por otra las clases pudientes de los barrios de clase media y alta del Norte de Teheran que quieren libertad o algo parecido. Pero por el medio también los mullahs que disponen de grandes intereses de propiedad en los campos.
Ahmadineyad ha jugado durante su mandato la carta del populismo. Quizás apoyándose en los contactos con Chávez copiando algunas cosas o adaptando otras de modelos sociales populares. Es el mismo esquema del periodo de Mossadeq entre 1951 y 1953 con la reforma agraria que después el Sha retomaría muy parcialmente consciente de los desequilibrios sociales tradicionales en Irán. Como dice Bhadrakumar y Taheri en el Asia Times, Ahmanideyad ha jugado a denunciar la corrupción del régimen de los mullahs pero se ha quedado a medias sin alcanzar los objetivos más altos y sin atender a la raíz de muchos de los problemas. De otra manera, un ataque radical contra los intereses corruptos de gran parte del alto clero, podría socavar la propia Revolución. No hay que olvidar que la Revolución republicana en el 78-79 fue iniciada por estudiantes y por miembros del partido comunista Tedah pero acabó monopolizada y controlada por los astutos ayatollahs.
De todas maneras, es bastante complicado el juego de ajedrez. Todas las protestas se han centrado en un punto muy concreto de los barrios del Norte de Teheran. Y en ningún caso ha parecido que Jatami haya perdido algún tipo de control sobre la situación. Si se ha dejado hacer y mantener las protestas quizás haya sido por una combinación de hacer aparecer todos los juegos y recursos de los enemigos, tanto internos como externos. Y a la vez quizás no aparecer como demasiado malos en caso de un derramamiento de sangre masivo que hasta ahora se ha evitado. (La Revolución empezó precisamente por un derramamiento de sangre injustificado por parte de la policía del Sha).
Si bien puede parecer que las protestas mantenidas pueden ser signo de debilidad, quizás se conviertan en símbolo del hartazgo a nivel interno. La inmensa mayoría de la población iraní se puede estar cansando de la revolución de los ricos y quizás de esta manera, a nivel interno no se vería con malos ojos un acabamiento de raíz de las protestas una vez que se haya llegado al límite de paciencia interno.
Naturalmente las cosas se ven diferentes desde Occidente. Aquí, también se juegan muchas cosas. Para empezar la credibilidad de los medios. A pesar de la insistencia del bombardeo y la cobertura sin fisuras del mismo tipo de información en todos los medios (precisamente este monocolor en las coberturas es una de las pruebas de la falta de libertad informativa de los medios), internet mantiene la brecha habitual en la cobertura de información. Por supuesto eso no quiere decir que todo sea maravilloso en Irán o que las autoridades iranís se hayan comportado de una manera asombrosamente modélica pero por supuesto que en un Occidente salpicado de todo tipo de escándalos (conocidos y no tan conocidos), no hay razón para el despliegue informativo masivo.
Pero aparte de la credibilidad de los medios, que no hay que engañarse, mantienen aún altas cuotas de credibilidad ante las más amplias capas de población, existen otros aspectos más allá de las consecuencias internas o incluso de la política para masas de Oriente Medio.
Por una parte el inmenso experimento que se está realizando para desestabilizar Irán por medio de internet, redes sociales, Twiter, Facebooks, SMS y semejantes. La primera operación fue llevada a cabo por un bombardeo masivo de SMS poco tiempo después del cierre de mesas electorales, diciendo que el organismo encargado del recuento estaba a punto de dar como vencedor a Musavi. Poco importaba que fuera completamente falso. Pero la sensación posterior, cuando un par de horas después se daba al verdadero vencedor Ahmanideyah ya se había colocado la semilla de la duda. Y por supuesto los medios occidentales actuaban como altavoces. Lo cierto es que en ningún momento se tuvo intención de dar a Musavi como venceder, pero dicha noticia no puede ser confirmada hasta días después por lo que el efecto inmediato actúa de forma contundente sobre la manipulación de masas.
Por supuesto que la utilización de internet para difundir videos que pueden ser de Teheran o de Almería para denunciar cualquier cosa puede muy bien crear sensaciones emotivas. Hace falta un análisis muy exhaustivo de tales videos para demostrar localización geográfica y temporal y entender adecuadamente que es lo que muestran.
Una de las cuestiones más interesantes suele ser la de mostrar algunos puñados muy limitos de personas como protestantes, manteniendo planos cerrados que no permitan ver que se trata solo de unos pocos. Salvo en alguna manifestación de apoyo a Musavi el resto de planos de televisión van por el mismo camino. Y aún así no es la primera vez que se pagan extras para manifestaciones. Los USA ya lo hicieron con 8.000 extras en los tiempos del Sha, o por ejemplo en la famosa escena de cuando una multitud se dirige a una plaza de Bagdad para derribar la estatua de metal de Saddam y que al final resultaban haber sido personas reunidas y pagadas por las propias tropas USA. Sin embargo, en la mayoría de los casos, lo que queda en la retina puede confundir al cerebro, sobretodo en el caso de personas que no les interesa mucho el tema y que tienen una visión muy por encima. El objetivo es mantener esa pequeña pizca que direcciones adecuadamente la voluntad de la masa occidental en la dirección adecuada cuando se tomen medidas no demasiado adecuadas.
Podríamos continuar y continuar con las cuestiones referidas a la manipulación de información y también al monopolio de información y a la dependencia de los medios de difusión de la misma. Pero para ello es necesario normalmente esperar algún tiempo a la difusión de la noticia y entender cuales son las cosas que se dejan fuera para comprender la información real.
En todo caso, este juego de desestabilización por medio de medios, internet... está siendo estudiado por todas las partes, y por supuesto que los centros militares de inteligencia están tomando notas de todo lo que está ocurriendo. Y es que en cierta manera tampoco se tiene constancia de una protesta masiva, precisamente por la deducción correcta de que en realidad el Régimen controla y regula perfectamente la situación y en caso necesario se pueden tomar medidas extremas sin perder el control.
Ahmanideyah, pudo quizás preocuparse al principio pero eso no le impidió al final acudir a la reunión del CSO de Ekaterimburgo (donde posiblemente esta semana pasada se hayan tomado decisiones de máximo nivel a escala global sin ni siquiera ser muestra de interés de la prensa occidental). Mientras a la vez, China solo ha empezado a despertarse, o mejor dicho, a perder la paciencia, a partir del comunicado del Jueves 18 de Junio (haciendo referencia en relación a la situación iraní a ... Tailandia!!!!!!).
En definitiva existen unos entramados muy interesantes y extensos en todo lo que está pasando en Irán y por supuesto, nada de ello tiene mucho que ver con la visión que se está ofreciendo por esas empresas privadas y públicas que incumplen una y otra vez, el mandato constitucional de dar información veráz, y que posiblemente aún tengan la caradura de demandar subvenciones públicas para seguir engañando al personal
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